Mientras Juntos por el Cambio se desgrana por las peleas entre radicales y macristas, y el Frente de Todos procura afianzar la unidad, el peronismo mendocino se cierra en su propia agenda y promete una interna feroz en una provincia adonde les cuesta mucho hacer pie.
Explotó el PJ mendocino: Carmona y Fernández Sagasti, en guerra
El detonante de la pelea fue la renuncia del intendente de Maipú, Matías Stevanato, a pelear la presidencia del PJ mendocino, del que la camporista Anabel Fernández Sagasti es titular saliente.
Sin Stevanato, la conducción del partido, que mantiene políticamente Sagasti, se dispuso a nombrar al frente del espacio a la intendenta de Santa Rosa, Flor Destéfanis, que responde a la senadora nacional kirchnerista, y es apoyada por los mismos intendentes que apoyaban a Stevanato.
Pero una facción que veía en Stevanato una manera de terminar con la conducción de Sagasti, se levantó en intenciones y anunció que no participará en el proceso electoral para no convalidarla.
Quien lidera ese sector es el actual funcionario de la Cancillería, Guillermo Carmona.
Carmona, quien integra la línea interna del Frente de Todos llamada “Corriente de la Militancia”, de la que participan albertistas de última hora como Agustín Rossi y Daniel Filmus, advirtió: “Nos vemos en las PASO”.
Carmona, secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur de la Cancillería, adelantó que el nuevo espacio del peronismo mendocino se llamará Movimiento Justicialista. Se presentará públicamente el próximo 17 de noviembre, Día de la Militancia Peronista, en el que se recuerda la vuelta al país de Juan Domingo Perón, el 17 de noviembre de 1972, tras 17 años de proscripción y exilio.
“Nosotros hemos venido haciendo una serie de planteos sobre la falta de trasparencia del proceso y se ha terminado de comprobar con la renuncia de Matías Stevanato. Hay una decisión de la actual conducción partidaria y del ciurquismo (por el exvicegobernador Carlos Ciurca), para que no haya dos listas”, justificó Carmona.
“Decimos que no nos sentimos representados por este estilo gansteril”, disparó Carmona, y para que no queden dudas de con quien es el problema, aclaró que "tenemos muy buena relación con kirchneristas no camporistas, massistas, dirigentes sindicales y sociales”.