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domingo 5 de abril de 2026

Salud y bienestar

Mitos y verdades de la quiropraxia, la profesión que combina medicina y filosofía

Algunos aseguran que no es una profesión real, otros que es peligrosa o que es costoso, pero, ¿qué hay de verdad detrás de los mitos más comunes de esta profesión? La palabra de un quiropráctico sanjuanino.

Las redes están inundadas de videos sobre quiroprácticos realizando ajustes a distintas personas. Los videos sin los mismos, una persona ubicada sobre una camilla, siendo manipulada por el profesional que con movimientos concretos “hace sonar los huesos” de la persona. Dentro del universo de la quiropraxia hay muchos mitos y verdades, es por ello que el licenciado sanjuanino Martín Silva despeja todas las dudas en torno a esta profesión.

Martin Silva es licenciado en kinesiología y desde el 2019 se dedica puntualmente a la quiropraxia, una profesión que tiene por objetivo detectar, analizar y corregir problemas relacionados al esqueleto, la mala postura y los dolores que ello genera. Él explica que dentro del mundo de la quiropraxia hay tres líneas: quienes hacen columna y piernas, cuello y solo columna. Su especialidad está enfocada en esta última.

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Con un buen diagnóstico y tratamiento, se puede erradicar un dolor y mejorar el estilo de vida de las personas, pero lamentablemente hay muchos mitos en torno a la profesión.

*Cualquiera puede ser quiropráctico, sin necesidad de estudiar

Éste es uno de los rumores más comunes que hay en torno a la profesión. Al respecto, Martín destaca que tiene en parte verdad y en parte no.

“En Argentina podés ser quiropráctico sin ser kinesiólogo. Se puede aprender por internet, de manera autodidacta, pero yo como quiropráctico no puedo denunciarlo porque no hay leyes que regulen la actividad. Cualquiera puede ser quiropráctico. Si la persona quiere tener un título que respaldo, tener las asociaciones detrás, continuar con las capacitaciones, ir a los cursos es mejor que elija ese camino, para evitar dañar a la otra persona”, resalta.

Una sugerencia del profesional es, a la hora de consultar un quiropráctico, es consultar por sus estudios, o indagar en torno a su formación, para evitar correr riesgo y terminar con mayor dolor del que se tenía.

*No tiene base científica

Esto es del todo falso, ya que se basa en el hecho científico de que el sistema nervioso controla las funciones de cada una de las células y sistemas del cuerpo.

Pero no solo eso, también se combina con una filosofía relacionada a entender el funcionamiento de cuerpo, la mente y el alma como un todo para la sanación.

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*Hacerse “sonar los huesos” es dañino para la salud

“Eso es totalmente peligroso”, resalta Martín. Cuando la persona, de manera voluntaria y sin ningún tipo de asesoramiento se truena alguna parte del cuerpo, termina haciendo que ese crujido lo provoquen más huesos y las articulaciones, lo que podría acelerar la artrosis.

Ahora bien, si el crujido es involuntario, al realizar un ejercicio o deporte, no reviste ningún riesgo, debido a que es el cuerpo solo quien genera el chasquido, lo que significa que hubo un ajuste involuntario.

*Los quiroprácticos son peligrosos para el cuerpo

Teniendo en cuenta lo mencionado anteriormente, es válido aclarar que, si bien el quiropráctico manipula el cuerpo de manera voluntaria, realizando los ajustes necesarios, trabaja con la inteligencia del cuerpo para que las subluxaciones sean menos frecuentes. De esta manera se reintegra la anotomía normal, por lo que los ajustes por quiroprácticos son los más seguros.

Un detalle no menor es que permite un alivio del dolor sin medicamentos.

*Es solo para adultos mayores, cuando ya no tienen otra opción para tratar el dolor

Esto es completamente falso. En una primera instancia, es importante entender que los ajustes por quiroprácticos son beneficiosos tanto para adultos mayores, como para niños, niñas, adolescentes e incluso embarazadas.

“Hay muchos niños que tienen problemas de postura o subluxaciones de muy pequeños que arrastran durante toda su vida. Ver a un quiropráctico permite la detección temprana, pudiendo realizar un tratamiento que ayude a superar el problema antes de volverse un dolor crónico y permanente”, asegura Martín.

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Por otro lado, aclara que lo ideal sería que la persona que decide visitar un quiropráctico, no lo haga como última opción, cuando el resto de las prácticas y tratamientos no ayudaron.

Destaca que, con un correcto diagnóstico y tratamiento, el quiropráctico buscará llegar a la sanación, y no solo aliviar el dolor. Pero también es importante tener en cuenta que esto depende de la corriente que siga el quiropráctico, ya que hay dos, una mecanicista, es decir, profesionales que ven la vida como reacciones físicas y químicas, y tratan el lugar del dolor, sin ir más allá.

También está la corriente vitalista (la que sigue Martín). Esta consiste en entender al cuerpo con sus reacciones físicas y químicas, pero, además, entendiendo que hay una inteligencia que da vida, que ¡no se puede explicar, mostrar, medir, pero si se puede dar ejemplos de esa inteligencia, que es cuando, por ejemplo, sanamos solos”, explica el profesional.

*Es normal que el quiropráctico pida radiografías

Esto es correcto. Una placa permite ver con claridad la posición de cada vertebra y tener un mayor detalle sobre dónde está el problema que aqueja al paciente.

*La quiropraxia es beneficiosa para la salud

Los ajustes que realiza un quiropráctico permiten tener mayor energía, fortalecer el sistema inmune, mejorar el funcionamiento del sistema nervioso, lograr y mayor y mejor descanso, además de desaparecer el dolor.

Además, es preciso, indoloro y seguro si es llevado a cabo por un profesional con formación y conocimientos, por eso, ante la duda, mejor preguntar, pero no dejar de consultar. Un ajuste puede cambiar la vida.

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