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domingo 5 de abril de 2026

análisis

Pedido público a Graffigna, con 30 preguntas incluidas

El abogado inició la campaña Liberen a Graffigna. Se trata de un monólogo que no responde preguntas centrales. Por este medio se le solicita una entrevista y se le envían las preguntas por anticipado. Por Sebastián Saharrea
Por Redacción Tiempo de San Juan

Santiago Graffigna, abogado con matrícula provincial número 1450 y principal acusado en el escándalo más grande de la historia de San Juan, acaba de pronunciarse en público por primera vez desde que lo hizo en su conferencia de prensa del Hotel Albertina el 12 de junio de 2012.
Lo hizo por medio de un método poco convencional para un preso, el ciberespacio. Grabó y subió 88 videos, de una duración de entre 4 y 12 minutos cada uno, con su posición respecto de este revuelo en  que se investiga una asociación ilícita liderada por él, dedicada a saquear al Estado con precios inflados por los terrenos expropiados e integrada además por el ex fiscal de Estado, miembros del Tribunal de Tasaciones, peritos, abogados, ex jueces. Pueden quedar pegados además, funcionarios, más peritos, más jueces, más abogados. El ciber pronunciamiento está rotulado Liberen a Graffigna y está en You Tube, con Facebook incluido y demás mecanismos de expresión en la wide web.
No hay demasiados antecedentes de que un detenido –cualquiera sea el delito que se lo acusa en cualquier lugar del país- haya utilizado de manera tan generosa esta vía de expresión informática. Sencillamente, porque no les está permitido a los reos “comunes” esta posibilidad, que puede entenderse como una embarrada de la pista judicial, donde ha tenido y seguramente tendrá la posibilidad de explayarse extensamente.
No deja de ser interesante, tanto para que la opinión pública descubra su versión de los hechos como para los investigadores judiciales. Por hay un par de observaciones. La primera es el formato: una serie de videos filmados de ese modo supone un monólogo apoyado exclusivamente sobre lo que el monologante tiene interés en decir, y que por lo tanto desprecia otros intereses. Por ejemplo, las preguntas incómodas, explorar los rincones a los que el interlocutor le esquiva, plantear dudas de la investigación, repreguntar. Para eso han sido inventadas las entrevistas, en las que el interlocutor no se explaya cómodamente a sus anchas sino que encuentra en el entrevistador a quien formula –o debería formular- las preguntas sobre el interés general, y en un caso como éste intenta descubrir lo que el entrevistado intenta ocultar.
La segunda observación tiene que ver con el argumento empleado para subir este monólogo a la web y no someterse a la consideración pública de un modo más abierto con preguntas que surgen de la investigación. Dijeron sus abogados que lo hizo porque sintió que su versión nunca fue comunicada de manera equilibrada junto a las versiones de la querella o de la investigación, y que lo que le dijo a la jueza en su indagatoria tampoco tuvo lugar en los medios. Eso es falso. Santiago Graffigna permaneció largos días escuchando la acusación y otros largos días declarando, y en cada una de esas audiencias hubo equipos periodísticos esperándolo a la una del mediodía. Sus declaraciones siempre estuvieron bien rankeadas en cuanto informativo se precie de tal, al calor de una causa que fue ganando cada día más interés. La única vez que Graffigna dio una conferencia de prensa hubo un grupo de periodistas que es difícil juntar hasta por cualquier evento informativo de los más relevantes. Este periodista lo ha invitado a la televisión (Paren las Rotativas, por Telesol) y ha gestionado en varias ocasiones con sus abogados alguna entrevista para Tiempo de San Juan con Santiago Graffigna en su lugar de detención. Nunca se dio.
Ahora habló y es saludable porque agrega su versión en varios pasajes judiciales. En general, no se aparta de la línea argumental que tuvo desde el primer día, desarrollado incluso aquel mediodía del Hotel Albertina: que él hizo lo que le dejaron hacer, que todo su desempeño fue legal y que hubo de parte del gobierno y la justicia la fijación de un propósito (no pagar los juicios) y luego se desarrollaron los medios para conseguir ese fin. Agrega esta vez un elemento: el dedo en alto cuando dice que el gobierno piensa que estará por siempre en el gobierno y que él estará por siempre detenido, y eso no es así. Y entonces, esperará para ver qué dice la justicia y qué dice la ciudadanía. ¿Intimidatorio?
Un declaración como la que se acaba de conocer de Graffigna no confronta en vivo y en directo su versión con otros datos, no permite el semblanteo que denota estados de ánimo y nivel de seguridad en su propia versión, no permite despejar dudas sobre las que el propio Graffigna no pretende profundizar, y, especialmente, no responde a las dudas centrales de la investigación.
Por esa razón, este periodista formula un pedido público de entrevista a Santiago Graffigna en su lugar de detención. Lógicamente, el acusado puede elegir el medio y el periodista que mejor le parezca. Ante la eventualidad de una respuesta negativa –o una falta de respuesta- aquí envío las preguntas por anticipado, cuyas respuestas no están incluidas en su monólogo por internet:

-¿Cuánto dinero cobró por medio de libramientos judiciales u otro tipo de cobro, por los juicios que integran este escándalo, especialmente los de “Ruiz, Guillermo”,“Suraty” y “Anes”?

-¿En el caso de “Ruiz, Guillermo”, cómo justifica el hecho de haberle comprado el juicio a su primo santiagueño de apellido Ruiz –a la vez, su cliente, a quien no puede comprarle un juicio-, quien había aparecido como beneficiario de la cesión de sus dueñas originales de la sociedad San Vicente de Paul, como usted mismo admitió a este periodista en el hotel Albertina?, ¿le compró el juicio antes de iniciarlo, y siguió utilizando su nombre?

-En esos dos casos –“Ruiz, Guillermo” y “Suraty”-, usted fue asesor de las dueñas de los terrenos, la sociedad San Vicente de Paul. Ellas cedieron en ambos casos a personas cercanas a usted (Ruiz y Suraty) los derechos expropiatorios en cifras irrisorias ($2.000 y $5.000), que luego se tradujeron en montos millonarios en los juicios. ¿No considera que eso significa haberlas engañado?

-Una vez avanzada la investigación judicial, las mujeres de la sociedad dijeron que se sintieron engañadas y que no sabían cuando hicieron las cesiones que había en uno de esos casos sentencia de cobro. Luego usted les propuso y acordaron un pago de $2 millones por esos supuestos daños. ¿Por qué lo hizo?, ¿cómo hizo usted para cancelarlo, si había sido declarado insolvente?

-En el caso “Ruiz, Guillermo” se pagaron –y usted cobró- unos $20 millones por una veredita de 1.400 metros cuadrados. ¿Considera usted que ese es un precio razonable y justo?, ¿no lo considera absolutamente desproporcionado?

-Si considera que es lo que corresponde –como ya lo dijo-, ¿por qué en un caso similar como Herrería –que también lo llevó adelante usted- no se computaron los mismos intereses abusivos y la misma cámara denegó el pago que había incluso había aumentado en “Ruiz Guillermo”?

-En ese mismo expediente, usted llegó a un acuerdo con la Fiscalía de Estado para cobrar los últimos desembolsos –justo cuando se había presentado la megacausa y se congelaron los pagos-, mediante un convenio en que desistió de cobrar el 25% del Estado y cedió el 25% a un contador de apellido Parra que venía en comisión de negocios de Alday. ¿Usted sabía que iba en nombre de Alday?, ¿cuál es su relación con Alday?, ¿tuvo Alday relación con los expedientes del escándalo? A esta pregunta, usted no quiso responderla en el Hotel Albertina porque dijo que se trataba de una cuestión privada suya, aunque en realidad atañe a un hecho público. ¿Puede hacerlo ahora?

-En el expediente Suraty, ¿no le parece asombroso que el abogado Gustavo Mulet estuvo 7 años con sentencia de cobro y nunca pudo cobrar, mientras que Miguel Suraty -su cliente- compró esos derechos, cambió de jueza y cobró apenas un mes y medio después?

-Suraty dijo que usted le propuso el “negocio” de poner dinero en una cesión y luego él se lo pidió de vuelta. ¿Cuál es su relación con Suraty?, ¿es verdad lo que él dijo, que usted lo invitó a poner dinero en ese juicio?, ¿usted manejó esa cesión en la que claramente estafaron a la sociedad dueña del terreno porque ya tenían planilla de pago por más de $1 millón?

-¿Cuál es su relación con la ex jueza Marún de Solbervio, quien fue “sorteada” para tomar la causa Suraty y habilitó el pago al mes de haberla recibido, después de que su cliente recusara sin causa a la anterior jueza, Miriam Bettio, quien no permitió esos pagos?

-En la causa Parque de Mayo, usted estuvo sin acreditar poder mucho más tiempo que el permitido por la ley. Se lo permitió el ex juez Carlos Macchi. ¿En ese tiempo extra, usted buscó los poderes que no tenía?

-Usted dijo que la familia Lobbe de Morón, titulares del juicio del Parque de Mayo, son amigos de su familia. ¿Puede describir esa relación y decir cómo surgió la inquietud de presentar el juicio?, ¿por qué se demoró tanto en presentar los poderes si –como dijo- son amigos de su familia?

-El ex juez Carlos Macchi dijo que usted entraba a su juzgado. ¿Cómo definiría su relación con Macchi?, ¿era de amistad o sólo conocidos?

-Usted dijo que hay que investigar a fondo y a todos, ¿también hay que investigar entonces al juez Pagés? ¿y a los camaristas que confirmaron sus fallos, entre ellos Moisés Moya?

-¿Siguió el juicio político y la destitución de Macchi? Allí lo acusaron de haber fallado en beneficio suyo, ¿qué opina de su destitución, y de los términos de la sentencia sobre el modo de calcular los intereses y el valor de los inmuebles?

-En Parque de Mayo, usted presentó un recurso de reposición que quedaba fuera de término –aunque dejó nota los días anteriores- pero ese documento recibió una “raspadita”. ¿Conoció usted esa raspadita en el juzgado de Macchi, por qué la hicieron?

-¿Conoce usted a Gabriela Médici, la empleada del juzgado de Macchi que dijo que habría sido ella quien hizo esa “raspadita”? ¿y conoce al fiscal Fabricio Médici, su hermano, quien se excusó en la megacausa argumentando amistad con usted?

-¿Usted tuvo una íntima relación con la familia del ex camarista Moisés Moya, con donaciones de honorarios incluida?, ¿no cree entonces que fue una falta que Moya no se excusara en entender en juicios donde usted estaba como una de las partes?

-¿Cómo explica que Médici se haya excusado y Moya no?

-El ex juez Macchi consideró en una entrevista con éste periodista que Baistrocchi –el abogado de Fiscalía- se había desempeñado mal, usted no quiso evaluarlo. ¿Por qué no quiere calificar lo que hizo Baistrocchi?, ¿tenía relación con él? ¿por qué intervenía siempre Baistrocchi en las causas suyas, se sentía cómodo con eso?

-Usted dijo que piensa mal de sus colegas, además de Baistrocchi, y que “en su momento lo sabrán”. ¿Puede decir ahora a quién se refiere?

-¿Cree usted que es posible que un juez como Carlos Macchi se haya equivocado en Canal Playas (Benavídez) bajando el martillo (y dándole la razón a usted) por 14.000 metros y no por los 9.000 que eran los demandados?

-¿Cómo hizo para quedarse con la fracción que era de la Mutual del Banco San Juan, en esa misma causa?

-¿Conoce usted a Verónica Capriotti, la hija del dueño de los derechos de otra franja de Canal Playas que trabajaba en el juzgado de Macchi?, ¿no le pareció que debió también apartarse?

-¿No cree que puede resultar sospechoso que nuevamente en Canal Playas el juez Macchi –igual que lo hizo en Parque de Mayo- dejó de lado el criterio del Tribunal de Tasaciones por una cuestión de tiempos y convalidó el de su perito, Fernando Videla?

-En el caso Anes de Cuesta del Viento, por el que usted cobró $11 millones por una sentencia de Macchi en el 2007, el mismo juez le fijó honorarios por $2.000.000 cuando la propiedad tiene un valor actual de $1,2 millón. ¿No le parece eso insólito?

-En ese mismo caso, hay una denuncia por el cobro de ese juicio, teniendo en cuenta que Macchi los libraba a su nombre. Pero Anes murió, el poder caducó, y ahora denunciaron que Macchi seguí librando dinero y esquivando a la sucesión. ¿Qué puede decir sobre eso?, ¿qué relación tenía usted con el abogado Fabián Mazzanti, cuñado del juez que participó en ese juicio como abogado de la sucesión?

-En el caso Carbajal, usted participó de la posesión veinteañal de Mini, dueño original. De ese proceso participaron César Gioja como abogado de Mini y Marina Riofrío por la Fiscalía. ¿Con qué intención los cita cada vez que puede?

-Por último, el ex juez Carlos Macchi dijo que “la cadena de pagos se cortó en algún lado”. ¿Cree usted que existió una cadena de pagos, y que se cortó?

-Usted dice que el gobierno no quiere pagar lo que corresponde por los juicios. ¿Le parece razonable que la provincia pague $2.000 millones por expropiaciones desde 1923 hasta 1990, el equivalente a lo que necesita el Estado para funcionar más de dos meses prestando servicios y pagando los sueldos a los trabajadores?

Las respuestas puede mandarlas por mail, en tal caso me reservo las repreguntas.

 

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