Sería una novedad si no fuera el protagonista Aníbal Fernández. De todas formas, vale la pena consignarlo en letra de molde por el dato inusual de que un Ministro, de Seguridad en este caso, le diga al de Interior, “que se deje de joder”.
El Frente de Todos, para alquilar balcones: Aníbal le dijo a Wado que "se deje de joder"
Aníbal Fernández sigue confirmando que está dispuesto a pagar el favor de su llegada al Gabinete diciendo cualquier cosa, incuso si estos dichos pusieran al borde del corte la fina soga por la que camina el Frente de Todos, a mil metros de altura, sobre un abismo, y sin red.
El debate gira en torno a las PASO, elecciones sobre las que Wado de Pedro se manifestó en contra, en nombre de “casi todos los intendentes y gobernadores” del Frente de Todos, y que el Presidente Alberto Fernández defiende.
Es cierto, Wado de Pedro presionó al mandatario con sus declaraciones, más al aclarar que hay varios dirigentes de peso que están “tratando de convencerlo”.
No dijo de presionarlo, dijo de “convencerlo”. Así Wado queda en una posición de institucionalismo angelado que a Aníbal Fernández lo saca de las casillas.
Aníbal pone la pelota del conflicto en el campo de de Pedro: "En vez de colisionar al divino botón, es encontrarle la vuelta ¿Por qué no lo convencen a 'Wado' y le dicen que se deje de joder con esto y lo acompañen al Presidente?".
"Si no hay una primaria, si no hay una interna, ¿Cómo van a elegir al candidato? ¿Lo va a elegir el Congreso del partido? Ni loco, lo tiene que elegir la voluntad popular. El que gana, gana y el otro tiene que acompañar", apuntó, sin decir lo que de verdad piensa; si no hay PASO, el candidato o la candidata a Presidenta será ungida por el dedo de Cristina, y la voluntad reeleccionista de Alberto Fernández será, como dice el tango, “la luz de un fósforo”.
Pero la pelea no es solamente por la primera magistratura.
La mayoría del Frente de Todos reconoce, in pectore, que la elección del 2023 está perdida. No lo dicen, pero lo saben. La pelea verdadera es por quien va a armar las listas de legisladores, en las que cada uno de los caciques quiere colocar a sus indios que les garanticen poder, decisión, y en el mejor-peor de los casos, caja a través, dentro de lo que se puede contar, de secretarías, asesorías, y demases.