El caso de la menor brutalmente vejada en una finca en Santa Lucía en junio del año pasado generó una catarata de denuncias por bullying y por fiestas privadas clandestinas de menores.
Las causas son tratadas por los Juzgados de Faltas, en donde ahora este tipo de denuncias pasaron a ser moneda corriente mientras que antes del hecho prácticamente no existían. En promedio la Justicia recibe mensualmente 10 causas por este tipo de situaciones. El fenómeno suele terminar con una multa a los padres de los chicos agresores por falta de control.
El 28 de junio del año pasado arrancó un debate que se extendió durante meses en San Juan. La mecha la encendió el caso de una menor maltratada por otros menores, quienes además de golpearla y escupirla en el piso se burlaron de las agresiones vía WhatsApp. El hecho se produjo en una fiesta privada y generó una causa judicial a cargo de la jueza María Julia Camus. También despertó un sentido de alerta en los padres, que en muchos casos descubrieron el verdadero significado de la palabra bullying, las implicancias del maltrato adolescente y la peligrosidad latente que generan las fiestas privadas de menores que no cuentan con habilitación.
Las causas que llegan a los Juzgados de Faltas por maltrato adolescente se originan luego de que los padres adviertan que a su hijo lo golpea o lo hostiga otro compañero de la escuela o del barrio. La situación de violencia lleva a los padres a denunciar el hecho ante los directivos de las escuelas (en caso de que este sea el ámbito) y también en las comisarías. La Policía envía los casos a la justicia contravencional caratulada como "molestias”. Algunos jueces las toman y otros las derivan a la Justicia de Menores.
Bajo esta figura trabajan los jueces de faltas de la Provincia, quienes en la mayor parte de los casos terminan aplicándoles una multa a los padres del menor agresor por "falta de control”. La sanción alcanza los $3.000 en los casos más graves. "Denuncian molestias, si son probadas esas molestias se sanciona a los padres del agresor, no al hijo”, explicó el juez Enrique Mattar. El magistrado señaló que son más las denuncias que les llegan desde el caso de la menor vejada pero que aún no son muchas en comparación con otro tipo de contravenciones.
Por su parte Horacio Morando, del Primer Juzgado de Faltas, dijo que le han llegado causas de maltrato adolescente
que involucran menores y mayores y que en forma mensual recibe al menos tres. Sin embargo advirtió otro fenómeno. El caso de la menor vejada encendió una alerta en los padres que ahora averiguan en mayor profundidad las fiestas privadas a los que les piden concurrir sus hijos. "Es cada vez más frecuente este tipo de fiestas clandestinas de menores y también es cada vez más común que los padres denuncien a la Policía cuando se enteran que hay una o cuando llevan a sus hijos y nos les gustó lo que vieron”, comentó Morando. Por mes recibe al menos entre 4 y 5 actas de este tipo.
El Código de Faltas establece en su artículo 109 sancionar con multa o arresto a una persona que golpea a otra y el artículo 117 estipula la misma sanción en menor tenor para quienes insultan a alguien.
Consultado sobre el tema el juez de Menores, Jorge Toro, manifestó que para la resolución de estos conflictos un mecanismo efectivo a utilizarse sería la mediación pero que no es aplicable en San Juan porque no está aprobado el Código Procesal Penal Juvenil que elaboraron destacados profesionales del derecho, del ámbito educativo y académicos de la Provincia. El magistrado dijo que este tipo de herramienta es muy importante porque busca la reparación del daño ocasionado. Toro advirtió que la mediación por temas penales tampoco se aplica porque se les debe pagar los honorarios a los abogados intervinientes y este factor de algún modo frena el uso de este mecanismo.
A poco más de un mes de que se cumpla un año del caso de la menor vejada en una fiesta privadas sin habilitación, los padres están más en alerta y esto se percibe tanto en las seccionales policiales como en los Juzgados de Faltas.
Más sobre bullying
Los casos de bullying revelan un abuso de
poder. El acosador logra la intimidación del otro chico, que lo percibe como
más fuerte, más allá de si esta fortaleza es real o subjetiva. Poco a poco, el
niño acosado comienza a experimentar diversas consecuencias psicológicas ante la
situación, teniendo temor de asistir a la escuela, mostrándose retraído ante
sus compañeros.
Tiempo de San Juan accedió a una encuesta
exclusiva realizada por el IOPPS realizada el año pasado. El sondeo reveló que
el 88,8 % de 400 jóvenes de entre 15 y 18 años aseguró haber sido testigo de un
acto de hostigamiento, la mayor parte de las veces en la escuela. También aseveraron
que las redes sociales se han transformado en un canal a través del cual se
canalizan las burlas y que en la escuela la mitad de los profesores no habla
sobre bullying.
Más sobre fiestas clandestinas
La movida de las fiestas privadas a las que asisten los menores no están reguladas por ley y como las invitaciones se realizan vía redes sociales es muy complejo dar con ellas. Sin embargo, en el último tiempo los padres son quienes cada vez denuncian con más frecuencia los sitios en donde se van a realizar fiestas privadas.
El ex jefe de la división Leyes Especiales, Pedro Amarfil, comentó: "Los padres han tomado conciencia y nos llaman, nos advierten que se han enterado que se va a realizar una fiesta de tipo y nosotros directamente vamos al lugar”, añadió.
Por su parte, el actual jefe de la división, el principal Reina, señaló que se nota una mayor conciencia de los padres respecto de este tipo de fiestas clandestinas pero que aún falta una mayor reprimenda por parte de los padres para con los hijos. "Los citamos cuando detectamos sus hijos en fiestas privadas y cuando vienen acá dicen que ellos no sabían y no le aplican un castigo a los hijos”, concluyó Reina.
Cifras
10 causas por mes al menos reciben los Juzgados de Faltas por molestias y fiestas privadas clandestinas de menores.