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domingo 5 de abril de 2026

Conmoción

Falleció Antonio Beorchia Nigris, el explorador indomable

Fue obrero de la construcción, empleado estatal, periodista, recopilador, pero se definía como un explorador. Murió a los 87 años.
Por Redacción Tiempo de San Juan

El hombre de tonada indescriptible, mezcla de sanjuanino con acento de campo y algo de italiano, falleció este viernes en horas de la mañana. Antonio Beorchia Nigris, quien se definía como un explorador indomable, perdió la vida a sus 87 años según confirmaron desde su entorno.

Antonio nació en Italia y con el tiempo se transformó en sanjuanino por adopción. Fue uno de los que mejor conoció las montañas sanjuaninas: entre 1958 y 2004 conquistó 42 picos de más de 5.000 metros de altura del país, y varios otros del exterior; y fue uno de los descubridores de la famosa momia del cerro El Toro.

El amor por esa vida inhóspita siempre pudo más y lo llevó al extremo: bajó de la montaña para casarse y a los 5 días de la ceremonia se despidió de su mujer para iniciar una nueva aventura en la montaña. Las críticas le llovían, pero para él esos picos alcanzables lo justificaban todo.

Antonio escribió múltiples libros, 4 él sólo y otros 10 como coautor o compilador. Uno de los últimos que escribió hablaba de sus raíces italianas.

También fue empelado público por 30 años; y por la tarde, periodista de Diario de Cuyo, en la sección de los domingos Notas, Artes y Letras, tarea que puso su nombre en lo alto, en ambientes muy heterogéneos. Esa parte de su historia la conocen todos, pero casi nadie sabe que cuando Antonio llegó con sus padres y hermana de Italia en 1954, con 19 años, fue obrero de la construcción y ayudó a levantar las paredes de lo que hoy es el edificio de radio Sarmiento.

“Me gustaba la construcción y en esa época San Juan aún estaba semidestruida”, decía en una nota con Tiempo de San Juan. Aunque ya tenía secundario completo, acá no se lo validaron y tuvo que hacerlo de nuevo en una escuela nocturna. .

Se casó a los 25 años con Edda Yacante –fallecida en el 2011- y migró a Buenos Aires, allá nació su primogénito, Daniele, quien hoy es sacerdote. Por 5 años trabajó en una fábrica de plásticos, ganaba muy bien y los dueños lo trataban como a un hijo. Pero la gran ciudad ahogaba su espíritu indómito y se volvieron a San Juan.

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