Luego de una extensa sesión en Diputados, el Gobierno nacional celebró la aprobación de la reforma de la Ley de Glaciares y el presidente Javier Milei hizo un agradecimiento explícito al gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, a quien ubicó entre los dirigentes “claves” para alcanzar la sanción.
Milei agradeció a Orrego tras la aprobación de la Ley de Glaciares y lo destacó como uno de los gobernadores "clave"
El Presidente mencionó al mandatario sanjuanino junto a otros cuatro gobernadores por su rol en la sanción de la reforma. Desde Casa Rosada defendieron los cambios como una medida para fortalecer el control provincial sobre los recursos naturales.
El proyecto fue aprobado con 137 votos afirmativos, 111 negativos y 3 abstenciones, tras casi 12 horas de debate. Minutos después, desde la Oficina del Presidente difundieron un comunicado en el que Milei destacó el acompañamiento político y mencionó especialmente a cinco mandatarios: Orrego, Raúl Jalil, Carlos Sadir, Gustavo Sáenz y Alfredo Cornejo.
“El Presidente agradece a los legisladores que acompañaron esta reforma y expresa un especial reconocimiento a estos gobernadores”, señaló el texto oficial, que remarcó el rol de las provincias mineras en el avance del proyecto.
Desde Casa Rosada defendieron la reforma como una herramienta para “garantizar seguridad jurídica” y otorgar mayor margen de acción a las provincias sobre sus recursos naturales. En esa línea, sostuvieron que la nueva normativa permitirá, a partir de evaluaciones técnico-científicas locales, habilitar actividades en zonas que anteriormente estaban mal catalogadas como áreas protegidas.
El Gobierno también argumentó que la ley original, sancionada en 2010, generaba restricciones excesivas y “confusas”, que en algunos casos impedían el desarrollo de actividades productivas incluso en territorios donde no había glaciares.
Además, el comunicado vinculó el respaldo de los gobernadores con un reclamo histórico de las provincias que integran la Mesa del Litio y la Mesa del Cobre, entre ellas San Juan. Según señalaron, la reforma “devuelve a las provincias la competencia que les corresponde como titulares del dominio originario de sus recursos”.
La iniciativa fue acompañada por bloques aliados al oficialismo, mientras que sectores de la oposición, como Unión por la Patria y el Frente de Izquierda, votaron en contra y advirtieron sobre el posible impacto ambiental y el avance de proyectos extractivos en zonas sensibles.