La frescura de su voz también se replica en su forma de ser. La cuyanísima Giselle Aldeco se encuentra abrazando unos 32 años repletos de momentos felices, experiencias inolvidables y considera que ha llegado el momento de sacar a pasear sus propias canciones.
Giselle Aldeco, la siempre fresca voz de la Cuyanía que abre la puerta a la composición
En el ciclo ‘Media Hora Entre Preguntas’ fue y vino –vino y fue- por el periplo recorrido, siempre muy pegada a su familia, y también se permitió abordar realidades que se viven dentro del mundo del artista y de la docencia, en la que disfruta con los más pequeñines a través de su rol de profesora de nivel inicial.
-Ustedes son tres hermanas, imagino una infancia muy compinches entre ustedes ¿no?
-Sí, somos muy compinches las tres. Con Yanina tal vez un poco más porque nos llevamos solo dos años, pero a medida que fuimos creciendo ya Analía se acopló. Una vez que cumplió los 15 empezó a usar la misma ropa que nosotras, calza igual que yo y ya las tres empezamos a estar en la misma sintonía.
-¿Tuvieron que lidiar mucho tus padres con ustedes?
-Hemos sido y somos muy buenas las tres (Risas).
-¿Buenas estudiantes?
-Yanina siempre ha sido la 10 y Analía y yo 7 u 8. En mi caso me costó mucho Matemática. Imaginate que en el colegio con Yanina tuvimos la misma profe de Matemática y cuando Yanina se sacaba un 10, yo me sacaba un 5. Y bueno, ahora Yanina es contadora y yo soy cantante (Risas).
-Vos sos la más artista, Yanina no se queda muy atrás, pero Analía es más reservada. ¿No?
-La más chica es nuestra oveja blanca. Ella estudia Medicina y como que está en otra cosa, pero las tres hemos ido a danza. Yanina es profe de Flamenco y Anaía y yo somos profes de Folklore. Analía canta muy bien, pero no le gusta exponerlo.
-¿Cuál considerás que fue tu primero concierto o punto de partida de tu vida artística?
-Fue en el Teatro Sarmiento en un evento que se realizaba en San Juan y que se llamaba ‘La Tonada Jamás Morirá’. Estaban los Bohemios del Canto, Mercedaria Dúo, Los Hermanos Aldeco y mi padrino Jorge Pascual. El teatro estaba lleno y yo tendría 10 años. Y ya con 12 años, en el 2004, fue cuando participé en el concurso de La Ventana. Esa ya fue la explosión.
-El folklore es lo que más te identifica, pero vos también te has animado con el tango, con boleros.
-Sí, he sido bastante intrusa en ese aspecto. Si bien he nacido en un ambiente muy cuyano, yo he sido de incursionar en otros géneros porque eso te permite crecer y encontrarte en otros espacios.
-¿Siempre has cantado canciones de otros o en algún momento te has animado a compartir algo escrito por vos?
-Te voy a contar algo que no lo sabe nadie: ahora voy a empezar a compartir algunas canciones escritas por mí.
-A ver, a ver. Contame, contame.
-No he compuesto sola, todo sea dicho. El ser autor o autora es un don. No todas las personas tienen la facilidad de escribir una canción, que te salga la rima y sea una poesía increíble. Encima tan buenos autores en San Juan, en Cuyo y en el país que por ahí da cosa decir ‘vengo con esta cancioncita mía’. Al principio me costó mucho y siempre me quedaba en esa comodidad de decir ‘Si Mercedes Sosa nunca compuso y siempre cantó las canciones de otros, yo me voy a venir a preocupar por tener una canción mía’ (Risas). Bueno, pasaron cosas y le agradezco inmensamente a mi amigo Kuky Vega. Él un día me preguntó si tenía algo escrito por mí y le dije que tenía algunas cosas, algunos párrafos de esos que se escriben en momentos de desamor, pero no mucho más. Y me dijo yo te voy a ayudar. Y entre los dos fuimos escribiendo y ya tenemos como seis canciones.
-Imagino que no todas serán sobre el desamor.
-No, no. Hay una, y no me pidás que te cuente más porque antes las tengo que registrar, que está dedicada a mi charango.
-Dando por hecho que lo que más escuchás es folklore, ¿qué otro géneros solés escuchar?
-Escucho mucho melódico, rock, rock nacional. También me gusta mucho la música peruana, los boleros. Rubén Rada me encanta.
Mirá a continuación la entrevista completa