"Es injusto que esta persona –por el conductor Franco Treu- esté suelta y lleve una vida normal, que duerma en su cama y esté en familia. Todo eso me lo quitó en un segundo y esto malo que dejó no pasa. ¡Me duele tanto ver a mi hijo en ese estado!”, contó Noelia Garramuño desde la Terapia Intensiva Pediátrica del Hospital Rawson, donde está Bruno, el niño de seis años que lucha por vivir con respiración mecánica desde el 29 de marzo último. Él es uno de los cuatro hermanitos que sufrieron dos choques, con solo 14 días de diferencia, en un mismo lugar y en momentos que iban y venían de la escuela.
Cuesta creer tanta desgracia junta y ensañada para con una humilde familia de Pocito.
Pero el dolor es mucho más profundo cuando se conoce el drama al que fue sometida la familia de los cuatro hermanitos, debido a esos dos choques. Y la historia deja al desnudo cómo el primer accidente facilitó las consecuencias para el segundo.
Sucede que Fernando Salinas, el padre de los niños, se ganaba la vida como camionero. Era el único ingreso económico de la familia. Pero el martes 29 de marzo, a las 16.40, dos de sus hijos fueron atropellados al bajar del micro cuando regresaban de la escuela. Al cruzar la calle, un auto Chevrolet Corsa conducido por Franco Treu los arrolló. Bruno quedó en Terapia Intensiva y Kevin en Traumatología.
Eso obligó a que la madre de los niños prácticamente se internara en el hospital y Fernando tuvo que dejar el trabajo de camionero para hacerse cargo del resto de los hijos.
Fernando y Noelia tienen siete hijos, que van desde los 3 a los 14 años. Viven en Calle 6, al Este de Ruta Nacional 40, Pocito.
Mientras Bruno (tiene un gemelo que se llama Leandro) seguía internado y Kevin se recuperaba, los otros cinco hermanitos no iban a la escuela. La situación había empezado a normalizarse en la familia Salinas Garramuño y los niños empezaron a ir de nuevo a clases desde el lunes 11 de abril, casi dos semanas después del primer choque.
Pero allí apareció la desgracia de nuevo.
"Como mi marido se quedó sin trabajo, los chicos empezaron a ir caminando a la escuela porque no teníamos dinero para el micro”, contó Noelia, madre de los niños.
El segundo accidente fue el martes 12 de abril a las 7.30. María José (14) y Axel (12) fueron atropellados por una moto que conducía Jonathan Zarate, quien primero se fugó y luego quedó detenido.
Ambos accidentes fueron en un mismo sector: por la angosta calle General Acha, en el cruce con la Calle 6, fue el primer choque. El segundo fue por General Acha, entre las calles 6 y 7. La escuela Urquiza a la que van los hermanitos está por General Acha, entre las calles 7 y 8, Pocito.
"Hace días que no vemos a los niños más chicos. Mi hermana se vino de Catamarca para ayudarnos. Hace días que no vemos a los niños. Nos vamos del hospital a las doce de la noche y llegamos a la una de la mañana, cuando ya están dormidos. Y a las siete de la mañana ya estamos de vuelta en el hospital. Encima los médicos nos han dicho que la recuperación va a durar meses. La verdad es que estoy angustiado, no sé cómo vamos hacer”, contó Fernando, el padre de los cuatro hermanitos atropellados.
Denuncian que fueron amenazados
"Un hermano del señor Treu fue a mi casa después del accidente acompañado de un hombre que era boxeador a decirme que no hiciéramos quilombo con la Justicia”, contó Fernando Salinas, el padre de los niños. Antes habían vivido un episodio similar: habían ido al hospital Rawson a pedir el teléfono de la madre o de padre de los niños accidentados. Hablaron con un hermano de la madre de los niños y ése hombre se negó a darles un teléfono. Posteriormente fueron a la casa de los niños.
El abogado de la familia, Maximiliano Páez Delgado, anunció que harán la denuncia por el delito de coacción.
"Transitaba a altísima velocidad”
"Es una injusticia total lo ocurrido. De acuerdo a lo que hay en la causa penal, el primero de los accidentes fue responsabilidad total del señor Treu. Según los testigos, transitaba a altísima velocidad. En el lugar hay una frenada sobre el asfalto que tiene más de 40 metros. Encima, el auto se detuvo a más de 20 metros de distancia del lugar del impacto, lo que demuestra que iba muy rápido”, aseguró el abogado de la familia de los niños, Maximiliano Páez D