Gestos simples, una caminata temprana y una bolsa de medialunas alcanzaron para tocar una fibra profunda en las redes sociales. Una joven sanjuanina compartió en TikTok escenas cotidianas junto a su abuelo y desató una ola de comentarios cargados de nostalgia, cariño y recuerdos familiares.
"Me da ternura": una sanjuanina mostró sus aventuras con su abuelo y generaron emoción en las redes
Una joven sanjuanina compartió en TikTok escenas cotidianas junto a su abuelo, desde caminatas tempranas hasta la compra de medialunas y jugo. Despertó una ola de comentarios cargados de nostalgia, cariño y recuerdos familiares entre los usuarios.
El video fue publicado por la usuaria Tania Invernizzi y superó rápidamente los mil “me gusta”, además de cosechar decenas de mensajes de usuarios que se sintieron identificados. “Este video me hizo extrañar a mi abuelo”, “es un tipazo” y “es muy bello tu abuelo, así era mi abuelito”, fueron algunos de los comentarios que se repitieron.
En el registro, Tania relata con ternura la forma particular que tiene su abuelo de demostrar afecto. “Es de las personas más parcas que hay, tan seco que me da ternura. No puede decirte ‘te amo’, se incomoda, pero demuestra su cariño a su manera”, cuenta mientras lo acompaña en una de sus rutinas de domingo.
Esa rutina incluye una caminata matinal desde Capital hasta Santa Lucía para comprar medialunas en una panadería que se volvió un clásico familiar. Con el tiempo, el abuelo decidió comprar una docena para cada familia y repartirlas cada domingo. “Notó tanto fanatismo que ahora nos compra a todos”, explica la joven en el video.
También aparecen otros detalles que completan el retrato: el abuelo que no cocina desde que falleció su esposa y vive a base de delivery; el hombre de otra época que camina kilómetros, compra bidones de jugo, los reparte en botellas y los corta con soda para toda la semana; el que no suele pedir ayuda, pero acepta con pudor un acompañamiento.
La secuencia termina con Tania regresando a su casa con medialunas, facturas y una botella de jugo, después de dejarlo comprando su almuerzo. “Es el único de mis cuatro abuelos que me queda vivo”, dice, y resume el sentimiento que atravesó a miles de personas: “Un amor y una ternura”.