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sábado 4 de abril de 2026

Informe Especial

La Serena y Coquimbo resucitan después del tsunami

Las principales playas de la IV Región sufrieron daños pero en distinta medida. La Avenida Del Mar, en la zona de La Serena, está casi lista para el turismo. En Coquimbo, más afectada, trabajan a full para llegar a la apertura de la temporada. Por Viviana Pastor - enviada especial.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Por Viviana Pastor
Enviada especial
 
Las chapas blancas retorcidas de lo que era un Corsa aún seguían en una playa cercana al puerto de Coquimbo. Era el único resto visible, al menos en la playa, del paso del tsunami que causó cuantiosas pérdidas materiales en la IV Región chilena y, por suerte, ninguna vida.  

Un recorrido por la Avenida del Mar, que une las costas de La Serena y Coquimbo, mostró la rápida recuperación de edificios, calles, y negocios. El agua no entró con la misma fuerza a todos lados y no hizo el mismo daño, por ejemplo en La Serena los más perjudicados fueron los concesionarios que están sobre la playa, bares y restaurantes, son cinco los que están actualmente reconstruyendo esos locales. Trabajaban contra reloj, quieren tener todo listo antes del 15 de diciembre cuando empieza la temporada.

La zona costera de Coquimbo fue más afectada ya que allí la ola entró con más fuerza. Hay edificios en los que  se destruyó todo lo que había en la planta baja; la caleta de pescadores casi desapareció y la vereda costera también sufrió el impacto del agua. Sin embargo, salvo el auto que pronto sacarán de la arena, quedan pocos indicios del tsunami.

El puerto de Coquimbo está también con obras, pero la zona de embarque y carga ya está ordenada al punto que ya recibieron 4 cruceros internacionales.

¿Y las playas? El principal imán para los sanjuaninos que vacacionan en Chile, vuelven poco a poco a la normalidad. Con un 30 % menos de superficie de playa en algunas zonas de La Serena, en otras casi igual que otros años, y en algunos tramos de Coquimbo, con mucha más superficie perdida. Pero esto no tiró abajo el ánimo de los chilenos y aseguraron que el mar se sigue "retirando” y las playas volverán a la normalidad en los próximos días.

"El tsunami nos volvió a emparejar la playa, el mar ya volvió a la normalidad, incluso quedó más playa de la que teníamos antes. La Serena resistió sin problemas el terremoto y el tsunami y estamos en condiciones óptimas para recibir el turismo”, señaló Roberto Jacob, alcalde de La Serena.

Hicieron limpieza de la zona de playa y sacaron todos los escombros, pero no fueron necesarios mayores trabajos, según dijo el funcionario.

En la calle la gente retomó su vida habitual. A los pequeños pescadores que perdieron hasta el barco, les ayudarán a comprar uno nuevo y les permitieron seguir vendiendo en la zona del puerto. Allí, como a lo largo de la costa, la zona de obra estaba delimitada por grandes paredes de cartón corrugado.

"Los chilenos somos muy solidarios y queremos mucho a nuestros hermanos, por eso nos hemos podido recuperar tan rápido. Ante la desgracia todos trabajamos sin distinción, estudiantes, obreros, funcionarios, uniones vecinales, todos por los más necesitados”, aseguró Rosa González, trabajadora del Centro Cultural Palace.

El empresario Pablo Jofré, propietario de un bar y restaurante en la zona del Barrio Inglés, fue uno de los perjudicados por el tsunami. "Tuvimos unos 90 locales afectados en distinto grado pero ya están casi recuperados. Estamos listos para abrir el 15 de diciembre. Esto se logró muy rápido porque no hemos parado, algunos con más ayuda del Gobierno y otros con menos, depende de cada caso y de los daños sufridos”, contó.

El Director Regional de Turismo del Servicio Nacional de Turismo (SERNATUR), Alberto Duarte, dijo que el tsunami los puso a trabajar "desde el primer momento”. "Apoyamos a los emprendedores turísticos con subvenciones del Estado que les permitan salir lo más rápido posible. Sabemos que en una contingencia de ese tipo es difícil en 2 meses tener reconstituido el 100 % de las empresas, pero lo hemos logrado con un porcentaje bastante alto. Hemos trabajado para restituir los servicios básicos para esta temporada para los pequeños emprendedores, muchos de los cuales tienen sus principales ingresos para esta época”.

El SERNATUR es el organismo del Gobierno de Chile que, entre otras cosas, se encarga del desarrollo y fomento turístico de la Región de Coquimbo.

Ajeno al ajetreo de los hombres, el mar está más calmo que nunca, casi ni olas hay en la orilla. Las mañanas frías y nubladas, típicas de esta zona costera, se compensan con medios días luminosos, donde el sol aparece siempre, y en la noche hay que volver a la campera: 14º en la mañana, 22º por la tarde.
 
Todos de pie

El terremoto de 8.4º trajo consigo el tsunami que atacó con más violencia las playas de Tongoy, a casi 60 kilómetros de Coquimbo, donde casi desapareció la playa Socos, una de las más amplias y hermosas de toda la región. Hoy el mar ya retrocedió bastante y la gente volvió a recuperar su playa.

"El tsunami nos hizo mucho daño, pero mire, a dos meses casi no hay huellas. En esto hay que valorar la capacidad de levantarse de la gente, los 8.000 pobladores de Tongoy. Llegó ayuda de todos lados pero lo principal fue la fuerza de este pueblo, su voluntad para ponerse de pie”, dijo Raúl Sanders, empresario y director de la Corporación de Turismo de Coquimbo.

Luego de alabar las bondades del mar tibio de Tongoy y de sus inigualables ostiones, aseguró que "estamos listos para recibir a los sanjuaninos y cordobeses que cada año pasan por Agua Negra”.
 
Los precios

Aunque los empresarios están cautos respecto a recibir pesos argentinos esta temporada, tal como anunció que hará una cadena hotelera sobre Avenida del Mar, los valores de los alquileres no han variado casi respecto al año anterior, según dijeron.

Según el relevamiento de SERNATUR hay hostales desde 8.000 a 15.000 pesos chilenos; hotel entre 20.000 y 30.000 pesos chilenos; una cabaña sobre Avenida del Mar entre 35.000 y 80.000 pesos chilenos; y un departamento por día entre 50.000 y 100.000.

Se puede comer por 2.800 o 5.000 pesos chilenos un menú del día, que no incluye bebida; o una hamburguesa que cuesta unos 4.200.

Si de comer en casa se trata, sólo algunos precios de referencia: 1 litro de leche larga vida, 290 pesos chilenos; aceite el litro 1.370; 1 kilo de arroz $1.000 chilenos; 1 paquete de espagueti 670 pesos.

Un litro de nafta común cuesta 748 pesos y el pasaje en colectivo, 1.000 pesos, caro en comparación con los precios del servicio público en San Juan.

El cambio el día 25 de noviembre era: 1 peso argentino, 44 chilenos.
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