Una especie de niebla oscura se disipó muy de a poco para darle paso a las formas extrañas. Allí había tubos, guardapolvos blancos y objetos metalizados. Fue en ese lugar frío donde Franco Ontiveros escuchó por última vez el sonido de la voz de su novia Leslie. Esas palabras todavía suenan en su cabeza y los recuerdos de aquel día se han convertido en una especie de sombra que no lo deja sólo en ningún momento.
Franco: ''Me duele el alma''
Sin dudas un accidente de tránsito marca un punto de inflexión para aquellos que lo sufren, un antes y un después a partir del cual ya nada es lo mismo. Sucede en casos que quedan secuelas físicas difíciles de superar y en otros, aún mucho peor, heridas en el alma que no se van nunca más, como es en el caso de Franco Ontiveros, el joven que junto a su novia Leslie protagonizaron el accidente de tránsito que conmocionó a los sanjuaninos y al país. Hoy, un año después de la tragedia en la Circunvalación, cuenta cómo sigue su vida.
El jueves 8 de septiembre de 2016 amaneció soleado. Ese día despertaron juntos. Hacía casi tres años que compartían la vida y los sueños que tenían por cumplir eran muchos. Salieron del departamento en moto, Leslie tenía que buscar una encomienda que venía del Sur, pero un tremendo accidente en Avenida de Circunvalación, provocado por una mujer que conducía en contramano, no sólo les impidió llegar a destino sino que les arrebató de sus manos el tesoro más preciado: el de construir un futuro juntos.
“Ha sido un año duro, costó muchísimo pero gracias a Dios la fuerza de mi familia, de la familia de Leslie y de mis amigos me han ayudado a seguir. Todos los días son muy tristes, porque más allá de todas las heridas que tengo en el cuerpo la herida más grande de todas es la que tengo en el alma, y esa nunca más va a sanar”, expresa Franco con un nudo en la garganta que le quiebra la voz.
Tres duras batallas
Luego de pasar nueve días internado, Franco se tuvo que enfrentar a tres momentos a los que él describe como batallas: el volver a su casa, el volver a la casa de Leslie y el ir a visitar al cementerio. Tres batallas dolorosas, probablemente las batallas más duras de su vida, pero superarlas fue una parte importante para su recuperación.
“Yo siempre dije que al salir del hospital habían tres etapas que tenía que pasar. Primero volver a mi casa y encontrarme con todos los recuerdos, entrar a mi pieza donde ella dormía conmigo, ver las cosas de ella que tengo en mi pieza. La segunda etapa era volver a su casa, pararme en la puerta y que no salga a recibirme, verla en cada rincón y que no esté. Y la tercera, y más difícil, fue ir a verla al cementerio, sin dudas fue lo más difícil que pasé”
"La vida es fría y te impulsa a seguir"
Así dice la letra de una canción de Callejeros, letra que toca lo más profundo de Franco y que usa al pie de la letra como motivación para seguir peleandola. A pesar del dolor, su vida sigue: retomó sus estudios de Técnico Radiólogo, no se pierde un partido del club de sus amores Sportivo Desamparados y sueña con el día que pueda volver a jugar al fútbol con sus amigos.
“Mi principal objetivo es recibirme. Leslie siempre me empujaba, me alentaba a seguir con mis estudios. A pesar de que ella también estudiaba creo que su sueño era verme recibido.
"Con la pérdida de Leslie perdí parte de mi vida, no voy a volver a ser el mismo. Ese día mi vida cambió por completo y, si bien es difícil sacar algo positivo de todo esto, aprendí a valorar lo que tengo, a disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, a vivir la vida de otra manera", finalizó.
El recuerdo, los planes junto a Leslie y un consejo de Franco en este video: