ver más

viernes 1 de mayo de 2026

Día del Padre

Nunca bajes los brazos y te dirán Papá

Rubén Rubiño, Edgardo Segura y Oscar Ginestar celebran su día después de someterse durante años a tratamientos de fertilización asistida. Los tres han recorrido un largo camino de frustraciones antes de encontrar la felicidad más grande de sus vidas: un hijo. Jorge Balmaceda Bucci.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Jorge Balmaceda Bucci

Mientras más empinado y espinado es el camino, más felicidad desprende el perfume de la rosa alcanzada. Mañana Rubén Rubiño, Edgardo Segura y Oscar Ginestar son tres sanjuaninos que celebran este Día del Padre junto a sus pequeños –uno de ellos aún dentro de la pancita de mamá- después de transitar un largo recorrido de estudios, tratamientos y desilusiones, con la mayor alegría esperando en la línea de meta. La fertilización asistida es uno de los grandes aportes de la ciencia a la humanidad, pero lo que es imposible de inventar son las ganas y la perseverancia de un hombre –y obviamente también de su guerrera compañera- de ser papá.

Rubén y su esposa Cecilia Pringles disfrutan hoy de las monerías de Julián, un precioso ‘ruludito’ que desde hace un año y cinco meses es el rey del hogar. Sus sonrisas de hoy borran de un plumazo los cinco largos y –muchas veces fríos- años en los que la ilusión de ser padres pendía de la fertilización asistida. “Lo primero que probamos después de saber que no podíamos tener hijos de manera natural fue con una inseminación artificial. Después hicimos un ICSI –una alternativa aún más compleja- y una In Vitro y tampoco funcionaron. Intentando que la frustración no pudieses con nuestras ganas, y con la enorme suerte de contar con la ayuda del doctor Loncarich y todo su equipo, seguimos adelante. Poco tiempo después a través de la fecundación de óvulos, optamos por la congelación de los cuatro embriones que se habían obtenido. Un año después usamos dos de esos embriones en un nuevo tratamiento y fue allí donde prendió uno y por eso hoy Julián está con nosotros. Suena muy frío todo esto, pero solamente el que lo ha vivido por dentro sabe lo que es”, comentó Rubén, quien en todo momento destacó la entereza de Cecilia, “porque en definitiva los dos estábamos con la ilusión de tener nuestro hijo, pero el cuerpo lo ponía ella”. 

Una película con el mismo final feliz vivieron Edgardo y su mujer Valeria Mercado, aunque un poco más larga. Aproximadamente fueron seis los años que esta pareja estuvo al trote entre Mendoza y San Juan para poder tener su primer hijo, que cosas de la vida llegó tras dar negativo el resultado del tratamiento. “Fue algo increíble. El último tratamiento que hicimos, para el cual tuvimos que pedir un préstamo para poder afrontarlo –los amigos Gabriel y Eleonora nos echaron una enorme mano-, fue un eterno calvario. Después de esperar ansiosos el resultado de la fecundación In Vitro nos dicen que no habíamos obtenido el resultado que queríamos. Fue una frustración enorme, se nos vino el mundo a bajo. Pasó un tiempo, y mientras intentábamos recuperarnos de a poco, me dice Valeria que se le había retrasado el ciclo. Pensábamos que era una cosa pasajera, pero un día decidimos hacer el test para terminar con cualquier falsa esperanza y ¡dio positivo! Me temblaban las piernas. Nos pusimos a llorar como locos. A nuestra familia se lo dijimos después de que lo confirmamos con un análisis y fuimos a cumplir con la Difunta Correa”, expresó Edgardo, quien está loco porque Valeria dé a luz a su pequeña Nabila Luján. El 15 de agosto es la fecha prevista, pero la alegría de su aparición la disfrutan desde hace siete meses atrás.

La travesía de Oscar Ginestar y Noelia Argañaraz para disfrutar ahora de los mimos de Lautaro Nicolás duró una década y media. Sí, 15 años y  ocho tratamientos -5 inseminaciones artificial y 3  In Vitro- fueron los que tuvieron que transitar para contemplar hoy los ojazos claros del pequeñín, protagonista principal de la página de face de papá. “Todo lo que hemos pasado mereció la pena. En mucho momento se hace complicado no perder la paciencia y las ilusiones, pero gracias a Dios hoy disfrutamos de Lautaro. Y llegó porque tenía que llegar. Nosotros, después de que ningún tratamiento diera positivo –hasta Chile fuimos-, estábamos a punto de adoptar y llegó Lautaro. Fue de no creer. Yo me fui a un retiro espiritual especialmente para hablar con Dios sobre lo que me pasaba y después de volver de Casa de Betania, al poco tiempo, nos enteramos que Noe estaba embarazada. Sin dudas, la mejor noticia que me han dado en mi vida”.  Al parecer, en la historia de Edgardo y Oscar fue el efecto residual de la estimulación de óvulos lo que ayudó a que el embarazo se concretara.

La enorme cantidad de dinero que implican estos tratamientos –“Yo me he gastado como tres 0Km”, dijo Oscar a modo de ejemplo- es una migaja comparado con escuchar el primer latido del corazoncito del pequeño. Hoy los tres son padres felices y mañana compartirán su día con los grandes y deseadísimos logros de sus vidas: sus hijos.

FRASES
Rubén Rubiño: “Julián es lo mejor que nos ha pasado en la vida”.
Edgardo Segura: “Nabila es nuestra mayor alegría”
Oscar Ginestar: “Lautaro es nuestro pequeño milagro”

CONTENTOS CON LA LEY
La Ley de Fertilización Asistida, aprobada por la Cámara de Diputados de la Nación la semana pasada y que garantiza el acceso a las parejas mayores de edad a las técnicas de reproducción asistida de baja y alta complejidad, fue aplaudida por los tres protagonistas de esta nota.  “Me parece fenomenal lo de la ley, eso ayudará mucho a las parejas que no pueden tener hijos y que no pueden conseguir el dinero para costear los tratamientos, que son carísimos”, afirmó Rubiño. Segura siguió en la misma línea al decir: “Estamos muy contentos porque hay mucha gente que no cuenta con los recursos necesarios. Habrá que estar muy atento a la forma que implementan la ley en la provincia, pero es un paso muy importante”. Ginestar, por su parte, también se mostró satisfecho e indicó: “Lo veo bárbaro. Si el gobierno reparte profilácticos para aquellos que quieren cuidarse, veo completamente justo que haya sacado la ley para ayudar a los que quieren tener hijos y no cuentan con los recursos suficientes para acceder a los tratamientos de fertilización asistida”.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar