No fueron las campanas las que llamaron la atención de los vecinos esta vez, sino el vallado improvisado que rodea la Parroquia de Santa Lucía. Una cinta amarilla, con la advertencia de “peligro de derrumbe”, cubre parte de la vereda y obliga a quienes caminan por allí a desviarse, despertando curiosidad y cierta preocupación.
Un vallado que conmueve a Santa Lucía: la parroquia, en reparación por la caída de mampostería
La caída de partes de la cúpula del campanil obligó a vallar preventivamente la vereda de la Parroquia de Santa Lucía. Un dron permitió evaluar los daños y ya se gestionan los arreglos, que no comprometen la estructura del templo.
El campanil del templo, ubicado en una de las zonas más concurridas entre la iglesia y el colegio contiguo, fue el origen del problema. La mampostería que sostiene la cúpula comenzó a desprenderse y caer sobre la vereda, lo que llevó a tomar medidas urgentes. “Por precaución, la hemos vallado con cinta que advierte el riesgo y estamos haciendo los trámites necesarios para poder arreglar eso”, explicó el párroco Jorge Harica.
El sacerdote aclaró que el inconveniente no afecta la estructura principal del campanil, sino únicamente sus elementos ornamentales. “Sobre todo, queremos quitar la parte que está rota y ver si es posible volver a hacer esa base. Este trabajo es complejo porque yo no sé cuánto tendrá el campanil de alto, unos 15 metros. Tenemos que buscar algún tipo de grúa que nos haga llegar a ese lugar”, detalló.
Las primeras inspecciones revelaron que el desgaste acumulado por el paso del tiempo y la acción del clima provocaron roturas importantes. Para conocer con exactitud el estado del campanil, se utilizó un dron que tomó imágenes aéreas de la cúpula. El relevamiento permitió detectar, además, que una membrana del techo necesita ser reemplazada.
Por ahora, la escena del vallado seguirá siendo parte del paisaje cotidiano de los vecinos. Mientras tanto, la parroquia avanza con gestiones para dar inicio a las reparaciones, con la esperanza de que pronto las cintas de advertencia sean reemplazadas por andamios y obreros, y no por la incertidumbre que genera el aviso de peligro.