El pastor evangélico Luis Alberto Aciar fue el encargado de cumplir con la difícil misión de sacarle el demonio a una jovencita de La Rioja, que llegó hasta Caucete para ser ayudada por este hombre. Aciar es muy conocido por su trabajo y llega gente de distintos lugares en busca de su colaboración. El caso que más recuerda es sanjuanino. Una jovencita endemoniada de Tupelí, 25 de Mayo. Durante cuatro días estuvo trabajando para poder "curarla". Lo logró, pero vivió momentos de suma tensión cuando la chica hablaba idiomas extrañas y su cabeza giraba, tal como en las películas.
"Fue un caso tremendo. La joven se levantaba en el aire. Fue con su marido a un boliche y allá le dieron de beber algo. Fue a sacerdotes, brujos y nada. Nosotros estuvimos cuatro días, con sesiones de cuatro, cinco horas y no podíamos sacarle el demonio. Igual que en El Exorcista, se le daban vuelta los ojos y la cabeza. Finalmente el demonio la abandonó gracias al poder de la palabra. Terminamos extenuados", recordó Aciar a uno de los exorcismos más intensos que llevó a cabo en veinte años de ministerio.
El religioso afirmó trabajar en muchísimos casos, normalmente varios por semana. Los familiares de los "poseídos" llegan desesperadas en busca de ayuda. Aciar cuenta con un "equipo de liberación" que lo asiste durante los exorcismos. Asegura que el proceso de "sacar el demonio" difiere según cada persona.
En San Juan hay muchísima brujería, según informó Aciar. Dijo que en Caucete hay mala energía, se escuchan ruidos y se ven sombras en los barrios. "Las tierras en Caucete están pactadas porque la gente que tenía fincas pactaba para tener buenas cosechas, es por eso que las tierras quedaron atadas al espiritismo"; agregó.
Para el religioso lo más importante es saber que pudo mejorarle la vida a una persona, tal como sucedió con la joven de Tupelí, que hoy lleva una vida perfectamente normal.