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sábado 4 de abril de 2026

Historia de vida

Osvaldo Lima, el nombre de la prensa legislativa

Lleva 27 años trabajando dentro de la institución gubernamental, donde llegó tras pedalearla mucho entre San Martín y Capital y un paso ‘fríamente calculado’ por ámbito militar. Por Jorge Balmaceda Bucci.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Jorge Balmaceda Bucci

Una llamada y ya se aprecia que se está ante un buen tipo, pero rascando un poco más, con una entrevista cara a cara, no solo se confirma la primera impresión, sino que se complementa con la certeza de saber que también se está en presencia de una persona eficiente y laburante. Osvaldo Ramón Lima (49 años) es el director de Prensa de la Cámara de Diputados, con más de 27 años dedicados a la actividad periodístico-institucional en el recinto legislativo. Nació en San Martín y desde allí, arropado en el cariño familiar y la complicidad que encierra el ámbito rural, forjó una vida con muchas satisfacciones y algunas espinas de las que nadie puede escapar.

Heredó el nombre de su padre, quien junto a su mujer Mirtha cultivaron tres hijos varones, con el protagonista de esta nota sobresaliendo como el mayor. Osvaldo repartió su infancia entre las miles de posibilidades lúdicas que le ofrecía la finca que aún conserva la familia y las obligaciones que debía atender en la Escuela Nacional Nº 18 –actual República de Perú-. De allí es inevitable que aparezcan divertidos recuerdos: “Éramos tan pocos en el colegio que para poder armar un partido de fútbol en el patio sí o sí teníamos que invitar a las chicas”.

Su rueda siguió girando y asomó la secundaria. Rindió para entrar en la Boero y la Industrial, obteniendo resultados positivos en ambos, pero el centro educativo dependiente de la Universidad le representó un desafío más atractivo. El acceso lo tenía en la mano, ahora sólo le faltaba sortear un pequeño detalle: ¿en qué se iba a desplazar de su rinconcito sanmartiniano al edificio situado en Mitre y Aberastain?

“No me quedó otra que agarrar la bici e irme, en el mejor de los casos cuando había algo de plata, hasta Alto de Sierra y de ahí tomarme un colectivo al Centro. Sino le pegaba derecho de San Martín a la Escuela Industrial, tardaba como una hora”, recuerda Lima, quien destacó que la casa de una de abuela, ubicada en zona céntrica, también le prestó mucha ayuda durante el tiempo que tardó en recibirse de Técnico Mecánico.

Las necesidades económicas que había en su casa, amalgamadas con la complicada situación económica que imperaba en la sociedad, lo empujaron a meterse en la Escuela Militar: “Económicamente era una muy buena oportunidad. Te ofrecía un sueldo desde que entrabas y una educación importante. Además, recuerdo que estaba un poco de moda y en casa las cosas no andaban muy bien como para seguir siendo un peso”.

 En 1987, después de 5 años de formación bajo el ala militar y algunos cursos –computación, inglés y dactilografía- que respondían a su identificativo deseo de constante renovación, Osvaldo se topó con la posibilidad de rendir el ingreso como auxiliar administrativo en la Legislatura provincial –su primera intención fue entrar en el Taller Aeronáutico de la Gobernación se desvaneció en el pasado-. “Me tomaron una especie de examen para conocer mis aptitudes para el cargo que necesitaban cubrir y por suerte quedé”, apuntó el sanmartiniano, que por aquel entonces ni imaginaba la carrera que acababa de iniciar dentro del recinto gubernamental.

“Comencé como auxiliar en la por entonces Dirección de Información Parlamentaria, que en el 91’ pasó a ser la actual Dirección de Prensa de la Cámara de Diputados. Por ese entonces, Héctor Podda estaba al frente y con él aprendí muchísimo, era muy exigente y meticuloso. Eran épocas en donde todo se hacía a máquina de escribir, no había los medios y las comodidades que hay ahora. Con decirte que para poder darle las gacetillas de prensa a los medios, agarraba mí moto –una Zanella 200- e iba medio por medio repartiéndolas. Al principio el recorrido era corto porque eran pocos, pero cuando fue aumentando la cantidad se empezó a complicar la cosa”, tiró entre risas Lima.

Sin dejar de responder con eficiencia en su trabajo, Osvaldo comenzó la carrera de Abogacía, la que tuvo que dejar por culpa de la desgraciada muerte de su mujer. La crianza de sus hijas –por aquel entonces eran dos, hoy hay una tercera-  y el agitado ritmo laboral no dejaba tiempo para el estudio. “Fue un momento complicado y creo que tomé la mejor decisión. Tenía que estar muy pendiente de lo más importante que tenía y tengo”, expresó.

En el berenjenal político que aconteció en 2002, con la destitución de Avelín y la asunción de Waldino Acosta, Osvaldo Lima fue designado al frente de Prensa de Gobierno hasta que las aguas volvieron a bajar mansas. Ejercer de Secretario de Prensa y Secretario General de APEL (Asociación del Personal Legislativo) fueron otras dos funciones que llevó adelante a lo largo de su camino en el Cámara hasta asumir su cargo actual.

Lima fue nombrado Director de Prensa de la Legislatura en 2007, junto con el arribo de Rubén Uñac a la vicegobernación. Desde entonces pone en práctica la premisa de difundir todo lo que acontece en las sesiones legislativas y, principalmente, hace hincapié en la apertura activa de la Cámara a la sociedad: “Hay una muy buena relación con los medios de comunicación y la apuesta por un contacto directo con la sociedad es muy positiva. Desde hace un tiempo que participamos, de alguna u otra manera, en acontecimientos deportes, sociales, culturales y de otra índole y eso nos permite estar más cerca de la gente”.

“Además, continuamos con las visitas guiadas a la Legislatura para las escuelas, ONGs y público en general y cada vez son más frecuentes las exposiciones pictóricas. Y no podemos dejar de mencionar la gran apertura en la relación con la sociedad que nos permite nuestra página en internet y las redes sociales. La intercomunicación con la gente es diaria y eso nos permite estar más cerca de sus realidades y a ellos conocer lo que se hace acá adentro”, añadió Lima.

27 AÑOS, 3 MOMENTOS

*”El fallecimiento de Rogelio Cerdera fue lo más doloroso que recuerdo de lo que me tocó vivir trabajando aquí. Era un buen tipo, un gran político y un excelente profesional”.
* “Ver a la madre de los Uñac, cuando Rubén le entregó el cargo de vicegobernador a Sergio,  fue uno de los momentos más emocionantes que me tocó vivir”.
* “La apertura de sesión que hizo el gobernador José Luis Gioja, después del accidente que sufrió, nos puso a todos la piel de gallina. Demostró mucha entereza”.
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