La vieron y esa era la esquina: 9 de Julio y Jujuy. A Cecilia Sierra le quedaba en frente de su trabajo y Sofía Rosas vive a pocas cuadras. Era el lugar perfecto para montar Casa Azul, el café de especialidad que revivió una zona del centro donde las flores de colores, las mesitas en la vereda y el olor a café no eran lo habitual hace tiempo. Esa vereda donde funcionaron varias cosas, entre ellas una carnicería, necesitaba un poco de color y cosas lindas.
Las sanjuaninas que le dieron vida a una zona olvidada del centro con su café de especialidad
Se conocieron trabajando para una empresa de internación domiciliaria. Nada tenían que ver con el rubro del café pero querían emprender. Con muy buen gusto lograron montar un lugar que iluminó una esquina muy transitada que parecía abandonada.
Cada detalle está cuidado en Casa Azul, desde las flores frescas adornan las seis mesitas rosas y celestes, estilo parisino, que sus dueñas eligieron cuidadosamente. Ella se turnan para poder estar siempre, una en la mañana y otra en la tarde.
"Lo bueno de este proyecto es que, sin quererlo, nos terminamos rodeando de un gran equipo de mujeres. Las pasteleras, las baristas, las mozas y hasta las electricistas que nos hicieron el primer asesoramiento cuando alquilamos el lugar", contó Cecilia.
Cecilia es nutricionista y sigue trabajando en la empresa de internación domiciliaria donde conoció a su socia en 2018. Sofía es contadora y trabaja para la UNSJ, su experiencia laboral le enseñó a ser estricta y rigurosa con los números.
Las sanjuaninas emprendieron en un momento muy difícil de la Argentina. "Empezamos a pagar el alquiler en mayo de 2023 y estuvimos en obra hasta el 10 de enero de 2024 cuando por fin pudimos abrir", detalló Sofía. Ella es Licenciada en Administración de Empresas.
Cuando alquilaron el lugar todavía no tenían bien definido el proyecto pero sabían una cosa: "Queríamos hacerlo porque buscábamos algo distinto, algo que nos diera placer", aseguró Sofía.
Eso distinto que buscaban en sus vidas profesionales también se trasladó al negocio que se asoció con la Academia de Baristas para vender su café. Las dos dueñas tuvieron que hacer el curso de baristas y, aunque no son ellas quienes lo preparan en Casa Azul, sí conocen a la prefección el rubro.
La pastelería en Casa Azul también busca ser distinta. "Apuntamos a personas a las que les gusta probar cosas nuevas. Todos los días vamos metiendo algo distinto. La idea es que sea un lugar que se mantenga pero donde siempre tengas la opción de probar algo nuevo", dijo muy segura Cecilia. El favorito de ambas es la Tarta Moka y la recomiendan para una primera visita al café.
El punto donde está es ideal porque tiene "mucha pasada" y ellas creían que le venderían más a la gente que trabaja o vive por la zona. Sin embargo, están sorpendidas por los clientes que vienen de otros lugares, especialmente a Casa Azul.
"Son personas que vieron algo por redes sociales, le gustó, y se quedan esperando que se desocupe una mesa. Eso para nosotras hoy es todo", afirmaron. Para estas dos eprendedoras sanjuaninas, esa es la señal: "Algo estamos haciendo bien".