A las 13 hora argentina de este jueves se conoció la noticia más impactante del día, y seguramente del año. La fumata blanca quedó al descubierto en el Vaticano y una pizca de segundos después del anuncio, comenzaron a sonar las campanas de la Catedral de San Juan. Como un llamado divino, decenas de fieles arribaron hasta el templo céntrico para celebrar la bienvenida de un nuevo Papa.
La trastienda del anuncio de León XIV en San Juan: el padre Andrés y el celular de Dios, las campanas eternas y las turistas
Hubo suma alegría por el anuncio del Sumo Pontífice proveniente de Estados Unidos. Los deseos y los rezos para que León XIV tenga un buen papado, el puñado de sanjuaninos, y turistas, que estuvieron presentes y el gran abrazo.
Algunos creyentes, entre ellos un joven que flameaba fervientemente la bandera papal, comenzaron a alejarse y un pequeño puñado decidió esperar el nombre del flamante Sumo Pontífice en la Catedral. Entre ellos estaba el padre Andrés Riveros, quien, mientras atendía las consultas de la prensa, estaba con su celular cerca de la oreja. Sumamente expectante por conocer al sucesor de Francisco I, dijo a este medio en la previa a saber el representante de la Iglesia Católica: “Un hermano será el sucesor de San Pedro”. No tuvo favoritos. Únicamente pidió que un cristiano ocupara esta banca.
Mientras tanto, las campanas no dejaron de sonar en la Catedral. El párroco justificó que el constante sonido durante el mediodía de este jueves significó la alegría de un pueblo que rezó por un nuevo Sumo Pontífice “para que el Señor mande un nuevo guía espiritual a la Iglesia”.
De a poco, varios fieles salieron del interior de la Iglesia. Algunos para rezar por el nuevo Papa y otros para visitar el templo. Entre ellas estaban dos turistas. Johana llegó desde Miami junto con su marido sanjuanino, quien quedó encantada con la provincia y mostró su emoción por la noticia: “Es una etapa nueva”. En otras palabras, Carla arribó desde Buenos Aires y expresó que el próximo Sumo Pontífice siga el legado de Francisco I.
Alrededor de las 14:20 llegó el gran momento. El padre Andrés, quien nunca soltó su teléfono, contó entre micrófonos que León XIV es el nuevo máximo representante católico. “Nos ayude a buscar un mundo más unido y en paz”, expresó en rueda de prensa. Para Riveros, el Cónclave eligió a un hombre de mundo y los fieles van a aprender a querer y conocer.
La algarabía del párroco sanjuanino se reflejó en un fuerte abrazo con dos creyentes. Una de ellas fue Laura. Apenas vio la fumata blanca en la televisión, no dudó en arrimarse a la Catedral y esperar desde allí la gran noticia. Emocionada hasta las lágrimas, solamente pidió que León XIV siga la línea de Francisco I.