El 4 de abril de 2025, la televisión y la sociedad sanjuanina despidieron a una de sus figuras más emblemáticas, Nina Labaké de Galván. Al cumplirse el primer año de su partida, sus hijos, hijos políticos y nietos invitan a toda la comunidad a elevar una oración por el eterno descanso de su alma en la Santa Misa que se celebrará este lunes 6 de abril, a las 20:00 horas, en la Iglesia Catedral. Este aniversario es una oportunidad valiosa para repasar la historia de una mujer que, por su calidez y autenticidad, logró que cada televidente la sintiera parte de su propia familia.
A un año del adiós: Nina Galván y el legado de una voz que San Juan no olvida
Al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento, recorré la historia de una comunicadora que llegó a la tevé por accidente, construyó una productora legendaria junto a su gran amor y se ganó el corazón de los sanjuaninos siendo "una más" frente a las cámaras.
Nina Galván fue profundamente querida en San Juan porque supo derribar la barrera entre la pantalla y el hogar, presentándose siempre con una humildad que ella misma definía como su mayor fortaleza. En una reveladora entrevista concedida en 2021 para el programa Paren las Rotativas, la conductora explicó este fenómeno con sus propias palabras al afirmar que lo suyo con la televisión fue cosa del destino y que nunca se imaginó que podía hacer tele, considerando que pegó en el público porque era una más, una mujer común que nunca aspiró a ser estrella. Esta sencillez le permitió hablarle a la gente con la misma naturalidad con la que le hablaba a sus propios hijos, logrando un vínculo de confianza que se mantuvo inalterable durante más de cinco décadas.
Su historia en los medios comenzó de manera impensada tras haber regresado de Buenos Aires, donde se había radicado temporalmente para acompañar a su marido, José "Pepe" Galván, quien en aquel entonces era capitán de la Marina. En la gran ciudad, mientras criaba prácticamente sola a su hijo mayor debido a los largos viajes de navegación de su esposo, Nina se formó académicamente graduándose en Relaciones Públicas y Ciencias Sociales, sumando estos títulos a su profesión original de maestra. Aunque su plan inicial al volver a la provincia era dedicarse de lleno a la docencia, el destino la condujo en 1967 hacia Canal 8, que apenas daba sus primeros pasos. Allí dio sus inicios detrás de cámaras como guionista comercial, bajo la tutela de Osvaldo Neira, a quien siempre recordó como el gran señor que le enseñó todo lo que llegó a saber sobre el medio.
El salto definitivo frente a las luces ocurrió por una casualidad que cambiaría la historia de la televisión local. Según relató la propia Nina, su debut adelante de cámaras fue producto de un enojo de la conductora titular de aquel entonces, quien se negó a entrevistar a unos psiquiatras que llegaron de imprevisto desde Buenos Aires alegando que no entendía el tema. Ante el abandono del programa, Nina ocupó su lugar tal como estaba vestida, de remerita y pantaloncito, y su desempeño fue tan natural que el gerente Francisco Bataller Estornell le ordenó continuar en el puesto de manera definitiva. A partir de ese momento, su vida profesional y personal se entrelazaron aún más con la de su esposo Pepe, quien tras dejar la Marina incursionó en el periodismo deportivo y la venta de publicidad, convirtiéndose finalmente en su productor.
El éxito de Nina Galván no puede entenderse sin mencionar su gran historia de amor con Pepe, que se inició a través de correspondencia y se consolidó en un matrimonio de 40 años. Fue él quien, con visión de productor, decidió que Nina Bernadette Lavaqué debía simplificar su nombre artístico para la televisión, imponiendo el sello de Nina Galván que la acompañaría por siempre. Juntos fundaron la productora Publintel y dieron vida a programas que marcaron hitos, como el emblemático "Femenina", que se mantuvo en pantalla por casi 30 años, además de otros ciclos como "España y su gente" o "La Rueda", que sirvió de plataforma para figuras como Marcela Podda. Sobre esta etapa de trabajo compartido, Nina recordaba que aunque era duro y había peleas porque él era el productor y el gran mandamás, ambos crecieron juntos profesionalmente.
A lo largo de sus 52 años de trayectoria, Nina fue jefa de Prensa de Radio Sarmiento y también exploró el ámbito de la gestión pública durante el gobierno de Jorge Escobar, desempeñándose como directora de Prensa y titular de Relaciones Internacionales. No obstante, con la honestidad que la caracterizaba, confesó años después que se arrepentía de esa experiencia política porque sentía que ese mundo no era para ella y prefería mirarlo de lejos, a pesar de que en esos años mantuvo su actividad televisiva incluso viajando a Buenos Aires para programas de cable.
Tras quedar viuda en el año 2000, Nina enfrentó el desafío de retomar su carrera sin su compañero de vida, manteniendo siempre su esencia intacta. En sus reflexiones finales, aseguraba haber disfrutado plenamente de su camino, destacando que si la televisión se hace con pasión deja mucho crecimiento personal, y se despidió sintiéndose orgullosa de ser la misma Nina de siempre: madre, abuela, amiga y periodista.