ver más

jueves 30 de abril de 2026

Unasur y la inclusión

Vecinos de película

Los habitantes del Barrio Villa Paula de Chimbas se convirtieron durante un día en actores, guionistas, camarógrafos, sonidistas y directores. Entre todos crearon un corto que cuenta la historia de Kevin Bórquez, el chico que falleció tras recibir una bala perdida hace dos años. Jorge Balmaceda Bucci
Por Redacción Tiempo de San Juan

El mediodía se muestra normal en las calles interiores del Barrio Villa Paula de Chimbas. Dos mujeres charlan en una esquina, una con la compra hecha y la otra con la vereda por barrer, mientras que unos chicos se divierten pateando una pelota y unas cuantas piedras en la placita.
El paisaje es prácticamente el mismo de cada día, salvo por ese utilitario blanco que está estacionado a mitad de cuadra. Llama la atención. Y la sorpresa es aún mayor cuando se abre el portón de machimbre de la casa y se observa al fondo un gentío compartiendo el almuerzo entre cámaras de video e instrumentos de sonido. En realidad, allí están disfrutando de un momento de descanso los vecinos del lugar, quienes aceptaron con las mejores ganas una propuesta que llegó desde Buenos Aires y se convirtieron por un día en actores, guionistas, sonidistas y directores de un corto cinematográfico.

Se trata de un proyecto tejido por Unasur Cine, la Fundación Cine con Vecinos y el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales que se llama ‘La Propia Mirada’, que está coordinado por Florencia Kirchner y que encontró un entusiasta eco en la Dirección de Políticas para la Equidad, que depende del Ministerio de Desarrollo Humano y Promoción Social de la provincia. Esta iniciativa tiene como fin la realización de cortometrajes de ficción protagonizados por vecinas y vecinos, que se proyectarán durante una gala especial en el II Festival Internacional Unasur Cine.

En esta oportunidad, y después de haber realizado ya otras producciones en el Barrio Teresa de Calcuta de Pocito (ver recuadro) y en cuatro rincones más de Capital Federal –en total son seis los cortos que se proyectarán en el mencionado festival-, la directora Sandra Gugliotta puso en marcha la aventura en el Barrio Villa Paulam que fue elegido dentro de un programa de integración social. “La respuesta de la gente ha sido excelente. Se prendieron a la primera y en dos horas ya habían elegido la historia que querían contar en este corto. Vamos a abordar la historia de Kevin, un chiquito que fue muerto hace dos años y que la gente aún tiene muy presente”, afirma Gugliotta.

Son alrededor de 50 los vecinos que dieron el sí para vivir desde dentro la magia del cine. Entre ellos está César Lépez, un muchacho no vidente muy curioso y con muchas ganas de aprender. Él, al que la mayoría conoce como ‘Tchamí’, es el encargado del sonido del film. “La experiencia está siendo muy buena. Me gusta todo esto. Aunque no me gusta tanto que estos vengan a robarnos el sol que no tienen en Buenos Aires”, tira entre risas César, aludiendo a los integrantes del staff de la producción con los que entabló una muy buena relación.

El pollo asado y la ensalada que compartieron en la comida estaba muy bueno, pero llega el momento de trabajar. Todos saben que la producción y filmación del corto dura solo un día. Cada uno de los vecinos que participan toman sus posiciones y los demás se convierten en silenciosos espectadores. La primera escena es en la calle. Un chico con guardapolvo espera a mitad de cuadra agarrando las correas de su mochila. Otro pequeño de un pelo rubio brillante y lacio sostiene con cierto nerviosismo la claqueta que reza: “Película: Kevin, Escena: 1, Toma: 1, B° Villa Paula”. Está todo preparado. EL “tac” de la claqueta y “acción” se escuchan al unísono y el pibe de guardapolvo empieza a caminar hacia la cámara que sostiene una joven de la zona. Tras cubrir con sus pasos aproximadamente 25 metros el “corten” se escucha firme, rompe el silencio y da paso a un cerrado aplauso en la polvorienta calle. La primera escena se ha completado y la alegría del trabajo bien hecho se refleja en cada rostro que habita en este paisaje chimbero.

Acaban de superar una etapa importante en esta original experiencia, que comenzó cuando entre todos los vecinos eligieron la historia y que tendrá su esperado punto final cuando el trabajo sea proyectado en el II Festival Internacional Unasur Cine. Ese día todos los vecinos que participaron en el proyecto estarán sentados frente a la gran pantalla disfrutando la primera película de su cosecha. El primer corto “made in Barrio Villa Paula”.

Pocito también tuvo su cámara

El Barrio Teresa de Calcuta de Pocito, ubicado por Lemos entre Calle 6 y 7, fue el otro escenario de San Juan en el que “La Propia Mirada” contó una historia elegida, protagonizada y dirigida por los vecinos de la zona. En este rinconcito pocitano la gran participación estuvo a cargo de los chicos, quienes interpretaron un corto sobre un particular partido de fútbol. Alrededor de 35 pibes compartieron y disfrutaron por un día del mundo del cine en su barrio. El resultado también se podrá observar en el II Festival Internacional Unasur Cine.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar