Luego de que la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) emitiera una alerta por el incremento de casos de coqueluche o tos convulsa en el país, una enfermedad que ya provocó la muerte de cuatro niños en lo que va de 2025, el Ministerio de Salud Pública de San Juan confirmó un caso positivo y otro en estudio en la provincia. Desde la cartera sanitaria remarcaron la importancia de sostener la vacunación como principal medida preventiva y alertaron sobre los síntomas a los que hay que prestar atención.
Alarma por el aumento de tos convulsa: cuántos casos hay en San Juan y a qué síntomas estar atentos
Si bien es una enfermedad prevenible con la vacunación, un brote detectado en el país encendió la preocupación. La situación en la provincia, según el Ministerio de Salud.
La jefa de Epidemiología, Yanina González, explicó a Tiempo de San Juan que la coqueluche es una enfermedad respiratoria causada por la bacteria Bordetella pertussis, caracterizada por una tos intensa y persistente que puede durar varias semanas. Según los registros nacionales, en lo que va del año se notificaron 3.441 casos en Argentina, de los cuales 333 fueron confirmados. Los brotes más importantes se detectaron en Tierra del Fuego, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En el caso de San Juan, González indicó que durante 2025 se notificaron cinco casos: tres fueron descartados, uno confirmado y otro continúa bajo estudio. “En los años 2023 y 2024 no habíamos tenido casos, por lo que esta confirmación vuelve a activar los mecanismos de vigilancia y prevención”, sostuvo.
A nivel nacional, la mayoría de los contagios se registran en bebés menores de un año, aunque también se han detectado casos en niños de entre 5 y 9 años y en adultos mayores de 20. En San Juan, todos los casos notificados corresponden a menores de 5 años, salvo uno que se dio en un adulto joven.
La especialista detalló que la enfermedad suele comenzar con una tos persistente, muy molesta y que, en algunos casos, puede provocar náuseas o incluso vómitos. Puede presentarse con fiebre leve, pero lo más característico es la tos intensa que no cede con los días. En los lactantes, el cuadro puede agravarse con episodios de cianosis (una coloración azulada o lívida de la piel producto de la falta de aire) y dificultad respiratoria. “Los cuadros más graves se presentan en menores de seis meses y en niños pequeños, por eso es fundamental actuar rápido ante los primeros síntomas”, advirtió González.
La profesional recomendó que ante cualquier cuadro de tos persistente se realice una consulta médica. En el caso de los menores de edad o lactantes, la atención debe ser inmediata. En los adultos, en cambio, se sugiere acudir al médico de cabecera antes que a una guardia, salvo que existan complicaciones respiratorias.
Cuando se sospecha un caso de coqueluche, el diagnóstico se confirma mediante un hisopado. El tratamiento incluye antibióticos y aislamiento respiratorio, dado que se trata de una enfermedad altamente contagiosa. Si el cuadro es leve, el aislamiento puede realizarse en el domicilio, siempre tomando las precauciones correspondientes.
La importancia de la vacuna contra la tos convulsa
Desde el Ministerio de Salud recordaron que la coqueluche es una enfermedad inmunoprevenible y que la vacunación es la herramienta más efectiva para evitar contagios. El esquema contempla dosis a los dos, cuatro y seis meses de vida, con refuerzos a los 18 meses, a los cinco años (al ingreso escolar) y a los 11 años. También se aplica una dosis a las embarazadas a partir de las 20 semanas de gestación y al personal de salud cada cinco años.
“La vacunación es el pilar de la prevención. Las tasas de cobertura cayeron fuertemente durante la pandemia y eso generó una mayor susceptibilidad en la población, lo que permitió el resurgimiento de enfermedades que ya estaban controladas”, explicó la funcionaria.
La cartera sanitaria insistió en que mantener los esquemas de vacunación completos es la clave para evitar nuevos casos y proteger, especialmente, a los más pequeños.