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miércoles 22 de abril de 2026

PERSONAJES

El “Gallego” de Telesol

Al aire en Canal 5 es todo un caballero, elocuente, serio. Detrás de cámara es un personaje, amante de la cultura española, sensible, cómico y humilde. Por Ernestina Muñoz.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Ernestina Muñoz
Canal 13

Aunque sería "Andaluz”, no por nada a Oscar Rodríguez Sánchez le dicen "Gallego". Desde la cuna mamó el amor por la Madre Patria, ideó el programa Alma Flamenca con el que ganó premios nacionales y hasta se dio el gusto de conocer a la Pantoja y de vivir y trabajar en España. Hace dos años que es periodista de Telesol, con un perfil serio y humilde, pero tiene una gran historia de vida, anclada en el viejo continente y en el amor a la información.

Nació de madre sevillana y padre descendiente de andaluces. En la casa de María Josefa y José el periodismo y el flamenco eran omnipresentes. "Mi abuelo José María Sánchez Sánchez era adicto al diario. Y todas las mañanas leía y  escuchaba Radio Colón. De tarde, sevillanas, copla, paso doble" recordó Oscar. Todavía conserva el tocadiscos con los 300 discos de pasta.

Pero lo que más lo emociona es recordar el ritual matutino. "Desde que tengo uso de razón yo iba, ponía una silla, prendía la radio de lámparas y miraba por una rendija cómo se encandecían". Y jugando, llegó su primer micrófono. El papá le envolvió en papel aluminio de cigarrillo un copo de algodón que adhirió a un palo de escoba con un cablecito. "Yo jugaba a entrevistar a todos los que llegaban a casa. Y con mi abuelo jugábamos a hacer radio", recordó.

Sin embargo, la veta periodística no surgiría con claridad hasta pasados los 21 años. Al salir de la Secundaria se dedicó a trabajar para ayudar en casa. A lo largo de su vida tuvo los 10 oficios para las 14 necesidades (ver recuadro). Y fue entonces que España volvería a ser determinante en su vida. 

EL VIAJE DE SU VIDA

En julio del ´93 Oscar entró a trabajar en Casa TÍA, donde ganaba bien. Si no fuera por un giro del destino, no se lo hubiera conocido nunca en los medios. "Mi tío Manuel anunció que quería ir a España para la Semana Santa del ´96 y llevar a mi mamá y a su hermana Rosa. Mi tía dijo que sí en el momento pero mi vieja le agradeció de corazón, pero no. No hubo forma de convencerla. Entonces yo le dije que quería ir y me puse a juntar plata. Junté para el pasaje y para gastar allá".

Sin embargo casi no va. Insistió en llevar a sus padres, pero su madre se negó. Pidió permiso en el trabajo y se lo negaron. ¿Qué hacer? "Mi papá me dijo que renunciara y me fuera porque por las vueltas de la vida no sabía si podía volver a hacerlo. ¡Y a la vista está!". El día antes de partir su tío le regaló el dinero del pasaje, por lo que tuvo una estadía española de dos meses. "Me fue re bien, disfrute muchísimo y conocí un montón. Sobre todo Andalucía. Madrid, Barcelona, La Coruña, Tarragona, Teruel. Pero me enamoró el sur. Será por mi mamá que era de Villanueva del Río, su pueblo natal, en Sevilla".

Fue un viaje en el túnel del tiempo. "Mi mamá me decía que las 39 noches y 38 días que duró su viaje fueron un retroceso. Llegó a la villa Marini sin agua ni baño. ¡Ella venía de la capital de Andalucía! Mis 12 horas a España fueron un viaje al futuro. Entre a la casa de mi tía Encarna y le dije a mi otra tía "mira ese cuadro tan feo, todo negro". Era un Led. Cuando lo prendieron yo tuve que levantarme de la mesa a mirar. No entendía cómo era tan finito, pegado a la pared.

Era 1996. Acá llego hace un par de años atrás. Ahora me resulta simpático", recordó con humor. 

En esos dos meses pudo trabajar en los supermercados Braca, pero en cambio, encontró espacio en Radiolé, caracterizada por la música flamenca. "Llamaba para todos los sorteos y un par de veces me gané entradas y a veces salía al aire en ‘La mañana con Carmen Adelfa’. Ella me presentaba como ‘el argentino’. Una vez que fui a buscar las entradas y la recepcionista Toni me dijo ‘no te las puedo dar hasta que no te conozca Carmen. Coge el ascensor hasta el 4 piso’. Era una radio de 5 pisos. Entré y me propuso que vaya algunas mañanas a contarle cosas de Argentina, ad honrem".

Esa fue su primera experiencia radial real. Y también su primera salida en vivo fue española antes que argentina. "Me marcó. Mi primer móvil en radio fue allá. En Triana, para la fiesta de la Macarena, la devoción de mi mamá. Y acá no me podían escuchar así que mi tía me grababa en casette y después lo mandaba para acá", recordó. 

"Iba lunes, miércoles y viernes. Cuando me tuve que volver no te puedo explicar lo que esa gente lloró y lo que yo lloré. La gente llamaba para pedir que el argentino no se vuelva. Me ofrecieron contrato", recordó. "Pero yo la escuchaba a mi mamá llorar por teléfono. Pensé, ‘me vengo y me vuelvo a ir’. Pero no lo hice". La familia en San Juan pudo más. "Viví en un núcleo de mucha contención y sin embargo no fui mañoso ni egoísta, que me han dicho que son características del hijo único. Me gusta compartir".

Todavía recuerda las navidades que vivió de chico, con todos sus tíos, primos, hermanos de su abuelo. "Los villancicos, las 12 uvas que nadie terminaba de comer con las campanadas porque nos reíamos y atragantábamos".  Por eso volvió al país y se puso a estudiar periodismo.

Al año siguiente, en abril del ‘97, nació Alma Flamenco en Radio Cordillerana. Había incursionado en Radio Nacional con otra hispanófila: Marisa Gil. Pero cuando ella entró a trabajar en Canal 8, dejó el programa. "Me sugirió a mí que lo hiciera. Hice mi proyecto y salió".

Luego pasó a Radio Centro hasta que cerró y se quedó sin aire en un tiempo complicado en lo familiar. "Mi mamá fue mi mejor productora. Aprendió a grabar con la video los noticieros de España. Me preparaba todo y yo por la noche recopilaba noticias para el fin de semana. El día antes de morir se despidió de nosotros. A mí me dijo que no dejara mis sueños, que me recibiera aunque ella no estuviese y que siguiera con Alma Flamenca. Por ella fui a Radio La Voz con el proyecto y seguí”. En 2012 lo echaron en un despido masivo. "Hubo  veces en que antes de que la vida me cambiara como en estos últimos 2 años lamenté no haberme arriesgado en España. Cuando estaba en La Voz y veía ciertas cosas que me hacían pensar ¡que hubiera pasado si me quedaba, si me los llevaba a mis viejos!", analiza ahora. "Llegué a lamentarme. Ahora lo ve como capítulo cerrado. Hoy tiene otro presente.

A LA TELE

Logró estabilizarse con un trabajo pleno y un desafío nuevo en Canal 5 Telesol. "Estoy muy bien, aprendo todos los días con mi compañero Alfredo Castro. Somos un equipo, sin él no hago nada", destacó. "Yo había presentado curriculums en Canal 5, el 4, el 13. Canal que salía yo presentaba CV. Me atrapaba. Y preguntaba "¿no conocés a alguien que me haga pata?” Gracias a Dios se me abrieron las puertas. Estoy muy agradecido y espero que les guste lo que hago hasta los 65 para jubilarme y no cambiar de palo. Agradezco a Dios y a la Virgen del Rocío poder hacer lo que me gusta", dijo.  
 


La Pantoja

Uno de los días más felices para Oscar debió haber sido cuando conoció a su ídola musical, Isabel Pantoja. Mirtha Legrand estaba promocionando la visita y sin dudarlo él mandó por fax una nota pidiendo unos minutos con las divas. "Se comunicó el productor Ernesto Bedela. Me dio un número por el que hablé con Mirtha y ella en persona me dijo que autorizó mi ingreso. El 8 de noviembre del 2000 estuve y le di a la Pantoja una distinción de cantante ilustre y embajadora de la canción española en San Juan y a Mirtha un agradecimiento por su generosidad con los medios del interior país. Ella dijo al aire que Alma Flamenca era el único programa de interior en el estudio", recuerda con orgullo. 
 


10 oficios y 14 necesidades

Recién a los 40 Oscar pudo dedicarse de lleno al periodismo. Antes fue remisero, cadete, encargado de farmacia, bañero y portero del Círculo Andaluz, repositor en supermercado, vendedor de huevos, de publicidad, repostero. Y repostero gluten free desde que en enero del 2013 le detectaron celiaquía de la más aguda, por lo que tuvo que dejar la harina por ser muy sensible a la contaminación cruzada. Y aprendió a fabricar sus panes y pastas. "Y hoy, ironías de la vida, doña Virginia me hace las tortas (especiales) después de tantos quilos de torta que yo hice para otros", analizó. 
 
 

"Alma Flamenca te ves"

Es la marca registrada del "Gallego". En 2008 ganó el premio Gaviota de Oro a la mejor conducción de programa de colectividades del país. Y no quiere quedarse en el recuerdo. "Me gustaría llevar el proyecto a la tele. Es mi descarga a tierra. Me falta eso. Y siento que a la gente le falta una opción así en el aire", dijo Oscar anticipando el proyecto que propondrá para el año entrante en la pantalla de Telesol. 

Los otros personajes

"Me hubiese encantado que me llamen José María como mi abuelo para tener en mi nombre el de mi madre,  mi padre y mi nono. Podría haber tenido nombre artístico pero acepté que mi mamá quiso cortar con los José. Y si es por artístico, todo el mundo me conoce como Gallego. ¡Más artístico que eso, imaginate!
Igual tiene otros nombres y otros perfiles en el imaginario radial: sus personajes Margarito, Paco Merte y Paca Chonda. A veces, solo por diversión los usa para atender el teléfono, con tanta convicción que del otro lado caen en la broma. 

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