Mauricio Macri se refirió en duros términos a las declaraciones sobre el fiscal Luciani que Alberto Fernández hizo el miércoles a la noche en el programa opositor A Dos Voces, de la señal TN, propiedad del grupo Clarín.
Macri le pegó a Alberto, y el Gobierno le tiró con el Correo
Para Macri, Alberto “bastardeó”, su investidura, y “vapuleó la Constitución Nacional”.
Reunidos con popes de la especulación financiera en la Bolsa de Comercio de Córdoba, Macri insistió con un latiguillo que loa compaña: “Estamos ante un presidente sin plan, sin rumbo”.
Macri trató de despegarse de la conexión que estableció Cristina Kirchner en su alegato en redes sociales, cuando demostró el contacto íntimo, de negocios y social, del reo José López con el “hermano de la vida” de Macri, Nicolás Caputo.
Para salir del paso bromeó: “La escuchaba y no sabía si López era funcionario mío o de ella”.
Al finalizar, Macri se animó a proponerle una eventual disputa de la calle al peronismo. “El Gobierno puede intentar cualquier cosa. (Jorge) Ferraresi dijo que, si nosotros volvíamos al poder, ellos iban a ir presos. No van a poder avanzar sobre la sociedad. La gente está lista para salir a la calle si alguien quiere llevarse por delante nuestra libertad”.
Las palabras de Macri dispararon el contraataque oficial, que le tiró por la cabeza el expediente judicial del Correo Argentino, donde Macri fue denunciado por intentar auto perdonarse una deuda de más de 60.000 millones de pesos.
Además, le recordaron que la empresa que él mismo le cedió a su primo Ángelo Calcaterra, IECSA, fue beneficiada en una licitación por el soterramiento del Ferrocarril Sarmiento, que por contrato debía financiar la firma.
A través de un DNU firmado por sus ministros, porque él estaba de viaje, Macri dispuso una ampliación de 42.000 millones del presupuesto estatal para aportar el capital de la obra para la empresa familiar desde el Estado, violando lo dispuesto en el pliego licitatorio.