
Foto 1/12Las dos caras del incendio en las sierras, por un lado, el verde distintivo de la zona; por el otro, los estragos que dejó el fuego a su paso
Foto 2/12Agotado, el reflejo de cómo transitaron las largas jornadas combatiendo el incendio los brigadistas
Foto 3/12Sobre la cima de una sierra un bombero voluntario toma un breve descanso antes de continuar con la lucha contra el incendio
Foto 4/12La batalla contra las llamas convocó no solo a bomberos voluntarios de San Juan, sino a brigadistas de Mendoza, San Luis y Entre Ríos
Foto 5/12Percances. No solo se tuvo que lidiar con el fuego, sino con las eventualidades, como la camioneta que se enterró en la arena de una de las huellas
Foto 6/12Los baqueanos y la gente de la zona fue fundamental para acceder a los distintos focos de incendio
Foto 7/12Sin descanso los brigadistas de distintas edades lo dieron todo minuto a minuto
Foto 8/12Una de las tantas cuadrillas que durante 10 jornadas combatieron el peor incendio de Valle Fértil
Foto 9/12Un mes después, una de las tantas postales que refleja lo que el fuego se llevó a su paso cerca del puesto San Antonio
Foto 10/12Cercados por las llamas, así estuvo el Puesto San Antonio, que durante varios días fue la base de operaciones en las sierras
Foto 11/12Cecilia Díaz en su cocina, mientras relata cómo fue asistir a los brigadistas y puesteros que llegaban hasta su hogar para controlar el fuego
Foto 12/12Desde arriba, el claro ejemplo de cómo el fuego arrasó con el verde de las sierras