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sábado 4 de abril de 2026

PERSONAJES

Adiós don Enrique, un maestro del periodismo minero

Cuando Enrique González, fundador de Panorama Minero, llegó al país desde Bolivia compro dos libros: la Constitución y la biografía de San Martín. Por Alejandro Colombo, especial para Tiempo.
Por Redacción Tiempo de San Juan

El pasado lunes 31 de julio nos dejó el Gran Maestro del periodismo minero argentino, don Enrique González, un revolucionario en la comunicación que abordó una industria que hoy es una realidad, pero que durante mucho tiempo fue solo una promesa. La vida de Enrique González estuvo ligada y dedicada a la minería con su paso por la Compañía Minera Aguilar, AOMA y la fundación de la revista PANORAMA MINERO en 1976, el primer medio gráfico argentino dedicado exclusivamente a la industria minera que alcanzó trascendencia internacional

Enrique arribó a la Argentina desde su Bolivia natal a comienzos de los años ’50. Un eterno amante de la lectura, apenas ingresó a nuestro país visitó una librería y compró un ejemplar de la Constitución Nacional y una biografía del Libertador General San Martín. Estos fueron los dos primeros libros de su gran biblioteca.

Aquellos que lo conocimos sabemos que fue una persona que llegó a la Argentina con muy pocas cosas en ´términos materiales, pero con una valija llena de sueños, ideas e ilusiones. Su constante fue moverse, superar obstáculos, y no aceptar un “no” o “imposible” como respuesta. En el día a día de PANORAMA MINERO, Enrique se superó constantemente, y nos alentó a todos los que conformamos su equipo a afrontar retos y superarlos. 

Enrique batalló por la difusión y comunicación de un sector limitado en escala y marginado a centros operativos muy puntuales de la geografía de Argentina. Fue un visionario de la industria minera argentina desde su Remington cuando muchos de los actuales centros mineros no eran más que promesas de proyectos. 

Mes tras mes, en las páginas de nuestro medio se plasmaban las conclusiones de recorrer polvorientos caminos y entrevistar a los principales referentes nacionales y provinciales en momentos en que no existía la comunicación digital. Incursionó en temáticas revolucionarias para su momento –pero que hoy son un imperativo- como comunidades y sustentabilidad, y abordó a la minería como factor de desarrollo transformacional  para el bienestar de los pueblos a través de la puesta en valor de los recursos del subsuelo.

Ejemplos rotundos de lo señalado previamente incluyen sus pinceladas sobre Bajo la Alumbrera y Farallón Negro en los ’70. Incursionó en el litio cuando se trataba de una sustancia de laboratorio. Y respecto a la provincia de San Juan, trazó opiniones e informó sobre Pachón desde los ’70, las caleras de Los Berros, los productores de sulfato de aluminio de Calingasta, los de cuarzo en Valle Fértil. Y, en los ’90, fue el primer periodista en recorrer el Valle del Cura y lo que en su momento era solamente un proyecto en etapas preliminares: Veladero.

Quienes tuvimos el honor y el privilegio de trabajar a su lado, sabíamos que contábamos con una persona siempre abierta al diálogo y a debatir todas las ideas en la redacción de PANORAMA MINERO. El día a día de nuestro medio estaba marcado por la impronta de Enrique, que nos alentaba a que trabajar por la minería es, ni más ni menos, que trabajar por la unidad y el consenso de una industria federal.

No podemos olvidar que Enrique inició PANORAMA MINERO con solo tres colaboradores: su esposa y sus dos hijos. Con el correr del tiempo, un grupo de personas se incorporó a esta familia llamada PANORAMA MINERO. El trabajo aumentó, y a la revista se sumaron los seminarios, siendo la exposición “San Juan, Factor de Desarrollo de la Minería”, uno de las marcas registradas.

Enrique deja una huella muy profunda en el periodismo minero argentino y regional. Su legado estará presente con el trabajo del equipo multidisciplinario de PANORAMA MINERO liderado por su hija María Celeste. 

¡¡Hasta siempre Enrique!!
 

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