"Es para destacar el cariño y el respeto por el Gobernador Gioja. Todos me preguntaban por su salud, por la expectativa de su regreso. En el acto del límite habló Juan Antonio Véjar Menvielle, que es consejero regional de Valparaíso, además del jefe de carabineros Daniel Contreras y el capellán de carabineros. Se hizo un oficio religioso por Gioja, se quería hacer una misa pero no se pudo porque había mucho viento. Véjar Menvielle dijo algo que me tocó mucho, que es que hay hombres como San Martín y O'Higgins que trabajaron para la guerra libertadora, y hay otros hombres necesarios, como Gioja, que trabajan para la integración", relató Flemming.
El sábado, apenas llegó a San Juan, el expedicionario, que fue presidente de la Federación Argentina de Magistrados le llamó a Gioja para contarle lo que pasó: "Se alegró mucho", dijo el salteño.
Él vino especialmente invitado por los chilenos, después de que el año pasado en lugar de volver por el lado argentino con el resto de la expedición giojista, lo hiciera bajando por Chile. Esta vez lo hizo al revés, en 7 días también, partiendo desde la localidad de Los Andes, al otro lado de la cordillera, donde la subida y bajada se hacen por pendientes mucho más abruptas que en Argentina.
El contingente chileno, según Flemming se cumpuso de 67 personas, entre ellos funcionarios, guasos chilenos e infantes de Marina del país vecino. Fueron a lomo de mula e hicieron campamento en lugares agrestes y bellos, como pasa en el cruce de este lado de la cordillera. Y cumplieron el 12 de febrero con la conmemoración de la Batalla de Chacabuco, que este año no tuvo después de 9 ediciones consecutivas, el acompañamiento de los expedicionarios convocados por el Gobierno de San Juan. En el límite lo fueron a buscar dos gendarmes y un civil: "el comandante Soya, con quien nos hicimos amigos en otros cruces, en franco de servicio me fue a buscar", aseguró el salteño, quien agregó que tuvieron buen tiempo pero siempre seguidos de cerca por un temporal. Flemming dijo que ya está preparándose para el próximo cruce, y los siguientes, porque "creo que simbólicamente esto es una forma de integración cultural, para mí la montaña es un sitio especial que permite la expansión espiritual y la reflexión", afirmó.