Desde temprano y con todo lo necesario para pasarla espectacular, los sanjuaninos coparon el perilago de Punta Negra, donde las actividades convirtieron la nueva meca turística en el lugar ideal para todos los gustos.
El nuevo dique, un refugio “multiuso” para el feriado
Los mates y el picnic son el entretenimiento preferido, con el lago azul perfecto de fondo en medio de las montañas. Las familias completas toman un lugar en los miradores o la orilla del dique y ahí disfrutan de la naturaleza. La limpieza sigue siendo moneda corriente y los basureros a cada pocos metros ayudan a que todo se mantenga como corresponda. Incluso, todos los visitantes remarcaron el valor del buen estado de las instalaciones.
La pesca es otro de los puntos fuertes del lugar. A cada pocos metros se pueden ver a los pescadores con sus cañas probando suerte. Uno de ellos es la pequeña Melanie, que junto a su papá tuvo suerte y pudo llevarse un pejerrey que mostró con orgullo. La actividad está regulada y para poder pescar se necesita un permiso que otorgan al ingreso del perilago, además de que hay inspectores recorriendo el lugar y controlando la cantidad de presas de cada pescador.
El deporte también dice presente en el feriado en Punta Negra y un gimnasio decidió sacar a sus alumnos y llevarlos a entrenar entre las montañas. En medio de los cerros y con el lago de vista privilegiada, los deportistas que iban junto a Marcelo González practicaban zumba y funcional.
La infraestructura de los sanjuaninos para ir a pasear no deja de sorprender y ese fue el caso de María Isabel y Salvador, que se acercaron hasta Punta Negra con un colectivo convertido en casa rodante. Ahí llevaban todo lo necesario para pasar el día con todos los “lujitos” escondidos de la unidad. La unidad escondía entre sus asientos una cocina y una habitación. La pareja contó que durante el feriado decidieron salir solos a pasear, pero que en general lo usan para ir de viaje con toda la familia y que una vez viajaron con 48 personas a San Luis. Los rawsinos esconden otra maravilla en su colectivo: está adaptado para llevar personas con discapacidad y siempre que se lo piden hacen viajes solidarios.
Además de los clásicos, en el perilago hay tantas actividades posibles como visitantes. En un paseo rápido se puede ver kayaks en el agua disfrutando del espejo, volantines en el cielo, grupos de amantes del treking y mucho más, siempre respetando las normas que la policía y los trabajadores de ambientes se encargan de enseñar a los turistas.
Mirá las fotos de un feriado hermoso en el nuevo chiche sanjuanino: