La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos emitió una advertencia por posibles riesgos en el espacio aéreo de distintas regiones del continente americano, a raíz de actividades militares que podrían generar situaciones peligrosas para aeronaves civiles y comerciales.
Estados Unidos advirtió sobre riesgos en el espacio aéreo por actividad militar en la región
La FAA emitió una alerta vigente por 60 días ante maniobras militares y posibles interferencias en sistemas de navegación que podrían afectar vuelos en zonas de México, Centroamérica, Sudamérica y el Pacífico oriental.
El aviso, que tendrá una vigencia de 60 días a partir del 16 de enero de 2026, insta a los operadores aéreos estadounidenses a extremar las precauciones al sobrevolar zonas cercanas a México, América Central y partes de Sudamérica, así como sectores del Pacífico oriental.
Según detalló la FAA, las áreas afectadas incluyen regiones de información de vuelo sobre el golfo de California, Mazatlán, Centroamérica, Panamá, Bogotá y Guayaquil. Los riesgos abarcan todas las altitudes y podrían presentarse tanto durante el sobrevuelo como en las maniobras de llegada y salida de aeronaves.
Entre los principales peligros señalados se encuentran posibles interferencias en los sistemas de navegación por satélite (GNSS) y la presencia de aeronaves militares que podrían operar sin notificación previa o con los transpondedores apagados, lo que incrementa el riesgo de incidentes aéreos.
La advertencia se da en un contexto de creciente actividad militar estadounidense en la región. El presidente Donald Trump anunció recientemente su intención de intensificar las acciones contra los cárteles del narcotráfico, incluyendo posibles ataques terrestres, tras operaciones previas en el Caribe y el Pacífico que, según la Casa Blanca, redujeron drásticamente el tráfico de drogas por vía marítima.
Estas medidas han generado preocupación y reacciones entre distintos gobiernos de la región. En México, la presidenta Claudia Sheinbaum remarcó los esfuerzos de su administración en la lucha contra el narcotráfico y destacó la importancia de preservar la soberanía nacional, aunque reafirmó la voluntad de cooperación bilateral con Estados Unidos. Ambos países mantendrán una reunión de seguridad el próximo 23 de enero.
En Colombia, el presidente Gustavo Petro expresó inquietud por la presión de Washington y, tras una conversación con Trump, mencionó la posibilidad de acciones conjuntas contra el ELN, grupo considerado “narcoterrorista” por Estados Unidos. La propuesta generó respuestas inmediatas desde la guerrilla, que llamó a una eventual alianza armada frente a la injerencia estadounidense.
Mientras tanto, la Casa Blanca informó al Congreso que considera estar en un “conflicto armado” con los narcotraficantes, una definición que despertó críticas en sectores legislativos. Aun así, esta semana el Congreso no logró limitar los poderes de guerra del presidente en relación con Venezuela, tras la oposición republicana en el Senado.