Luego de la resolución que elimino el aporte obligatorio de los establecimientos vitivinícolas a la Coviar, el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, hizo una publicación en X y consideró a esa contribución como una aberración.
Sturzenegger habló tras la eliminación del aporte obligatorio a la Coviar: "Terminamos con esta aberración que tenía a la industria del vino como víctima"
Aseguró que el sector aportó 300 millones de dólares sin alcanzar las metas de exportación prometidas y celebró el fin de la contribución obligatoria en favor de la "libertad de asociación".
“Te contamos hoy una historia increíble: la de un Estado que cobra impuestos, pero no para financiar el gasto público, sino que recauda ¡para privados! Sí lo que lees. Hoy, luego de más de 20 años, terminamos con esta aberración que tenía a la industria del vino y a todos nosotros como víctimas”, comienza el encendido descargo del funcionario nacional.
De esta manera, realiza un repaso por la historia del organismo y resaltó que el PEVI no cumplió con los fines que se habían propuesto. “Desde 2004 (¡ay kukitas!), todas las bodegas y productores del país pagaban una contribución obligatoria por elaborar, por embotellar y por vender. Sí, los tres. Pagaban por cada litro elaborado de vino y mosto, por cada litro embotellado de vino, por cada litro vendido de mosto, y por cada kilo de uva que ingresaba a los establecimientos procesadores”, expresó.
“Pero ese tributo no iba al Estado sino que iba a financiar a la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), una entidad conducida por el sector privado y cuyo objetivo era implementar el Plan Estratégico Vitivinícola 2020 (PEVI)”, continuó.
De esta manera, subrayó que “la realidad 22 años después es que las exportaciones nunca llegaron a la marca de USD 2.000 millones anuales y la participación argentina en las exportaciones mundiales se mantiene por debajo del 2,5%, muy lejos del 10% prometido. En total entre 2004 y 2025 se le sacaron al sector (lo pagamos todos nosotros) USD 300 millones para financiar resultados que nunca llegaron”.
Sturzenegger detalló que “el PEVI 2020 fue concebido, tal como surge de su propio nombre, de los fundamentos de la Ley 25.849 y de las discusiones de Diputados en 2003, con un horizonte temporal claro hasta el año 2020. Vencido ese plazo, en noviembre de 2020 el Directorio de la COVIAR dictó la Resolución 128/2020, aprobando unilateralmente una "Actualización del Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI 2030)".
“Una cámara empresaria no puede financiarse con un impuesto obligatorio recaudado por el Estado. Si una bodega quiere asociarse a 'Bodegas de Argentina' o a 'Wines of Argentina' lo hace voluntariamente, sostiene a la cámara con su aporte, y si considera que no le aporta valor, se va. Eso es libertad de asociación”, agregó.
Por último, revalorizó la decisión de la administración nacional y destacó “la quita del peso del Estado sobre la industria vitivinícola”. “Sacamos al Estado de adentro de la bodega, sacamos los controles redundantes sobre el proceso productivo, y ahora también sacamos la contribución obligatoria que afectaba la competitividad del sector”, finalizó.