En este Día del Animal, se llevó a cabo la tradicional bendición de mascotas en la Iglesia San Francisco, que reunió a una gran cantidad de vecinos con sus perros. Los ladridos se escuchaban en toda la cuadra, marcando una jornada para homenajear a los animales que brindan su amor incondicional a los humanos.
Ladridos, fe y mucha emoción: San Juan bendijo a sus mascotas en una concurrida jornada
La actividad se realizó en la Iglesia de San Francisco donde los vecinos se convocaron para reflexionar y conmemorar la fecha.
La actividad arrancó a las 18 horas, pero desde minutos antes había gente en la Iglesia San Francisco con sus perritos atados a su correa. Algunos estaban calmos, otros peleaban entre sí, pero en general había un clima de comunidad. No solo se trató de un evento para proteger a las mascotas con el clásico ritual católico, sino también para compartir un momento con los animales que día a día acompañan a las personas en sus hogares incondicionalmente.
La misa se organizó en la parte de afuera del templo, específicamente en la entrada. Al inicio del acto, una oradora hizo mención a la importancia de la jornada y citó como uno de los documentos que sustentaban el espíritu del encuentro a la encíclica papal “Laudato si’”. Más adelante, el sacerdote de la Iglesia dio una misa y procedió a la bendición de las mascotas.
En el lugar, más que nada había perros, aunque una mujer y su hija fueron con una catita. Se trata de Viviana y Lourdes, que llegaron con Catalina, una cotorra que adoptaron como mascota hace años. Para ellas, es parte de la familia y sus chirridos alegran cada uno de sus días. "Ella particularmente sabe hablar y cantar, entonces todo el día estamos interactuando con ella. La cuidamos un montón porque es muy miedosa, así que pocas veces la sacamos. Por eso, hoy es un día particular", dijeron.
"Los animales son parte de la vida del ser humano. Estamos rodeados de seres vivos, así que es muy importante que les brindemos cuidado, que los protejamos y, sobre todo, que estén sanos”, continuaron.
Por su parte, Carolina fue hasta el santuario con su perro Vudú, que tiene siete años de edad y estaba tranquilo en el lugar. "Soy franciscana, amo a los animales y, como estaba la convocatoria para bendecir mascotas, aquí estoy", expresó mientras tenía a Vudú a su lado. En este sentido, remarcó la importancia de conmemorar la fecha como una oportunidad para reflexionar sobre el cuidado del ambiente y sus ecosistemas. “Se respeta la naturaleza. Son seres vivos, creados por Dios, y hay que respetarlos”, agregó.
En tanto, Joel y Milagros concurrieron acompañados por su pequeño perro Lolo, al que consideraron como un miembro más de la familia. A Lolo lo adoptaron hace un año y medio, cuando era apenas un cachorro, y ahora disfrutan a pleno la calidez de su afecto. "Todo es hermoso. No puedo estar lejos de él todo el tiempo; siempre estoy pensando en qué estará haciendo. Es muy raro que lo dejemos solo: le cocinamos nosotros y está muy mimado. Nos da mucha compañía y amor", indicaron.
Sobre el Día del Animal, compartieron la siguiente opinión: "Es muy importante resignificar su compañía; ellos están para uno sin pedir nada a cambio. También es clave promover el cuidado y el rechazo al maltrato. No importa si son de raza o no; lo valioso es ayudarlos, ya sea dándoles de comer, ofreciéndoles agua o simplemente deteniéndose un segundo en la calle para darles cariño. Todo eso es muy valorable".
La bendición de las mascotas en la Iglesia de San Francisco convocó a la comunidad para manifestar el cariño hacia sus animales y concientizar respecto a la protección de la naturaleza, en el marco de la prédica del Papa Francisco, que invitó a la sociedad global a cuidar la “casa común”.