Desde hoy San Juan contará con un protocolo que salda una deuda más que importante para un sector muy vulnerable de la población, como son los niños, niñas y adolescentes. Gracias a un trabajo coordinado entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial se brindará apoyo y contención en casos contra la integridad sexual en menores y violencia intrafamiliar.
En qué consiste el novedoso protocolo que busca cuidar a los niños y niñas de San Juan
Se trata del protocolo “Ángel Guardián”. Es la primera vez que se juntan dos poderes del Estado para trabajar de manera coordinada en un plan de atención contención de niños, niñas y adolescentes que sufrieron distintos tipos de abuso sexual y violencia intrafamiliar. El objetivo es brindar atención integral que se pueda sostener en el tiempo luego de sucedido el episodio en el que la víctima es un menor de edad.
El abordaje será de manera articulada entre distintos organismos del estado ejecutivo y judicial. Forman parte el Ministerio de Salud, Ministerio de Desarrollo Humano, Secretaría de Seguridad, Ministerio de Educación entre otras órbitas del ejecutivo. Del lado del Poder Judicial estará el Ministerio Público Fiscal, que bajo su órbita tiene la UFI y el Centro ANIVI, el espacio de Abordaje Integral de Niños, Niñas y Adolescentes que podrían ser víctimas o testigos de abusos sexuales.
El protocolo establece que el Ministerio Público Fiscal, a cargo del doctor Eduardo Quattropani, informe al Ministerio de Educación toda denuncia recibida relacionada a abuso sexual, como también cada instancia del proceso judicial. Por su parte Educación se compromete a hacer seguimiento personalizado y brindar asistencia dentro del proceso educativo, brindando orientaciones con los gabinetes técnicos, efectuando recomendaciones e instrucciones particulares al personal docente y no docente, orientadas a la revinculación grupal y la implementación de estrategias de aprendizaje adecuadas.
Desde Desarrollo Humano el acompañamiento será por medio de las direcciones de acción social de cada municipio enfocadas tanto en el menor como en la familia; mientras que Salud Pública colaborará con el tratamiento de las víctimas en caso de ser necesario.
Esta acción entre los organismos del Estado provincial es más que importante teniendo en cuenta la cantidad de casos que se abordan en la justicia. A principio de año, la a yudante fiscal Paula Arredondo de la UFI ANIVI señaló a Tiempo de San Juan que durante el 2021 recibieron un total de 570 denuncias, de las cuales el 90% tuvo como acusado a un familiar de las víctimas.
Los números son más que preocupantes. De todos los abusos sexuales que se producen en perjuicio de menores sanjuaninos, desde ANIVI concluyeron que entre el 70% y 80% son abusos simples, mientras que la porción restante -considerablemente menor- se trata de abusos sexuales con acceso carnal. Esto quiere decir que la mayoría de los casos son tocamientos y no basta con una pericia física para ponerlos en evidencia.
Brindar una respuesta judicial rápida y la contención de los menores que son víctimas durante el proceso es fundamental, pero con “Ángel Guardián” lo que se busca es que la ayuda y contención siga posterior a la resolución judicial, debido a los traumas y perjuicios que genera ser víctima de un delito sexual.