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domingo 5 de abril de 2026

Cómo es ser...

Los responsables de embellecer cabelleras sanjuaninas: peluqueros, artistas y ¿psicólogos?

Natalia Chatard y Daniel Martínez desde hace décadas le dedican su vida a la peluquería. Cómo es el día a día en un mundo donde los desafíos y la charla nunca faltan.

Tras varios años dejando de lado los prejuicios y persiguiendo un sueño, hoy en día tanto Natalia Chatard como Daniel Martínez cuentan con sus espacios para poder desarrollar lo que denominan “el arte de la belleza”. Ellos son los responsables de escuchar, asesorar, guiar y ejecutar los pedidos que tienen clientas y clientes, con un solo objetivo: que salgan satisfechos y felices de sus peluquerías.

Natalia lleva más de 20 años en el rubro, de manera profesional, pero desde antes le había pichado el bichito de la peluquería, cuando le cortaba el pelo a sus muñecas o se hacía ella misma los cambios de looks. “Siempre me gustó, pero no me veía dedicándome a esto. Pensé que era un hobbie. Incluso comencé una carrera en la facultad, pero me di cuenta que lo que me gustaba era la peluquería. Hice un curso, me gustó y decidí seguir con la carrera”, señala la sanjuanina que hoy tiene su propio espacio en Santa Lucía.

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Daniel, por su parte, desde muy pequeño también era un aficionado por la peluquería. Si bien a los 17 años decidió comenzar a hacerlo fuera de las paredes de su hogar, eran épocas complicas para emprender y vivir de un oficio. “En principio me costaba dedicarme a la peluquería por los prejuicios. En aquel tiempo, 1997 cuando tenía 17 años, como que la peluquería en ese momento costaba mucho, estábamos en tiempos difíciles, igual que ahora. No había mucha apertura a vivir de la peluquería. Me fui a trabajar en la minería al principio, luego en una empresa y a la para venía haciendo peluquería, hasta que un día me decidí a dejar todo, y abocarme y vivir de lleno a esto. Esta siempre fue una atracción que tuve”, comenta el profesional que hoy cuenta con dos espacios donde desarrolla sus trabajos.

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Tiempo de San Juan dialogo con ambos profesionales para conocer los pormenores de una peluquería, las peripecias, cómo lidiar con clientas indecisas o insatisfechas. ¿Es real que los peluqueros son un poco psicólogos de sus clientas?

¿Cómo es ser peluqueros en San Juan?

Los riesgos de ser los responsables del cambio de look de una persona

Sin duda uno de los mayores desafíos de los peluqueros es comprender lo que un cliente o clienta quiere, ya que a veces puede hacer una multiplicidad de factores que compliquen el pedido. Cabello super dañado, colores que no van con el tipo de piel de la persona, cortes drásticos que pueden generar incomodidad en la persona, entre otros.

Aprender a lidiar con ellos es una labor diaria. “Tengo mucho cuidado, porque hay que hacer lo que pide el cliente, pero si veo que no va a funcionar o no está bueno, trato de decirle lo que va a pasar, si va a quedar o no bien, pero la decisión final la toma el cliente, no influyo mucho. Trato de hacer lo mejor posible para lograr lo que ellas quieren. Si es algo que para mí no está bueno, dejo de lado mis ideas para satisfacer lo que me piden”, comenta Dani.

Por su parte, Natalia comenta que por lo general sus clientas cuando buscan un cambio de look van con una foto a modo de guía. “Cuando vienen con las fotos les digo en qué condición está el pelo. Entre preguntas y todo hacemos un trabajo que busco que vamos a convenir”, remarca.

Cortes random, show de colores y cambios drásticos, los favoritos de los peluqueros

Si bien, de acuerdo a lo que señalaron, esta en auge el balayage, los rubios, grises y platinados, ambos profesionales confiesan que sus trabajos favoritos son aquellos que les representan un desafío.

Ambos coinciden que los cambios drásticos son los mejores, aunque lo primero que hacen es hablar bastante tiempo con la clienta. “Por ahí lo que más me sorprende es cuando vienen con el pelo largo y lo piden bastante corto. Las hablo, les muestro foto, las charlo, pero viene decididas, y me encanta esa seguridad de la gente, no es algo que pasa siempre”, señala Natalia.

Daniel comenta que le gusta mucho trabajar con colores. “Un día una mujer de mediana edad tenía el pelo largo, pero me pido que se lo corte corto, descontracturado, con mechas de colores. Eso fue loco porque a su edad no te lo esperas. Le hicimos un corte muy raro, a ella le encantó, muy fuera de lo común. Ese es uno de los trabajos más lindos que hice en cuanto a mi apertura como artista, porque es un arte esto”.

Trabajar con cabello, una tarea para nada sencilla

Entre los principales desafíos que tienen los profesionales sin duda es trabajar de la mejor manera no solo para dejar a una clienta satisfecha, sino porque además en sus manos está el pelo, algo que, si se daña o se estropea, puede llegar a costarles incluso el trabajo.

Al respecto, tanto Natalia como Daniel señalan que son extremadamente cuidadosos con sus clientas. Siempre les señalan el estado del cabello, sugieren tratamientos o esperar en el caso que sea color si el pelo esta muy dañado.

“Por ahí lo que ha pasado es que hemos hecho cosas que al cliente no le ha gustado, y hemos provocado situaciones incomodas, pero no son errores en cuanto a lo técnico”, remarca Daniel.

¿Qué tanto hay de cierto que los peluqueros son medios psicólogos?

No es desconocida la creencia que los peluqueros son excelentes para la escucha. Según el trabajo pedido, un cliente puede pasar horas dentro de una peluquería, donde la charla y las experiencias de vida nunca faltan.

“Hay mucho sobre el peluquero psicólogo”, señala Natalia. Y continúa “Somos medio psicólogos, nos cuentan todo. Se arman charlas lindas acá”.

Daniel también coincide al señalar: “Acá escuchas de todo, todo tipo de comentarios, de problemas, más cuando hay cierta relación con el cliente. Hay que ser muy consciente de lo que hablas, porque somos muy influyentes en nuestras clientas. Lo he visto y lo he vivido. Somos un 80% psicólogos y el ser psicólogo, el trabajo, la técnica y la presencia es parte de un show, es arte, tenes que hacer que a la gente le guste, se sienta cómoda. A veces te eligen porque están cómodos, se sienten a gusto, porque rendiste bien, escuchaste, y tal vez ni saben lo que le hiciste en la cabeza, pero se van muy contentos”.

Vivir de la peluquería, algo posible, pero con mucho sacrificio detrás

Ambos profesionales sanjuaninos señalan que hoy en día es posible vivir bien de la peluquería, pero también aseguran que es un negocio que requiere inversión diaria, capacitación constante para estar al día con las tendencias que van surgiendo, como los requerimientos de la clientela, y dedicación plena por sobre todas las cosas.

Las proyecciones a futuro: enseñando y creciendo

Cuando el trabajo es movido por la pasión, las ambiciones no tienen fin. Natalia se ve en el futuro aun en el camino de la peluquería, pero más en la docencia, enseñando y capacitando a otras personas para que puedan cumplir su sueño, como lo hizo ella.

Daniel ansía contar con más peluquerías que tengan su marca, poder capacitar a futuros profesionales y, quien dice, poder disfrutar de la peluquería desde otro lado.

Mirá la videonota completa acá:

Los responsables de embellecer cabelleras sanjuaninas: peluqueros, artistas y ¿psicólogos?

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