Durante 24 años las hermanas Ana María López de Herrera y Graciela López estuvieron al frente de UDAP. Luis Lucero supo ser mano derecha de Graciela, pero la relación se terminó rompiendo y hubo denuncias en la justicia por supuestas irregularidades en las cuentas del gremio. La gestión de Lucero nunca terminó de despegar: pandemia, descenso del número de afiliados y una representatividad cada vez más resquebrajada llevaron a que el jachallero no pudiera renovar por cuatro años más al frente del gremio docente.
Por qué Luis Lucero perdió la conducción del gremio UDAP
Con Graciela López las cosas no terminaron bien. Durante años, el binomio López-Lucero jugó para el mismo equipo. Llamarle a López o a Lucero después de una reunión paritaria era lo mismo: ambos eran voces autorizadas y mantenían un hilo discursivo y de accionar idéntico. Pero en el 2019, Lucero no fue bendecido por Graciela para buscar la conducción del sindicato. La relación terminó de romperse tras una serie de denuncias mediáticas de irregularidades en el manejo de la farmacia y en el 2021, ya no había punto de retorno.
Es que en diciembre del 2021 UDAP demandó a la ex secretaria de Acción Social, Alicia Salinas, ante la justicia civil por el manejo irregular de, al menos, 500.000 pesos. Salinas, dirigente muy cercana a Graciela López. El dinero fue transferido a un grupo de prestadores de coseguro. Pero desde la conducción aseguraron que no cumplían con las condiciones para ser acreedores y son familiares de Salinas. Por otro lado, también se supo sobre un recibo por 900.000 pesos al equipo de vóley Obras Sanitarias que no tiene registro contable. Las anomalías en los números fueron detectadas por la auditoría que pidió Lucero, para el periodo que comprendió la gestión 2015-2019.
La acción judicial de Lucero generó esquirlas internas y el respaldo de algunos dirigentes históricos de UDAP se diluyó, dejándolo aislado, con menos aliados propios en el juego político.
Cuando Lucero arrancó su gestión en el sindicato, dijo a Tiempo de San Juan, que contaba con 8.300 afiliados. En cuatro años, bajó el número de docentes agremiados. Los datos de esta última elección arrojaron que estaban habilitados para votar poco más de 5.000 maestros, lo que implica un fuerte descenso del número de afiliados.
De los 21.000 docentes sanjuaninos, el 21,73% está sindicalizado bajo la órbita de UDAP. La baja de las afiliaciones pone sobre la mesa una crisis muy fuerte de representatividad. El principio de representatividad refiere a que cada sindicato representa a sus propios afiliados, la representatividad de cada sindicato se mide en relación directa con su propio número de afiliados. Las desafiliaciones son un síntoma que termina decantando en la búsqueda de otras formas de representación ante las patronales y en crisis internas institucionales.
La representatividad sindical se mide cuando el gremio se sienta en la mesa paritaria, cuando negocia con la patronal. La baja del número de afiliados, cerrada la comunicación con las bases y con una capacidad de conducción cercenada por la falta de apoyos internos terminaron demoliendo la palabra de Lucero y configurando un caldo de cultivo que dio origen a la figura de los autoconvocados.
El concepto de autoconvocados irrumpió en la escena política durante la pandemia y reunió a grupos de ciudadanos descontentos por el manejo de la crisis sanitaria. Debido a lo heterogeneidad de estos grupos, es difícil llegar a acuerdos. A esta dificultad, se le suma que están atravesados por la bronca contenida de no encontrar liderazgos institucionales que los representen. Los autoconvocados docentes fueron fruto de la misma génesis, reclamos desoídos por parte de una conducción sindical encabezada por Lucero germinaron un movimiento que se nutrió en número y en poder.
Los autoconvocados docentes fueron escuchados en la paritaria docente del 2022. Y en el 2023, mostraron músculo y fueron recibidos en Casa de Gobierno en una instancia de diálogo que se hizo necesaria ante un Lucero vaciado de representatividad, poder político y de conducción.
Con la mecha cada vez más corta, hubo otra pulseada que el jachallero no supo interpretar. En febrero del 2023, pocos días antes de la paritaria, bloqueó la participación de la lista opositora que se presentó para disputarle el liderazgo de UDAP. Hubo presentaciones en el Ministerio de Trabajo y en la Justicia. Finalmente, la lista verde, de Patricia Quiroga, fue habilitada a participar. No era difícil adivinar el resultado con este combo. El explosivo le detonó el sillón sindical y Lucero terminó perdiendo por paliza la conducción del gremio: 1.679 votos contra 481.
Con esta elección se termina una era en UDAP, que empezó con la combativa Ana María López de Herrera, siguió con Graciela y culminó con Lucero. Nuevo aire en el gremio docente y una tarea de reconstrucción interna que demandará acuerdos y más acuerdos y una muñeca política que permita anticipar por donde van las necesidades del sector.