El Gobierno ultima detalles para adquirir el terreno para hacer casas y poder erradicar el último gran asentamiento histórico de San Juan. Se trata del Pedro Echagüe, ubicada en Santa Lucía. Al proceso iniciado en 2005 por José Luis Gioja y continuado por Sergio Uñac de terminar con las villas en la provincia y darles a las familias más humildes un techo digno le quedan pocos pasos pendientes. Al menos así lo describieron desde la gestión uñaquista.
Adiós a las últimas grandes villas históricas de San Juan
El mes próximo se prevé cumplir un hito importante con la entrega de las casas de dos barrios que se empezaron a construir en Rivadavia para dejar atrás los asentamientos de la zona pero se precipitaron las obras luego del terremoto de enero de 2021.
Así, los complejos Sierras de Marquesado e Ingeniero Céspedes por calle Pellegrini tienen fecha de inauguración para noviembre y le darán mejor calidad de vida a los ahora pobladoires de los asentamientos Pellegrini, La Paz, La Defensa y Evita. Esta solución habitacional técnicamente se compone de tres zonas: la Oeste que consta de 374 viviendas, la Este de 351 y la zona Céspedes con 112 casas, en total 837.
El proyecto de La Bebida sufrió varios contratiempos. Desde problemas graves de seguridad, con robos y actos de vandalismo antes de entregarse las nuevas casas que están casi listas; a la instalación de dos centenas de familias en los terrenos usurpados reclamando porque les den casas a pesar de no estar censadas entre las beneficiarias originales.
"Hay dos cosas, la infraestructura que no está terminada y el problema con los ocupantes que queremos llegar a un buen acuerdo. Simultáneamente estamos consiguiendo terrenos, para poder hacer otro proyecto y conseguir financiamiento lo que es un proceso bastante lento", aseguró el secretario de Viviendas provincial, Robert Garcés, sobre la situación donde el Gobierno busca que los "okupas" se retiren voluntaria y pacíficamente.
A las más de 200 familias que aparecieron nuevas, usurpando terrenos, el Gobierno les propuso ayudarlos a alquilar, hasta que se puedan hacer viviendas para ellos, dijo Garcés.
En base al relevamiento que se hizo en 2019 se salió a buscar terreno y lo que se está construyendo ahora, con ayuda de Nación (de hecho se baraja la visita de Alberto Fernández para la entrega de llaves el mes que viene), es resultado de ese censo inicial de familias necesitadas.
Banco de Tierras
"Sí, el problema existe", reconoció Garcés sobre los demás no censados. "Vamos a seguir buscando terrenos para avanzar en ese sentido. En el Banco de Tierras hay terrenos y en el radio de la comunidad de La Bebida hay uno en estudio", dilucidó respecto de la solución mediante el llamado "Banco de Tierras" que maneja el Instituto Provincial de la Vivienda.
Este banco es un cúmulo de terrenos que va comprando el Estado a privados de manera de dinamizar el mercado inmobiliario a la vez que se crea una base de predios para avanzar con planes habitacionales.
Por otro lado, entre los asentamientos pendientes aparecen también los de las casi 800 familias pocitanas muy afectadas con el sismo, que al igual que las de Rivadavia, fueron atendidas con la construcción de un barrio.
"Con las 788 casas de Las Pampas en Pocito creo que vamos a terminar un tema muy importante que tiene que ver con el terremoto y carencias que venían de antes", valoró Garcés. La fecha oficial de entrega se maneja entre finales de febrero y marzo de 2023.
Solución para la Pedro Echagüe
En el listado, queda lo que consideran oficialmente la última villa grande por erradicar. El Estado ya compró un terreno para darles solución a los habitantes del asentamiento Pedro Echagüe, que se fue formando durante décadas sobre las vías del ferrocarril General San Martín, en el departamento de Santa Lucía.
Según informó el Secretario de Viviendas, el predio para el barrio de los santaluceños se está adquiriendo a Nación por intermedio de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE).
Ya fue tasado y se están haciendo trámites de registros de la propiedad. Allí se busca desarrollar un proyecto en un lugar casi pegado al asentamiento, para evitar el desarraigo de esas personas. Resta conseguir el financiamiento para el barrio, que constará de unas 300 viviendas, especificó.
El plan de erradicación de villas en San Juan ya cumplió 17 años desde su inicio. En la gestión giojista se erradicaron 89 asentamientos grandes, medianos y pequeños, originando nuevos conglomerados urbanos en zonas antes rurales e importante flujo de población entre comunas.
Ya en la gestión uñaquista la política habitacional viró hacia la clase media, pero sin desatender la meta de que no haya más ranchos en la provincia. La última gran erradicación se dio en Pocito, en octubre de 2019, cuando se trasladaron a las alrededor de 500 familias de la villa David Chávez a barrios en la misma comuna.