ver más

lunes 23 de marzo de 2026

Video

Lugares abandonados: la casona con pasado público en pleno microcentro sanjuanino

El exhogar de la Subsecretaría de Trabajo, en pleno microcentro sanjuanino, permanece cerrado desde 2018. Tras años de idas y vueltas entre Nación y Provincia, el caserón quedó deshabitado, fue blanco de vandalismo y hasta sufrió un incendio. Fotos y video: Leandro Porcel.

Por David Cortez Vega

Entre el bullicio del microcentro de San Juan, a metros del tránsito incesante y los escaparates comerciales, se levanta un caserón que parece detenido en el tiempo. Sus muros cuentan una historia de idas y vueltas que marcaron la historia local y hasta fue ocupada por una repartición pública como la Subsecretaría de Trabajo.

En los años 60, bajo la gestión de Américo García, el Gobierno de San Juan compró aquel inmueble de calle Santa Fe casi Entre Ríos para instalar allí a la Subsecretaría de Trabajo. Durante décadas, el edificio fue un punto de encuentro diario para decenas de personas que acudían en busca de soluciones laborales y gestiones administrativas. Sin embargo, su destino estuvo marcado por los vaivenes políticos: durante el Proceso de Reorganización Nacional, el caserón fue “autodonado” al Estado nacional, hasta que años más tarde el gobernador Jorge Escobar consiguió que volviera a manos del Ejecutivo provincial.

Embed - Lugares abandonados: la casona con pasado público en pleno microcentro sanjuanino

La actividad en su interior se extendió hasta diciembre de 2018, cuando la subsecretaría y otras reparticiones dependientes del Ministerio de Gobierno se trasladaron al edificio ubicado justo enfrente. Desde entonces, las puertas del caserón permanecen cerradas.

En 2022, el Gobierno provincial volvió a poner sus ojos sobre el inmueble y lo compró por unos 41 millones de pesos. Sin embargo, el anuncio no se tradujo en actividad: los rumores sobre una nueva ocupación nunca se concretaron y el lugar quedó deshabitado.

6fc7f204-afdb-4214-b883-a481002d129e

El abandono tuvo consecuencias visibles. Vidrios rotos, pintadas y daños en su fachada dan cuenta del vandalismo que fue ganando terreno en los últimos años. El episodio más grave se registró en marzo de 2024, cuando un incendio afectó una recámara trasera, reforzando la imagen de un edificio que alguna vez fue eje de la vida institucional y hoy sobrevive como un gigante dormido, desdibujado en pleno corazón de la ciudad.

Más fotos

c5dd170f-1388-4135-ac81-2b4f06382933

Fotos: Leandro Porcel.

b6945695-280f-4cee-9b00-a0d5e1ce3d26
251a0644-5507-43c6-b75e-12a3a32b7807
21ebd6d2-3b33-4226-bdba-12509e5287af

Temas
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar