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sábado 4 de abril de 2026

Columna

Aprende a manejar tus emociones

Las emociones influyen en el pensamiento y la conducta del ser humano, por eso el control emocional es importante a la hora de tener una mejor calidad de vida.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Ni las emociones ni los pensamientos avisan cuando van a aparecer, en muchísimas ocasiones lo hacen de repente y nos generan un desequilibrio físico y psicológico que de no controlarlo puede provocarnos un desborde de consecuencias insospechables.

Como primer paso vamos a concentrarnos en las emociones.

Las definiríamos como reacciones naturales por parte de una persona que hacen al individuo ponerse en alerta cuando aparecen situaciones que pueden suponer amenaza, peligro o frustración entre muchas otras.

Están compuestas por reacciones fisiológicas, como la tensión muscular o el incremento de la tasa cardíaca o de la respiración provocando a su vez la alteración del ánimo, ya sea de manera intensa o pasajera, acompañando todo esta acción de cierta conmoción somática.

Debemos partir de la base que una emoción suele traer una reacción por eso antes de entrar a conocer las técnicas para el control de emociones, vamos a aprender a controlarnos y analizar qué nos pasa y porque nos pasa.

Vamos a aprender que es el control emocional.

A más nos conocemos, más nos controlaremos. Hablar sobre el control emocional es hacer referencia al entendimiento y comprensión de nuestra interioridad, ya que esta es la clave para manejarnos de manera empática y asertiva por la vida.

Tenemos que tener presente que en la medida en la que nos conozcamos mejor a nosotros mismos, más probabilidades tendremos de comprender a los demás, pero esto no significa que debamos negar lo que sentimos o reprimirlo, al contrario, se trata de aceptar lo que sentimos, para así poder responder de forma más adecuada a los problemas del día a día.

Hoy en día, el control de las emociones en adultos y niños, se ha vuelto una tarea a aprender en nuestra vida cotidiana, para desenvolvernos con éxito sin que por ello debamos recurrir a la represión emocional. Estos son algunos de los beneficios que podemos obtener de su práctica:

Técnicas de control emocional

ü Respiración profunda.

Se realiza de la siguiente manera:

Inspira profundamente mientras cuentas mentalmente hasta 4.

Mantén la respiración mientras cuentas mentalmente hasta 4.

Suelta el aire mientras cuentas mentalmente hasta 8.

Repite el proceso anterior.

En definitiva, se trata de hacer las distintas fases de la respiración de forma lenta y un poco más intensa de lo normal, pero sin llegar a tener que forzarla en ningún momento.

Para comprobar que respiras correctamente, puedes poner una mano en el pecho y otra en el abdomen. Estarás haciendo correctamente la respiración cuando sólo se te mueva la mano del abdomen al respirar. Algunos le llaman también respiración abdominal.

ü Ensayo mental

Esta técnica está pensada para emplearse antes de afrontar situaciones en las que no nos sentimos seguros/as. Consiste simplemente en imaginarte que estás en esa situación, por ejemplo, pidiéndole a alguien que salga contigo, y que lo estás haciendo bien, a la vez que te sientes totalmente relajado y seguro.

Debes practicar mentalmente lo que vas a decir y hacer. Repite esto varias veces, hasta que empieces a sentirte más relajado y seguro de ti mismo/a, llegando el punto de empoderarte y convencerte que puedes conseguirlo.

ü Detención del pensamiento.

Esta técnica se puede utilizarse también antes, durante o después de la situación que nos causa problemas, ya que se centra en el control del pensamiento. Para ponerla en práctica debes seguir los siguientes pasos:

Cuando te empieces a encontrar incómodo/a, nervioso/a o alterado/a, préstale atención al tipo de pensamientos que estás teniendo, e identifica todos aquellos con connotaciones negativas (centrados en el fracaso, el odio hacia otras personas, la culpabilización, etc.)

Di para ti mismo/a “¡Basta!” e inmediatamente sustituye esos pensamientos por otros más positivos.

ü Relajación muscular

Siéntate tranquilamente en una posición cómoda. Cierra los ojos y relaja lentamente todos los músculos de tu cuerpo, empezando con los dedos de los pies y relajando luego el resto del cuerpo hasta llegar a los músculos del cuello y la cabeza.

Una vez que hayas relajado todos los músculos de tu cuerpo, imagínate en un lugar pacífico y relajante, por ejemplo, tumbado en una playa, un parque,….. Cualquiera que sea el lugar que elijas, imagínate totalmente relajado y despreocupado, proyéctate en ese lugar lo más claramente posible durante 5 minutos una vez al día hasta conseguir automatizar el proceso y conseguir relajarte en unos pocos segundos.

ü Regulación y razonamiento del pensamiento

¿Cómo podemos hacerlo? El primer paso será detectar el torrente de pensamientos, (quizás sean negativos) e ir identificándolos. A continuación, podemos probar de apuntarlos en una libreta, o en el celular, y comenzar a trabajarlos cambiándolos por afirmaciones y pensamientos positivos.

El segundo paso sería el Razonamiento lógico, este consiste en analizar uno a uno los pensamientos que nos producen malestar emocional y razonarlos de manera lógica. A continuación, te mostramos un ejemplo de cómo hacerlo:

Pensamiento: "soy un inútil y no sirvo para nada"

Emoción: tristeza y llanto

Razonamiento lógico: "¿Realmente soy un inútil y no sirvo para nada? Piensa en todo lo que has conseguido en tu vida.

¿De qué me sirve pensar eso de mí? Analizo porque me castigo y me hago daño.

¿Qué puedo hacer para cambiar ese pensamiento?" Actívate dale la vuelta a la situación tomando decisiones que te hagan sentir bien.

ü Meditación

Esta técnica de regulación emocional es altamente eficaz para relajar los niveles de ansiedad en momentos de crisis emocional ya que se trata de parar nuestro torrente de pensamientos y centrar la mente en el "aquí y el ahora", en nuestras sensaciones presentes y en lo que nos rodea en ese preciso instante.

Primero deberás iniciarte con un profesional que te guie, pero cuando aprendas a meditar veras como no pasas ni un solo día en practicar esta técnica al menos 5 minutos.

ü Distracción.

El manejo de las emociones también incluye métodos para momentos de emergencia. Cuando nos sentimos desbordados por nuestras emociones, podemos intentar distraernos con algún estímulo que nos reconforte o nos saque de nuestro estado por ejemplo, hacer deporte, una ducha fría y caliente, una canción, un libro, una película, un video juego, etc.

Controlar tus emociones no consiste en que la persona reprima sus emociones, sino que las identifique y reconozca, y que tenga la capacidad de darle un significado positivo y para ello debes saber que hay distintas alternativas y soluciones como has podido leer en este artículo.

Si consideras que debes trabajar en tu inteligencia emocional, y no puedes hacerlo solo/a no dudes en buscar ayuda profesional y adquirir las herramientas adecuadas para avanzar y tener un mayor control de tus emociones en tu vida.

Escrito por: Carlos Fernández

Coach y psicólogo

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