Entre Cristo y los gremios

Cabello, el pastor sindicalista

Es uno de los sindicalistas más poderosos de San Juan, secretario general de la CGT y de la UOCRA. Además ejerce como pastor del templo evangelista “Cita con la vida”, uno de los más importantes de la provincia. En exclusiva el líder sindical le contó a Tiempo de San Juan todo acerca de su rol como pastor.
sábado, 31 de diciembre de 2011 · 10:26

Por Carla Acosta
Tiempo de San Juan

“En el nombre de Jesús revélate. Que tu oración y la mía sirvan para que muchos puedan recibir la bendición”. Son algunas de las palabras que repitió desconsoladamente una y otra vez, mientras unas 30 personas se le acercaron orando y llorando. Una escena impactante para la vista de todos, no sólo por lo que causa entre sus fieles, sino por ver al sindicalista Eduardo Cabello alabando a Dios. Poco se sabe que detrás de esa imagen seria del secretario general de la CGT y de la Unión Obreros de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) hay un hombre de fe que es pastor de un templo Cristiano Evangélico ubicado en la Villa Las Margaritas, en Rawson. Una faceta del poderoso sindicalista que conocen sus compañeros de trabajo, las personas que asisten a las reuniones y su familia, que también forma parte de esa gran comunidad.

Desde hace 14 años Cabello se encarga de pastorear el templo “Cita con la vida”. Desde que ese lugar era sólo una casilla de madera en la que la gente soportaba fríos y calores. Y donde asistían cientos de personas buscando un bienestar espiritual para sus propias vidas. Hoy, esa pequeña casilla de madera quedó atrás para convertirse en uno de los templos con mejor infraestructura en la provincia.

Por dentro

Tiempo de San Juan
acompañó a Cabello en sus horas de pastor. Todo comienza a las 21 en punto. El sindicalista sale cada noche a conectarse con Dios y la gente. Le colocan el micrófono, las luces se encienden y de fondo se escucha la banda de música, donde sus hijos tocan el piano y la guitarra. Sube al escenario y abre la biblia que está sobre el púlpito. Tras comenzar la reunión, cada tanto, dice que algo especial va a suceder esa noche. Abrió la biblia e indicó a los presentes el versículo que leerían. Habló libremente con la gente.  Anunció qué actividades habrá en la semana y mencionó la presencia de Tiempo de San Juan en el lugar. Una charla que duró casi una hora. Comunicó varias cosas, como la donación de dulces y turrones por parte de la gente que se encarga de la limpieza. También consultó a sus hijos si podían volver al otro día para la reunión de jóvenes. Mientras tanto, no deja de repetir que algo especial sucedería.

Comenzó la llamada “alabanza”, como explica Cabello al momento donde se dirige a Dios. Invitó a todos sus “hermanos” a que se acerquen  y se tomen de la mano. Entonces el sindicalista comenzó a orar. El momento se vivió con una intensidad que se hacía sentir en el lugar. Cabello dice que es por la presencia de Dios. “El espíritu percibe lo que uno necesita como seres humanos y se produce un encuentro”, contó el sindicalista.

Algunos oraron, otros lloraron y otra persona aplaudió intensamente. Mientras el sonido de la banda se escuchó fuertemente y el encargado de la iluminación acompañó el momento con un show de rayos lumínicos. Un combo perfecto que le dio un toque conmovedor para quienes presenciaban la reunión.

Dos o tres personas se retiraron. Una mujer ya desvanecida era sujetada por su hermano. En tanto Cabello siguió orando con los ojos totalmente cerrados.

En ese momento sucedió una de las principales sorpresas: el sindicalista comenzó a pronunciar otro idioma. Cada tanto repetía “Alabasai”. Explicó que son lenguas nuevas y que las habla naturalmente durante la oración. Es como un don que le da Dios. En un momento se detuvo e invitó a su esposa Margarita a subir al escenario. Ella accedió y tomó de la mano a Cabello.
 
Juntos oran de manera intensa. Cuesta encontrar las palabras para explicar la situación que se vivió y cómo hasta el que se encontraba en la última butaca lloraba mientras aclamaba a Dios.

Gracias al peronismo

Cabello demuestra experiencia de pastor sobre el escenario. Y cuenta cómo empezó. Fue gracias al peronismo, cuando él tenía 25 años. En una charla de líderes en Costa Salguero en el año 1987 conoció a un hombre. No quiere dar el nombre, pero dice que escuchó palabras de aliento, de honestidad y  la frase “Mente sana, espíritu sano”. Ahí nació todo. Comenzó a interesarse intensamente asistiendo a reuniones, realizando estudios teológicos y cursando una escuela bíblica. Pero aclara que no se capacitó para ser pastor sino para vivir mejor su vida espiritual.

Su primera charla como “pastor” fue en El Mogote, Chimbas, ante solamente tres personas. Admite que no fue fácil por la responsabilidad que conlleva.

Una de las curiosidades que contó fue que se bautizó dos veces. En la iglesia católica Nuestra Señora de Andacollo, en Calingasta, y en el Templo Bíblico, donde el pastor Vega lo bautizó con 24 años.

Otra de las cosas que le pasó en su nueva vida fue casarse por segunda vez. Esta vez con Margarita siendo la primera pareja en casarse en el templo “Cita con la vida” totalmente renovado, un espacio con todas las comodidades donde se reúne todos los días con sus seguidores y su familia. Este lugar que nació como una casilla de madera y se convirtió en uno de los templos más espectaculares de la provincia que alberga cientos de personas. Cabello es humilde y lo define como “muy lindo y muy completo”.

Su frente está cubierto completamente con piedras y un gran portón de madera. Lo llamativo está en su interior.  Parece un teatro de última generación. No tiene imágenes religiosas. En las paredes hay banderas de todos los países de Latinoamérica y pinturas de paisajes sanjuaninos. Tiene más de diez filas de butacas de color rojo para que la gente esté sentada y cómoda. Un escenario grande. Una banda de música completa que acompaña con canciones y alabanzas. Un proyector donde pasan todas las actividades a seguir y las letras de las canciones que cantarán. En el fondo, en el segundo piso, se encuentran el sonidista y el encargado de la iluminación. Aproximadamente 60 personas se encargan de la limpieza y el resto de las actividades. Según Cabello, todo es a voluntad y nadie tiene un sueldo. Y respecto al costo total del templo, no quiso dar una cifra y dijo que todo es gracias a la gente.

Allí reciben a personas de todo el país. Hay quienes viajan a San Juan especialmente para conocer este templo y tener “una cita con la vida”.

Jean Carlos, el ilustre

El personaje más famoso que visita año tras año el templo es el conocido cantante popular Jean Carlos. El dominicano fue contratado para una cena de la CGT y ahí conoció a Cabello. Intercambiaron palabras y ambos se dieron cuenta de la similitud que los unía. El sindicalista invitó a Jean Carlos al templo convirtiéndose en la figura de renombre que visita el lugar.

Cuando viene a San Juan brinda una charla y cuenta su historia de vida. Cada persona que asiste a “Cita con la vida” es escuchada, según Cabello.

Una de las personas, durante la reunión, contó que su hermano estaba presente y que era la primera vez que iba al templo. De inmediato el pastor lo señaló. Fueron los últimos minutos, unos oraron y otros cantaron. Cabello siguió el ritmo de la canción hasta que la música dejó de sonar. En ese instante, mientras el sindicalista habló con la gente que se le acercó, el chico señalado por él fue rodeado por dos personas. Uno se colocó adelante del chico y otro atrás con un manto de color bordó. El joven cerró sus ojos y en un momento tambaleó, pero no llegó a caer. Según explicó Cabello, es la “imposición de mano”, donde le oran al joven. Duró aproximadamente cinco minutos hasta que el chico despertó.

Mientras tanto más personas se acercaron a saludar a Cabello y todos lo trataron como una persona más y no como “el poderoso sindicalista”.

Dos roles con similitudes y diferencias. La mirada combativa en el gremio  y la mirada solidaria frente a los pedidos de la gente que acude al templo. Y un firme tono de voz tanto para dirigirse a los afiliados del gremio como a los cientos de cristianos con los que se encuentra día a día. Para Cabello, él es el mismo en el templo, en la CGT y en la UOCRA. Tiene las mismas convicciones, los mismos problemas e ideas. Dice que persigue los mismos sueños: el bienestar de la gente.

Roces y romances

A fines de 2008, Eduardo Cabello cargaba 5 mandatos consecutivos en la UOCRA y se hizo cargo de la CGT local, que venía en plan de unificación. Fue apoyado por unos 58 gremios de la provincia, pero igual hubo unos pocos sindicatos que patalearon en su asunción. Ese día, Cabello lanzó “vamos a ser consecuentes y no obsecuentes del gobierno”, definiendo una relación que desde entonces ha tenido idas y venidas. El gremialista, que capitanea uno de los sindicatos con más afiliados de la provincia, supo mantener el equilibrio siempre, aprovechando su cintura política que alguna vez hasta le dio un cargo público, cuando fue electo concejal de Capital por el basualdismo (1999-2003). Cuando no empezaban las obras del dique Punta Negra, sacó los obreros de la construcción a la calle y le hizo un piquete a Avelín en la puerta de Casa de Gobierno. Cuando el gobernador pidió transparencia a la CGT en el reparto de casas, fue el primer año que la central obrera local no tuvo la visita de Gioja en el tradicional almuerzo de Día del Trabajador. El último año hubo más romance que roces: Cabello desde la CGT fue uno de los primeros en apoyar al gobernador en la disputa por la promoción industrial y sólo se escuchan elogios hacia el Gobierno, sobre todo por la marcha de la obra pública. El jueves, en medio del tironeo entre Moyano y la Rosada, Cabello se sacó una foto con Gioja, brindando por fin de año.

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