La esquina noreste de la conocida Esquina Colorada, ubicada en el cruce de avenida Ignacio de la Roza y calle Hipólito Yrigoyen -límite entre Capital y Rivadavia-, registró una nueva modificación en su uso en los últimos días. El lugar fue transformado en un estacionamiento destinado a un gimnasio cercano, lo que implicó la desaparición de los murales y pintadas que hasta hace poco ocupaban ese sector.
La metamorfosis de una histórica esquina de San Juan: ahora es el estacionamiento de un gimnasio
En los últimos días, el vértice noreste de la tradicional Esquina Colorada fue acondicionado como playa de estacionamiento de un gimnasio ubicado a pocos metros, sobre calle Hipólito Yrigoyen.
Se trata de uno de los cuatro vértices de este cruce histórico del Gran San Juan, identificado desde hace décadas como un punto de referencia urbano. En esa esquina en particular, hasta hace poco tiempo, se podían observar intervenciones artísticas con leyendas vinculadas a la historia del lugar.
La zona cuenta con antecedentes históricos que se remontan a 1650, cuando los jesuitas se instalaron en el área. En 1767 funcionó allí un bodegón de la familia Piedra Buena, conocido como “la esquina de los colorados”. En 1840, el camino fue utilizado por Domingo Faustino Sarmiento durante su exilio a Chile, y en 1910 fue escenario de festejos por el Centenario de la Patria.
En tiempos más recientes, en ese mismo sector se encontraba una casona de adobe de más de 80 años de antigüedad, que fue demolida durante la década pasada tras sufrir daños estructurales. El edificio había sido utilizado como bar, comercios y, en sus últimos años, como centro odontológico.
En 2024, la Universidad Nacional de San Juan informó sobre el desarrollo de proyectos de investigación destinados a poner en valor distintos puntos de la Esquina Colorada, en reconocimiento a su relevancia histórica.