El Papa Francisco pidió un mayor acercamiento de los sacerdotes con la comunidad, una actitud que Fray Rolando Brites viene profesando desde hace mucho tiempo atrás. Aunque en los últimos tiempos, el ex guardián de la parroquia de San Francisco de Asís, valiéndose de los actuales medios de comunicación, acrecienta esa iniciativa con mucho más fluidez.
El sacerdote franciscano utiliza Facebook y Whatsapp para transmitir la palabra de Dios y, también, para dar respuesta a las solicitudes de consejos espirituales que le hacen los amigos que cosechó en San Juan y también en otras partes en las que estuvo destinado.
“Por esos medios uno tiene más contacto con la gente del que actualmente se ve en las misas, en las parroquias. Está claro que nunca va a ser el cara a cara, pero hay que aprovecharlo porque si no nos quedamos con lo ideal y nunca llegamos”, comentó desde Buenos Aires el fraile, quien estuvo 9 años compartiendo su sabiduría y la palabra de Dios en la parroquia sanjuanina.
“Cuando uno toma confianza con un sacerdote es porque le ha contado ya muchas cosas de su vida y ya no necesita dar tantas vueltas. El haber estado tantos años en San Juan hace que la gente esté muy ligada a mí y esa ligazón continúa, incluso podría de decir que es aún más fuerte que cuando estaba allá. Ahora el contacto es más seguido”, apuntó Brites, antes de agregar que a través de los medios virtuales “comparto con ellos alguna reflexión y después ellos, por mensaje privado, me cuentan sus vidas, sus cosas, me piden oraciones, consejos. Se puede decir que donde voy llevo la parroquia”.
El sacerdote aclaró que, "por supuesto, no es una confesión sacramental, pero teniendo las personas a disposición de corazón, Dios sabe cómo hace las cosas. Va más allá de un rito". Además, Fray Rolando echó mano al siguiente ejemplo para acentuar su posición: "Ya San Francisco, en su momento, le decía a los frailes que, si cometían algún pecado, se lo contaran a algún hermano -en ese tiempo eran todos hermanos, no había fraile sacerdote- y que después, cuando pudieran, se confesaran. Lo importante es que salga de uno la intención de contar el pecado, de liberarse”.
viernes 3 de abril 2026





