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miércoles 8 de abril de 2026

Arte en la calle

Los monumentos más feos y criticados de San Juan

Artistas y arquitectos dieron su opinión y coincidieron en varias obras a las que, sin tapujos, consideraron “mamarrachos”. La falta de mensaje de la obra en cuestión o su desequilibrio estético son algunas de las cuestiones que pusieron en duda. Por Viviana Pastor.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Más allá de las cuestiones de gustos y sensibilidades, eso que nos hace decir si una obra de arte  nos gusta o no, la crítica experta es la de aquellos que tienen los argumentos académicos-estéticos para determinar por qué una obra de arte responde o no a los cánones para los que fue creada.

Con ese criterio, se consultó a cinco artistas locales que opinaron respecto al arte público en la provincia y cuáles creen que son las obras menos logradas. 

El recambio del monumento al gaucho fue el disparador y en coincidencia con el criterio popular, esta fue una de las obras más criticadas por los especialistas. Pero también aparecieron en la lista algunos impensados, como la estatua de Leopoldo Bravo y el monumento a las víctimas del terremoto del ’44. 

"En el caso de la obra del gaucho creo que no es un monumento. Un monumento debe tener otras características, es algo que se impone en el espacio urbano, por ejemplo características que tiene el de José Carrieri (monumento al deporte) en el parque, que tiene un concepto de monumento tradicional, bien resuelto, al igual que el de la plaza de Concepción. La verdad, el del gaucho lo vi poco pero me parece una cosa mal resuelta desde el punto de vista la representación humana y animal. Si estuviese bien resuelto, cumpliendo los cánones, aunque no fuera un gran monumento no podría molestar, pero si está mal resuelto es lógico que algunos lo quieran restituir”, dijo Eneida Roso, referente de la creación e investigación artística en San Juan, ex profesora de la UNSJ y ex directora del Museo Tornambé.

Cecilia Rabbibaldi es profesora titular de varias cátedras en el departamento de Artes Visuales de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes (FFHA-UNSJ). Ella explicó que un monumento, arquitectónico o escultórico, "se recorre, se habita y nos habita como espacio físico y simbólico y afecta un espacio que es público y lo será de varias generaciones. Por eso debería concebirse e instalarse a partir del concepto de un proyecto que involucre múltiples aspectos”. 

"Por eso, como construcción arquitectónica y porque no representa lo que pretende simbolizar le doy el premio al peor a "lo” ubicado en esquina Libertador y Paula de Sarmiento referido al terremoto y a sus víctimas. Un hecho que marcó un antes y un después en la vida y en la ciudad de los sanjuaninos, no alcanza a ser más que una interrupción  molesta y disonante con los módulos de la Casa de Gobierno que justamente, fueron construcciones  post-terremoto y siguen cumpliendo funciones”, señaló Rabbibaldi.

Un arquitecto que ya tuvo algunos cruces por opinar respecto a obras en el espacio público, Héctor Muñoz Daract, se mostró en principio reacio a la crítica. Pero finalmente señaló que "en San Juan vivimos una virtualidad espantosa, desde transitar y encontrar cosas que son los sinsentido del especio público. Ejemplo son el monumento al árbol, ese caño redondo en la entrada del hospital neuropsiquiátrico, o el monumento al ciclista, son contaminantes visuales.

Habiendo una universidad que trabaja específicamente sobre el arte visual es una burrada que pasen estas cosas. Desgraciadamente me cuesta mantener la calma con estos temas porque algunos funcionarios se ofenden cuando uno opina”, dijo. 

Otro profesor de Artes Visuales, titular de las cátedras de Fotografía y Dibujo II, y también  reportero gráfico, Federico Levato, señaló que no hablaría de monumentos, sino de arte público. "Estas obras van a formar parte de nuestra identidad y, con el tiempo, en símbolos de nuestra memoria colectiva (o no). El problema que veo en algunas obras está en la forma de pensar el concepto de conmemoración. Son propuestas que toman de manera muy literal e ilustrativa el homenaje y no abordan el concepto de lo que significó esa persona o ese personaje social, como en el caso del gaucho, en nuestro imaginario colectivo. Un ciclista en su bicicleta, Gardel, o un intento de Gardel con su guitarra y el gaucho arriba de un caballo, muestran poca creatividad y mucha obviedad”, dijo Levato. 

Finalmente, el médico especialista en cirugía plástica y también escultor, Ricardo Bustos, señaló que "el problema está por parte de la demanda”. 

"Por ejemplo, los políticos piden un monumento de alguien, normalmente en cemento, que a su vez es lo más barato y al mismo tiempo lo más difícil de modelar, y parece que no les importa lo que se entrega. En la inauguración dan un rápido discurso de la obra y dejan en un espacio público algo que nadie se detiene a observar, porque es feo. Vea el Perón de la plaza Aberastain, el gauchito en Santa Lucia y puedo mencionar otros, los míos también, el Ceferino está destruido, el Alfonsín lo voy a modelar por cuarta vez, al Kirchner ya lo cambié, etc. No he podido colocar un monumento en bronce, salvo un Sarmiento que pidió la minería. El material que se utiliza es fundamental, una escultura en mármol es diferente a una en cemento o bronce, miren el jardín de los poetas, pedazos de cabezas que nunca se parecieron a ningún poeta, están en cemento”, argumentó el escultor.

Por tanto, agregó, "los feos monumentos de San Juan obedecen primero al demandante, que paga nada, y en segundo lugar el artista que para ser conocido trabaja por nada”.
 
  
Monumento al gaucho

"Son propuestas que toman de manera muy literal e ilustrativa el homenaje y no abordan el concepto de lo que significó esa persona o ese personaje social,  en el caso del gaucho, en nuestro imaginario colectivo... muestran poca creatividad y mucha obviedad”, Federico Levato. 

 

A las víctimas del terremoto

"Si molesta, considero no está bien resuelto, como esa cosa que esta calle Paula de Sarmiento y Libertador, el monumento a las víctimas del terremoto es bastante feo, desagradable. Como ésta obra hay varias”, Eneida Roso.
 
 

Estatua de Leopoldo Bravo

"Lamento mencionar, porque el realizador es un reconocido artista a quien aprecio, a la obra escultórica de Leopoldo Bravo. En este caso el "ruido” es el silencio de un brazo  que no dice lo mismo que el cuerpo,  deseando a veces que un viento zonda lo beneficie arrancándolo… El cuerpo seguiría diciendo  lo mismo”, Cecilia Rabbibaldi.

 

Monumento al árbol

"Ese caño redondo en la entrada al neuropsiquiátrico es un contaminante visual y es algo que se repite en Rivadavia. No entiendo que lo hagan cuando todos los libros dicen que hay que tratar de evitar la contaminación visual”, "Toto” Muñoz Daract. 
 
 
 
 
Busto de Perón 

"El Perón de la plaza Aberastain, el gauchito en Santa Lucía y puedo mencionar otros, los míos también… En tanto nuestros políticos no entiendan el papel de los monumentos, San Juan tendrá cosas feas, que su pueblo continuará despreciando y destruyendo”, Ricardo Bustos.
 
Monumento al ciclista
 
 
 
Las opiniones completas de los artistas, y otras obras muy criticadas
 
 
Federico Levato

En principio más que Monumento yo hablaría de Arte Publico porque estas obras van a formar parte de nuestra identidad y, con el tiempo en símbolos de nuestra memoria colectiva (o no). El problema que veo en estas obras, como en otras más, está en la forma de pensar el concepto de conmemoración. Son propuestas que toman de manera muy literal e ilustrativa el homenaje y, no abordan el concepto de lo que significo esa persona o ese personaje social (en el caso del gaucho) en nuestro imaginario colectivo. Un ciclista en su bicicleta, Gardel (o un intento de Gardel) con su guitarra y el gaucho arriba de un caballo, poca creatividad y mucha obviedad.

Un Monumento o una propuesta de Arte Publico deben apropiarse del paisaje urbano y formar parte de su estructura. No se trata de pegar una figura de cemento en un plinto. La arquitectura, la escultura o instalaciones urbanas definen el espacio urbano y ese espacio a su vez las define a ellas. Para lo cual no hay que asumir estas propuestas como una ilustración del homenajeado sino como un proyecto de Arte Publico global que de manera creativa represente lo que significo ese personaje para la sociedad estudiando el entorno de su emplazamiento y la manera en que va a dialogar con la estructura urbana que lo rodea.

Puede parecer algo menor pero una ciudad es como una gran obra de arte colectiva que se despliega en el tiempo. Todas estas propuestas quedan marcadas como las líneas de la palma de la mano. Lo mejor: tomarlo con más seriedad y profesionalismo. ¿Una posible solución? Llamar a concursos abiertos y analizar y elegir la propuesta más creativa, interesante y que aporte algo nuevo a la construcción del espacio público.

 

Cecilia Rabbibaldi

Un monumento- arquitectónico o escultórico- se recorre, se habita y nos habita como espacio físico y simbólico y afecta un espacio que es público y lo será de varias generaciones. Por eso debería concebirse e instalarse a partir del concepto de un proyecto que involucre múltiples aspectos.

Por eso y como construcción arquitectónica y porque no representa lo que pretende simbolizar le doy el premio al peor a "lo” ubicado en esquina Libertador y Paula A de Sarmiento; referido al terremoto y a sus víctimas. Un hecho que marcó un antes y un después en la vida y en la ciudad de los sanjuaninos, no alcanza a ser más que una interrupción  molesta y disonante con los módulos de la Casa de Gobierno que justamente, fueron construcciones  post-terremoto y siguen cumpliendo funciones.

Lamento darle el segundo lugar, (porque el realizador es un reconocido artista a quién aprecio) a la obra escultórica, erigida en memoria del destacado hombre y político, Leopoldo Bravo. En este caso el "ruido” es el silencio de un brazo  que no dice lo mismo que el cuerpo,  deseando a veces que un viento zonda lo beneficie arrancándolo… El cuerpo seguiría diciendo  lo mismo. Y esa esquina entre el Centro Cívico (ex monumento al lamento) y la Estación San Martin (monumento histórico), agradecidos .

El tercer lugar es para la enormidad blanca, ubicada a la entrada del camping de Zonda. El cambio de escala vuelve "monstruosa” una imagen que pretende un ser virginal. Y además, qué relación  tiene con el paisaje de la quebrada y su nombre y con la fuerte historia de quién  escribió por allí cerca "Las Ideas no se matan”...tal vez…, que hay algunas ideas que sí, ¡matan!

El cuarto lugar en rarezas visuales y significativas, se lo daría al "monumento al gaucho” camino al aeropuerto. No entiendo su resolución  plástica, ¿realismo…caricatura? Y sobre todo, qué quiere decir "esa” casi famélica figura en medio de un cruce de ruta.

Pero tal vez el más criticado, durante décadas,  con mil y un apodos fue el Monumento al Deporte, en el Parque de Mayo.  Y hoy es la escultura monumental y monumento más trascendente de San Juan del último siglo; patrimonio cultural y artístico por su valor estético y simbólico. Sin embargo, esta suerte seguramente no tendrán los anteriormente nombrados porque carecen de lo esencial: un "texto” que los trascienda.

Ricardo Bustos

Ya lo he dicho varias veces, en San Juan, la palabra ARTE está en la cabeza de los estudiantes de arte y sus profesores. Periódicamente alguien expone y ahí los podrás ver a todos juntos, no superan 100, tampoco divulgan lo que exponen, viven en una contemporaneidad difícil de entender.

Usted me pide que critique tres o cuatro monumentos en San Juan, creo que el problema está por parte de la demanda. Por ejemplo, los políticos piden un monumento de alguien, normalmente en cemento, que a su vez es lo más barato y al mismo tiempo lo más difícil de modelar, y parece que no les importa lo que se entrega. En la inauguración dan un rápido discurso de la obra y dejan en un espacio público algo que nadie se detiene a observar, porque es feo. Vea el Perón de la plaza Aberastain, el gauchito en Santa Lucia y puedo mencionar otros, los míos también, el Ceferino está destruido, el Alfonsín lo voy a modelar por cuarta vez, al Kirchner ya lo cambié etc., no he podido colocar un monumento en bronce, salvo un Sarmiento que pidió la Minería. El material que se utiliza es fundamental, una escultura en mármol es diferente a una en cemento o bronce, miren el jardín de los poetas, pedazos de cabezas que nunca se parecieron a ningún poeta, están en cemento.

Por tanto, los feos monumentos de San Juan obedecen primero al demandante, que paga nada, y en segundo lugar el artista que para ser conocido trabaja por nada.

Leí que están juntando dinero para el monumento al cruce, estiman que costara 2 millones. ¿Sabe usted cuánto cuesta el cerro de la gloria? Me imagino que el monumento al cruce debe estar a la altura al del los mendocinos y superarlo, ya que el cruce fue una odisea que significo 5000 hombres, la mayoría adolescentes, carretas, arrieros, cañones, caminos desconocidos, sufrimiento, frío, hambre, muerte, hasta que se llegó a la gloria.

Esto lo puedo contar, Gioja me lo pidió personalmente antes de dejar el cargo de gobernador, con Margarita Ferra estuvieron en mi casa mirando una maqueta del cruce, que no se concluyó porque para Eduardo Bustelo todavía le faltaba. En fin, en tanto nuestros políticos no entiendan lo que significa el valor agregado de una obra de arte por la cual el pueblo sienta orgullo de poseerla es muy difícil tener monumentos lindos en nuestra ciudad. Pregunten a los mendocinos si no sienten orgullo por el cerro de la gloria, o a los salteños el monumento a Güemes, la batalla de Salta o a los rosarinos con su monumento a la bandera. No hablemos de Córdoba, o menos de Buenos Aires, en tanto nuestros políticos no entiendan el papel de los monumentos, San Juan tendrá cosas feas, que su pueblo continuara despreciando y destruyendo.


 

 
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