La decisión de la Justicia de La Rioja de cortar por 30 días el camino de Guandacol, el principal acceso logístico desde territorio riojano hacia la mina Vicuña, cayó como un balde de agua fría en Iglesia. “Fue una verdadera sorpresa”, afirmó a este diario el intendente Jorge Espejo, quien advirtió que la medida “complica mucho la operación de la mina” y, además, “pone en riesgo la seguridad de las personas que trabajan allí”, al afectar uno de los accesos principales en alta cordillera.
Vicuña: el Intendente de Iglesia plantea un plan B vial ante el bloqueo judicial en La Rioja
Jorge Espejo cuestionó el impacto del fallo riojano y advirtió sobre riesgos operativos. El municipio plantea un camino de emergencia que conecta Rodeo con Batidero.
Por otro lado, el jefe comunal confirmó que el departamento tiene disponible un camino alternativo para garantizar la logística hacia la mina Vicuña. Se trata de una vía que ya ha sido utilizada en otras oportunidades y que podría activarse en caso de urgencias. Se trata de un corredor interno del departamento, que parte desde Rodeo por la Ruta Provincial 430, atraviesa Angualasto, Malimán y El Chinguillo, continúa por el margen del río Blanco y finalmente se conecta con el camino que llega desde La Rioja, desembocando directamente en el campamento Batidero del proyecto Vicuña.
“Ese camino lo hemos usado en varias oportunidades y, en caso de urgencia, puede servir”, sostuvo Espejo.
Un acceso en tensión y obras frenadas
El conflicto por los accesos a Vicuña se da en paralelo a otra novedad reciente: la minera decidió apartar a la unión transitoria de empresas (UTE) integrada por Terusi Construcciones S.A. y Semisa Infraestructura S.A. de la obra de dos tramos clave del Corredor Norte, una vía estratégica que busca consolidarse como el principal acceso al proyecto desde territorio sanjuanino.
La UTE tenía a su cargo los tramos E y F —unos 50 kilómetros entre La Majadita, La Brea y el campamento Batidero—, considerados los sectores más complejos por su ubicación en alta montaña. Aunque trascendieron versiones sobre incumplimientos en los plazos, la empresa evitó confirmarlo y encuadró la decisión en una revisión del plan de obra.
Desde la compañía explicaron que los trabajos ya estaban previstos para interrumpirse hacia fines de abril por el inicio del Operativo Invierno, cuando las condiciones climáticas obligan a restringir tareas en la cordillera. En ese contexto, señalaron que se está redefiniendo la estrategia para la próxima etapa y que las obras se retomarán tras el invierno con nuevos contratistas.