En un acto cargado de emoción y significado, fue instalado un monolito conmemorativo en la entrada del Cerro Tres Marías, en San Juan, como tributo a Julia Horn, la joven turista alemana que perdió la vida mientras exploraba la zona. La creación de este espacio de memoria fue posible gracias a la iniciativa del Consulado Alemán, tras el pedido de su familia y la organización internacional Youth for Understanding, de la cual Julia era miembro.
Recuerdo eterno para Julia Horn: instalan un monolito en su honor en el Cerro Tres Marías
Familiares, autoridades y amigos participaron de una emotiva ceremonia en San Juan para rendir tributo a la joven alemana fallecida mientras realizaba senderismo. El monumento celebra su vida y su amor por la naturaleza.
El homenaje incluyó la colocación de una placa metálica que lleva grabado un retrato artístico de la joven junto a un mensaje elegido por sus seres queridos. El texto invita a recordar su alegría de vivir:
"Tu sonrisa refleja la vida compartida, radiante, colmada de amor y felicidad. Nos enseñaste a no llorar por tu partida, sino a celebrar cada instante vivido contigo. Siempre estarás en nuestros corazones."
Durante la ceremonia, se vivieron momentos de recogimiento y reflexión. Autoridades y representantes de distintas instituciones se dirigieron a los presentes con palabras de respeto y cariño. Entre ellos estuvieron el embajador alemán en Argentina, Dieter Lamlé; la ministra de Gobierno de San Juan, Laura Palma; Alfredo Cevallos, del Club Andino Mercedario; y Fernando Stevens, portavoz de Youth for Understanding.
Uno de los momentos más simbólicos de la jornada fue cuando cada asistente dejó una piedra junto al monolito, una acción que remite al amor de Julia por la geología y el entorno natural. Muchas de estas piedras, según destacó el embajador Lamlé, fueron traídas desde Alemania por familiares y amigos durante su despedida: “Son recuerdos profundamente significativos de su vida”.
En su intervención, la ministra Palma hizo un reconocimiento especial a quienes participaron activamente en la búsqueda de la joven, como la Policía provincial, voluntarios y miembros del Club Andino Mercedario. “Este espacio será testimonio de que el espíritu de Julia permanece entre nosotros”, expresó.
Finalmente, Fernando Stevens remarcó el legado emocional que dejó Julia en quienes la conocieron: “Aunque físicamente ya no esté, su energía, su entrega y su calidez nos acompañarán siempre. Que este lugar nos recuerde vivir con la misma pasión con la que ella vivió”.