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domingo 5 de abril de 2026

Un clásico en la Calle 5

Manolo, la parrilla de la amistad

Está cumpliendo 25 años preparando, para muchos, los asados más sabrosos y entrañables de la provincia. Tiempo de San Juan se metió en la parrilla y cosechó una nota repleta de sabor, alegría, brindis y música. Por Jorge Balmaceda Bucci.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Jorge Balmaceda Bucci

La columna de humo se presenta en la noche al mejor estilo de la batiseñal. Pero en lugar de ser un representativo murciélago, el llamador es el olorcito a asado que se esparce en los cincuenta metros a la redonda. El eje de tan tentador paisaje no puede ser otro que la Parrilla Manolo, un clásico de la Calle 5 que en este 2014 está cumpliendo sus Bodas de Plata.

Está tan lleno el comedor que el amplio espacio destinado para disfrutar de una cómoda cena empequeñece a la vista. Mozos vienen y van con bandejas repletas de cortes que pocos segundos más tardes, todavía conservando el calor de las brasas, habitarán los platos de los clientes. Entre ese amigable contingente de camareros se encuentra el dueño. Precisamente, el contacto directo de Manolo con la gente es una de las señas de identidad más firmes del lugar.

Oficialmente hay que decir que el gestor de este paraíso parrillero se llama Fabián Alberto Ruiz. Una tía porteña, que se dejaba caer cada tanto por la provincia, le rebautizó una tarde al verlo vestido con la ropa y el sombrero con los que enfrentaba las labores agrícolas: “Pero si parecés un Manolo”. Veinticinco años después ese nombre atraviesa la fachada que sostienen los mudos adobes de la construcción.

Pero la película con humeante escenografía no empezó ahí sino unos metros más adelante, al costado de la calle, bajo la figura de un puesto choripanero. “Como nos venía bien una entrada extra y veíamos que en Frutos de Cuyo –antes Arcor- había mucho movimiento de trabajadores, decidimos con mi mujer (Mabel) vender choripanes”, dijo Manolo mientras alimentaba con brasas con una cancha bárbara la parrilla cargada de chirriantes piezas de carne vacuna, cerdo, pollo y unas atractivas achuras.

“La verdad es que nos fue muy bien y los mismos muchachos nos fueron pidiendo una costillita, una carnecita y así fuimos ampliando el lugar”, agregó Manolo, quien nació en Córdoba y a los dos añitos se mudó a la provincia con la familia.

La casona donde mora la parrillada pertenecía a una finca que su padre, “con mucho esfuerzo”, adquirió después de peregrinar por Concepción y la Villa San Damián. “Fuimos sumando nuevo espacio al negocio de la parrilla hasta que actualmente tenemos el comedor grande para el invierno y un patio que habilitamos más en verano o cuando las noches lindas lo permiten”, expuso Manolo antes de hacer un alto en la entrevista para llenar las pedigüeñas bandejas de los mozos, ‘pispear’ cómo iba la noche dentro del salón e indagar por dónde transitan las vidas de los amigos que le hacen el ‘aguante’ cerca del parrillero. La noche tiene textura hogareña.

No está quieto ni un segundo. Está en cada detalle delante y detrás de la ‘cocina’. Empiezan a caer los artistas y el calor que desprende el fuego no es impedimento para que se acerquen a saludar a Manolo. “Tenemos muy buen trato con todos los que vienen a tocar acá. La mayoría son folcloristas como Los cantores del Alba, Los del Suquía, Las voces de Orán o El dúo Tucumán. Pero en los últimos tiempos también traemos artistas que hacen cumbia o cuarteto, lo importante es que la gente disfrute de una buena cena y un espectáculo entretenido”, tiró el sanjuanino de corazón antes de acercarse al escenario para brindar con los músicos.

Con la satisfacción de haber dejado una noche más todos sus conocimientos y su cariño en la parrilla, el dueño del local se acerca a la caja, un lugar que comanda su esposa. Ahí, bajo la protección de un San Expedito que a nadie deja indiferente por su considerable tamaño, vuelve a contactar directamente con su clientela. “Es muy importante para mí trabajar con mi familia y que los empleados que tengo se sientan como parte de ella. Esto funciona gracias a Dios y al trabajo en conjunto que hacemos todos”, concluyó Manolo.

FRASES
“Lo más importante es tener un trato directo con el cliente, de los cuales muchos de ellos ya son amigos”.

“El matambre a la pizza es un corte que implementamos nosotros y que ahora se conoce por todos lados”.

LA CIFRA
70 kilos de parrillada (vaca, cerdo, pollo y achuras) es el promedio que se hace por noche en Manolo.

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