Sodas D'anna es una marca reconocida en San Juan con muchos años de trayectoria pero entró en una crisis en los últimos años que tiene en jaque a los empleados, sobre todo desde que un juez le dio la razón al Sindicato de Aguas y Gaseosas decretando la quiebra de la empresa en abril de este año.
Quiebra de Sodas D'anna: la situación de los empleados
El titular del gremio del sector, Alejandro Kokot, habló sobre la situación de los trabajadores, en medio del trámite que está en manos del Juzgado Comercial Especial, a cargo de Javier Vázquez, por el reclamo de deuda laboral que ascendería originalmente a los $400.000 y que con el tiempo se habría duplicado. En mayo apareció el edicto que confirma la quiebra declarada judicialmente pero el proceso sigue sin resolverse.
"El que maneja la información es el juez, están llamando a los acreedores para saber cuántos son y qué montos se deben. En este momento no sé si está el síndico trabajando, no se dictaminó la quiebra. Se está trabajando para que siga trabajando la empresa y que se haga cargo de las deudas", dijo Kokot este martes en Canal 13 San Juan.
El sindicalista detalló sobre los empleados que "este tema de la quiebra data de hace 4 años, la empresa les debía dinero a los trabajadores, no pagaba nada, sueldos, cargas patronales, de hecho desvinculó la empresa a la mayoría de los trabajadores a principios de 2018 con acuerdos voluntarios, cuando había alrededor de 20 empleados. Pero eran arreglos que no cumplió la empresa, por ejemplo si el trabajador llevaba 20 años trabajando pagaba una indemnización al 75% y en 20 cuotas que pagaba dos en cheques. Entonces todo trabajador que hizo acuerdo después volvió a hacer juicio. Ahora entiendo que cuando hay convocatoria de acreedores los privilegiados van a ser las deudas laborales".
Ahora los trabajadores esperan una decisión judicial que les permita cobrar lo que les deben. El gremialista dijo que a pesar de la crisis esta situación en particular nunca se dio. Concluyó: "tenemos varias empresas de nuestra actividad y nunca pasó esto, me parece que lo que hay acá es un mal manejo. La empresa tenía más de 70 años, creció con tres hermanos inmigrantes y tenía un staff de gente increíble, cuando cambió de manos se vino abajo".