Otra escalada judicial en el caso Macchi: el fiscal podría denunciar al juez
Parece que el inminente jury contra el juez Carlos Macchi con inicio previsto para el 21 de este mes llegará con más ruido. Es que el fiscal general subrogante Eduardo Mallea, encargado de la acusación ante el jury del magistrado envuelto en el escándalo de las expropiaciones, se consideró agraviado por varios pasajes en la defensa que Macchi hizo de esa acusación. Y dejó en claro en un escrito que podría llevarlo a Tribunales porque “en modo alguno pueden ser soslayadas o silenciadas”.
Eduardo Mallea quedó a cargo de la acusación luego de la inhibición del fiscal general Eduardo Quattropani, y ya presentó su documento luego de que lo hiciera el fiscal de Estado, Guillermo De Sanctis, en condición de acusador particular. La respuesta de Macchi, firmada por su abogado defensor Guillermo Toranzo, es lo que irritó a Mallea.
Porque en ese descargo, el juez acusado puso en duda la honestidad del fiscal y relacionó los documentos de Mallea con el de De Sanctis porque “pertenecen y responden al mismo signo político”. “Es público y notorio y deja en forma palmaria de manifiesto el destino del presente juicio para el denunciado que no es más (que) su destitución en base (a) la dicha asociación ilícita”, agrega la defensa de Macchi.
Por eso Mallea envió una nota el 5 de julio al presidente del jury, el cortista Angel Medina Palá, para que se preserven las frases que considera agraviantes hacia él “a los fines que pudieran corresponder”.
¿Cuáles son esas frases? En su escrito, Mallea señaló algunas:
-“El escrito de acusación es una copia fiel del escrito de acusación (de De Sanctis) pero sin lograr hacerla sustanciosa”.
-“Perorata propia de quien tiene escasa razón o ninguna”, “luego de una perorata de 39 hojas escritas por el fiscal subrogante, que ha realizado lo imposible para que se vea que es una actuación intelectual de él mismo –lo que no logra-“.
Mallea responde que “nada más alejado de la realidad y dijo que Macchi confunde “o pretende generar confusión lo que es la denuncia con la acusación”.
Respecto de la respuesta de Macchi sobre “el mismo signo político” y la “asociación ilícita”, Mallea señala: “Demás está decir que la expresión no es una frase que pueda ser considerada simplemente como descalificante o agraviante, ni tampoco puede ser tomada livianamente como una consideración hasta irresponsable por parte de quien así las profiere, más aún cuando estamos ante un acusado que sigue ostentando el cargo de magistrado judicial (más allá de la suspensión transitoria en el ejercicio del mismo), cuya investidura debería imponer que continúe actuando e interviniendo con el decoro, respeto y dignidad que ella misma conlleva, al menos hasta el momento que se conozca la suerte final de este proceso”.
Remarca Mallea que además de los agravios hay en el descargo del juez un “error conceptual” y le dedica una chicana: “son descalificaciones innecesarias, ya que no ofende quien quiere sino quien puede”.