La transformación de uno de los puntos más peligrosos del mapa vial sanjuanino está a punto de convertirse en realidad con una propuesta que desafía los estándares convencionales de construcción. Para comprender la magnitud del cambio que se avecina en el cruce de Ruta 20 y calle Gorriti, basta con observar en el proyecto de la futura obra su diámetro monumental de 120 metros, una escala diseñada para ordenar el flujo vehicular en una zona de altísima densidad. A esta inmensidad se suma una fisonomía inédita de seis ramales de conexión que vincularán de forma eficiente las rutas nacional y provincial con los accesos laterales, eliminando la necesidad de semáforos. El tercer pilar de esta innovación es un asfalto de alta tecnología, constituido por concreto modificado con polímeros que ofrece una resistencia superior para soportar el incesante paso de camiones sin deformarse en la zona cercana al icónico Monumento al Gaucho.
Gigante de asfalto y pulmón verde: los secretos detrás de la imponente mega rotonda de Ruta 20
Con una inversión superior a los 3.600 millones de pesos, el proyecto en Ruta 20 y calle Gorriti busca eliminar un histórico punto negro de siniestralidad con ingeniería de vanguardia en Santa Lucía. Está en plena licitación y empezará a construirse en pocas semanas.
Estas características se proyectan en esta obra monumental que está próxima a iniciarse en Santa Lucía, en un rincón históricamente marcado por la tragedia. El proyecto busca erradicar definitivamente un punto de alta siniestralidad donde los accidentes graves pusieron en riesgo la vida de los sanjuaninos durante años por la falta de infraestructura adecuada. Además de su función para salvar vidas, la obra es estratégica para la logística al ser la arteria principal que conecta a San Juan con el Este del país.
El ministro de Infraestructura de San Juan, Fernando Perea, destacó días atrás que “No es una rotonda, es una mega rotonda. Tiene muchos metros de diámetro, tiene los derivadores, no es solamente una rotonda, sino que va a tener accesos también a los supermercados mayoristas que tenemos en los laterales. Es una logística bastante importante que vamos a desarrollar, lo va a desarrollar Vialidad Provincial, y la intención también es que esté Vialidad Nacional".
La licitación está abierta y contempla una inversión oficial de $3.653.052.000,00, con un plazo de ejecución de 180 días corridos, y se espera oficialmente ver las máquinas trabajando en el terreno en un lapso estimado de 45 a 60 días.
Diseño inteligente
Una de las curiosidades más notables del proyecto es su capacidad para armonizar el tránsito de paso con la intensa actividad económica del sector. La obra ha sido planeada con una logística de integración comercial que permitirá accesos directos y seguros a los supermercados mayoristas situados en los laterales. Esto se logra mediante derivadores específicos que evitan que el movimiento de carga y descarga de estos comercios interfiera con la circulación principal de la rotonda, garantizando que el dinamismo económico no se traduzca en peligro vial.
En el corazón de la estructura, el pavimento recibirá un tratamiento especial mediante el uso de tecnología de polímeros elastoméricos del tipo AM-3. Este componente químico, sumado al asfalto, otorga al camino una "memoria elástica" que le permite recuperar su forma tras las deformaciones causadas por las altas temperaturas y el peso extremo de los transportes de carga. El paquete estructural contará con dos capas de este concreto especial de 6 centímetros cada una, asegurando una durabilidad y un grado de desempeño que duplica la vida útil de un asfalto convencional.
La estética y el medio ambiente también ocupan un lugar central a través de un plan de reforestación compensatoria que transformará el paisaje árido de la zona en un nodo verde. El proyecto prevé la plantación de especies arbóreas resistentes al clima local como lapachos rosados, fresnos americanos, aguaribayes, acacias visco, espinillos y robles sedosos. Para complementar este ecosistema, se utilizarán arbustos nativos como zampas, molles colorados, atamisques y laureles rosa, conformando pequeños bosquecillos que no solo embellecerán el entorno, sino que actuarán como una barrera natural contra el polvo y el ruido.
Finalmente, el diseño esconde infraestructuras invisibles pero fundamentales, como una red de canalizaciones subterráneas con caños de PVC hormigonados para proteger futuras instalaciones eléctricas o de riego sin necesidad de romper el asfalto nuevo en el futuro. Todo el nodo contará con isletas partidoras elevadas que, además de guiar el tránsito, funcionarán como un sistema físico de control de velocidad, obligando a los conductores a entrar al derivador con precaución y conciencia.
Cómo será la transformación
El proyecto destaca que la implementación de una rotonda como solución ingenieril ha demostrado, en numerosos casos, ser altamente efectiva para reducir la velocidad de los vehículos, ordenar la circulación y minimizar los conflictos entre flujos de tránsito. Además, al no requerir detenciones prolongadas como los semáforos, permite mantener una circulación constante y segura, lo cual es especialmente importante en rutas con tránsito pesado o continuo.
Las tareas a realizar son las siguientes:
- Demolición total y/o parcial de la estructura pavimentada existente.
- Construcción de un paquete estructural de pavimento flexible, acorde a las solicitaciones de tránsito. Estará constituido por una subbase y base granular de 40 cm de espesor cada una y dos capas de concreto asfáltico modificado de 6 cm de espesor cada una.
- Banquinas pavimentadas y granulares no colaborativas.
- Construcción veredas de hormigón, las cuales se encontrarán en el sector norte y oeste de la futura intersección.
- Construcción de isletas partidoras elevadas, en las aproximaciones, para separar los tránsitos de entrada y salida, guiando, canalizando y controlando la velocidad de los vehículos.
- Señalización horizontal y vertical.
- Colocación de sistemas de contención lateral donde sea necesario.
- Construcción de cordones.
- Construcción de alcantarillas, y rectificación y readecuación de toda otra estructura de desagüe y riego comprometida.
- Erradicación de vegetación existente que compromete la visibilidad y reforestación con especies arbóreas y arbustivas.
- Mantenimiento de infraestructura complementaria.
Según destacan desde el Ministerio de Infraestructura de San Juan, los trabajos previstos no contemplan intervenciones que impliquen afectaciones sobre terrenos ni construcciones existentes, ni modificaciones de cauces naturales, taludes, desagües o cualquier otro elemento susceptible de generar impactos ambientales.