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viernes 1 de mayo de 2026

Eduardo Savastano

El hombre orquesta

El actual presidente del Mozarteum Argentino Filial San Juan es dueño de una historia repleta de desafíos y experiencias. Su pasión por la música nació con él. Después se cruzaron en su camino, entre otras relevantes funciones, la dirección del Circo de Moscú en Europa y la de varias empresas importantes de San Juan y Argentina. Padre de dos hijas, asegura que nunca tuvo tiempo de aburrirse. Por Jorge Balmaceda Bucci.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Jorge Balmaceda Bucci

De darse el caso de que se escriba su biografía, seguramente tendría que encararse en capítulos por el amplio bagaje que habita en su currículo y en su memoria. Eduardo Savastano es un hombre de mundo. Un coleccionista de experiencias y de desafíos personales y profesionales que ha ido superando al ritmo de su gran pasión: la música. Asumiendo que resumir su vida –anécdotas, momentos, sentimientos, viajes, destinos, etc- en una nota es como intentar meter un elefante en un dedal, la intención es mostrar en unas cuantas pinceladas su recorrido dentro y fuera de su querido San Juan.

El violoncelo, desde muy pequeño, fue su pasaporte al mágico mundo de los acordes y la interpretación. A los 15 años, dando muestras claras de la excelencia que profesa desde siempre y pregona en cada paso que da, empezó a ejercer de JTP –Jefe de Trabajos Prácticos- en la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de San Juan.

Tras cumplir con el servicio militar en Buenos Aires y ser escolta presidencial, como granadero del Escuadrón San Lorenzo, en la época de Videla y Viola, Savastano ganó un concurso que le permitió formar parte de la Filarmónica del Teatro Municipal de Santiago de Chile durante aproximadamente tres años y medio.

La Maastricht University fue su siguiente parada. Eduardo, que sujeta 51 años sobre su erguida figura, cruzó el Océano Atlántico en busca de perfeccionamiento musical y aprendizaje cultural. Después de graduarse en la prestigiosa universidad holandesa, y un lacónico paso como profesor adjunto en la Universidad Nacional de San Juan, aterrizó en Alemania, más precisamente en la ciudad de Colonia, para encarar un postgrado. Cinco años de su vida transcurrieron en suelo teutón y fue en este periodo cuando, gracias a su conocimiento en el mundo del arte, recibió la invitación de la empresa Macondo KonzerteGmbH, con sede en Frankfurt, para convertirse en el director general del Circo de Moscú. Manteniendo su residencia en Colonia, Savastano cumplió con su labor de manager por toda Europa del Este.
Corrían tiempos convulsos en la ex Unión Soviética y nuestro protagonista fue testigo directo de ello. “La primera función que se hizo estando yo a cargo tuve al lado mío un miembro de la KGB, que no se separaba de mi por nada del mundo. En la siguiente ya no estaba. La ‘Perestroika’ fue un gran cambio para todos”, rememoró Eduardo, quien vivió toda esta experiencia europea junto a su esposa, la flautista Ada Hidalgo.

Con el idioma alemán y el ruso formando parte de su caudal lingüístico –justo al lado del inglés, el italiano y su español natal- y un incalculable cargamento de conocimientos en dirección, administración, gestión y producción de empresas y espectáculos, Savastano juntó por enésima vez sus bártulos y regresó a la provincia para poner en marcha un proyecto que le dio muchas alegrías: Do It SRL. Su ‘criatura’ se encargaba de producir contenidos televisivos para Canal 8 de San Juan, 7 de Mendoza y 6 de San Rafael. El novedoso Noticlub, un noticiero dirigido a los más pequeños de la casa, se cansó de cosechar premios, entre otros el Martín Fierro, el UNICEF Argentina y el Santa Clara de Asís. “Nos pareció que era muy importante mostrarle a los chicos cómo es el mundo que los rodea. No hay que olvidarse que son la semilla de la sociedad”, apuntó Savastano.

Su siguiente paso profesional fue asumir la gerencia de Producción y Programación de Canal 8 San Juan TV.  Este cargo lo desempeñó durante un año antes de pasar a ser gerente general de Los Algarrobos SA, la bodega del grupo Estornell. Con esta nueva mancha y otra del postgrado en Alta Gerencia en su “atigrado” currículo, Eduardo dio comienzo a una etapa en el sector público. Contratado por el Gobierno de San Juan, asumió la función de administrador general del Auditorio Juan Victoria.

“Fue una época muy gratificante. Me permitió combinar mi formación musical y la gestión de organizaciones. Tuve la oportunidad de volcar en el sector público todo lo que aprendí en el privado”, recordó Savastano, quien, dos años después de asumir el mencionado cargo, se convirtió en director de Cultura y Relaciones Institucionales de la Municipalidad de la Ciudad de San Juan. Su periplo por esa responsabilidad fue fugaz, ya que no llevaba ni un mes al frente cuando pasó a ser el secretario de Servicios Públicos. Ahí se cerró su vínculo laboral directo con el sector público.

Villa Mercedes S.A. recondujo la vida profesional de Eduardo al ámbito privado.  Fueron cerca de tres años los que estuvo como gerente comercial de Bodega y Viñedos Casa Montes. Después apareció el gigantesco YPF, donde se sentó en la butaca de adjunto a la vicepresidencia. “Ahí aprendí que el uso del tiempo es el capital más importante del ser humano. Cada reunión de directorio de YPF es una maestría en Harvard”, expresó. Este fue el último capítulo cargado en su lista de experiencia profesional.

Después de semejante catarata de ocupaciones. De pasar más horas en los aeropuertos que un controlador áereo, Savastano frenó un poco la moto. Paró el esférico, levantó la vista y sembró las tres nuevas piedras basales de su vida: Disfrutar de sus dos hijas y hacerlas personas de bien, realizar un trabajo digno y contribuir con la sociedad. Precisamente esta última es la que está ejecutando desde la presidencia del Mozarteum Argentino Filial San Juan. “Siempre hay que entregarle algo a la sociedad. Quiero inspirar en los ciudadanos al trabajo comunitario en el ámbito que le guste”, espetó el ‘inquieto’ violonchelista. ¿Aburrimiento? “¿Qué es eso?”.

Harley Davidson, su otro gran amor

Detrás de su correctísimo proceder y su impecable presencia se esconde un amante de las motos, especialmente, de la afamada Harley Davidson. Es tan aguda su pasión que el año pasado, empujado por las ganas de desconectar unos días, aprovechó una invitación y se desplazó a Milwaukke, sede de la H-D, para disfrutar de una experiencia única. El tour soñado por todos los fans de la Harley incluyó, entre otras cosas, un paseo por la fábrica, con un inmenso puñado de explicaciones, y un posterior testeo de una de estas “exquisiteces” rodantes. Savastano, quien forma parte de un grupo de moteros sanjuaninos con los que pasea cada tanto, adquirió hace pocos meses la que es la segunda Harley Davidson de su vida.


FRASES

“Un estado con vocación tiene el poder de cambiar la realidad”.
“Un objetivo personal solo se sostiene dentro de los objetivos colectivos”.
“Establecer puntos de encuentros genera valores que permiten que la sociedad crezca”.
“Los desafíos se superan con convicción, vocación y humildad”.
“Uno puede ser de todo en la vida, menos desagradecido”.
“Soy chinchudo para trabajar, pero siempre me gusta hablar en plural”.

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