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domingo 22 de marzo de 2026

Un hombre de justicia

El emotivo adiós de Miguel Ángel Gálvez: "Me voy con la frente en alto"

El juez que dejará vacante su lugar se confesó con Tiempo y destacó lo más importante de sus 27 años de carrera al frente del Juzgado Federal N° 1 y la Secretaría Electoral. Qué hará a partir del 1 de noviembre, qué habría pasado, si hubiera continuado en la política y cómo serán sus próximas elecciones. Las claves de una histórica despedida.
Por Luz Ochoa

Se lo propuso él mismo: hará lo posible para no lagrimear el próximo 26 de octubre cuando se realice el acto protocolar en la sala de audiencia del Tribunal Oral Federal, donde el Poder Judicial de la Nación le rendirá homenaje por sus 27 años al servicio en la justicia. Es que Miguel Ángel Gálvez, el juez del Juzgado N° 1 y la Secretaría Electoral, se retira del cargo y lo hace con las emociones a flor de piel.

Es por ello, que en un mano a mano exclusivo con Tiempo de San Juan y a nueve días de su partida oficial, quien dejará uno de los despachos más codiciados de la provincia repasó lo más importante de su trayectoria y hasta se animó a especular con qué habría sucedido, si se hubiese dedicado de lleno a la política.

"No vaya a creer que me es fácil haber tomado la decisión, obviamente que me cuesta, tiene una carga emocional importante. Son muchos años en el juzgado y por eso tengo sentimientos encontrados", confesó un requerido magistrado al que no paró de sonarle el teléfono al comienzo de la nota.

Sin embargo, reconoció que es tiempo de dar un paso al costado y dejar a las próximas generaciones que tomen las riendas de una parte de la justicia federal en San Juan. Es que a pesar de tener la posibilidad de pedir 5 años más a la Corte Suprema de la Nación, optó por el retiro voluntario, incluso antes de tener los papeles de la jubilación.

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"Me parece bien que después de 27 años me dedique a descansar y que se renueve la justicia, hay que darle paso a la gente joven que viene de atrás con ganas de hacer las cosas bien. Por eso no pedí la prórroga", sostuvo el hombre que anticipó que a partir del 1 de noviembre estará en su casa tratando de adaptarse a su nueva condición de jubilado.

El magistrado que aseguró haber dejado toda una vida en el recinto de la justicia federal, donde desempeñó una función clave desde 1995 cuando fue designado, todavía no tiene bien en claro qué va a ser de su vida de ahora en más. Lo que sí sabe es que quiere vivir nuevas experiencias que, por la exigencia de su puesto, no tuvo licencia para ello. También tiene por seguro que a litigar no vuelve más.

"Trataré de viajar en la medida que se pueda y, si puedo encontrar algún hobby, también lo haré. Lo que no voy a hacer es volver a la profesión porque ya está, son muchos años", destacó el juez que reunió 50 años como abogado desde que se recibió en la Universidad de Córdoba.

Su extensa carrera no sólo tuvo desarrollo en el Poder Judicial, sino también en los otros poderes del Estado. Es que quien fuera profesor de universidad y cumpliera tareas como asesor letrado en el Ministerio de Trabajo en Neuquén fue parte del Ejecutivo -en esa misma cartera- y del Legislativo -en la Cámara de Diputados de la Provincia-. No obstante, en la justicia encontró su lugar en el mundo.

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Allí dijo que lo que lo cautivó fue la conducta intachable que debía mantener por la investidura que representaba. "En la justicia no se puede mentir, ni hacer muchachismo con las sentencias porque está la vida, el patrimonio e incluso la libertad de las personas en juego", manifestó y siguió: "Entonces hay que hacerlo con mucha responsabilidad y yo, si hay algo con lo que me voy convencido, es que creo que he sido un juez honesto que he cumplido mi función bien y legalmente".

Orgulloso por la labor ejercida, aseveró que sus hijos pueden caminar tranquilos por las calles sanjuaninas sabiendo que su padre fue incorruptible. "Yo me voy con la frente en alto", sentenció.

Si bien tuvo la chance de prolongar su función como diputado provincial, tras resultar reelecto, fue nombrado juez y renunció a esa posibilidad. Es por esa razón que, aunque no se arrepiente de la decisión, admitió que siempre será un gran interrogante para él que habría pasado y cómo habría continuado su incursión en la política, ya que dijo que lo apasionaba.

Consultado por las condiciones que debería reunir quien lo reemplace, Gálvez sostuvo que lo primordial son las ganas de trabajar y la honestidad para hacerlo correctamente. Es que para el funcionario que fue designado como miembro del Consejo de la Magistratura y ejerció como consejero durante 4 años, una conducta ejemplar resulta clave.

"Un juez es lo mismo que un director de orquesta, hay que armar equipos, que son los que colaboran con uno en la tarea diaria. A mí me tocó trabajar con buenos secretarios y creo que ese fue el secreto, hacer que el violín no desafine con la trompeta y el contrabajo", recalcó.

En un análisis general de lo que fue su desempeño en la función, el juez que se rehúsa a relucir sus pergaminos -pese a contar con el reconocimiento de sus pares- consideró que lo más positivo de todo es haber cumplido la tarea sin recibir presiones de ningún tipo. Sobre todo porque venía del mundo de la política.

"Cuando me nombraron juez, yo les llamé a mis amigos de la política y les dije que tener un amigo juez no significaba que tuviera que hacer la vista gorda", distinguió quien supo ser legislador del Justicialismo. Al mismo tiempo aclaró que ningún gobernador le pidió nada. "Ni Escobar, ni Abelín, ni Gioja, ni el actual gobernador (Uñac) jamás me han pedido ni me han presionado por nada. Cosa que así debió ser y por ello les estoy agradecido", destacó y entre risas añadió: "Por que si no, nos hubiéramos peleado".

A pesar de que la fiesta sorpresa que le preparaban ya no es más una sorpresa, el hombre de justicia confesó que el reconocimiento y el cariño de los suyos es quizás lo mejor que se lleva. "Que vengan desde otras jurisdicciones a participar del acto y la dedicación que han puesto para la organización me llena el alma", declaró con la voz quebrada por la emoción del momento.

Unas elecciones diferentes

Las próximas elecciones serán distintas porque será otro titular de la Secretaría Electoral quien tome cartas en el asunto. Es que Gálvez ya no participará de las mismas como fiscalizador de los comicios y por ello aceptó que ya nada será igual. "Vienen las elecciones el año que viene y no voy a estar, van a ser diferentes, al menos para mí", concluyó aún incrédulo de que ello ocurrirá.

Un diagnóstico de la justicia

Para el juez que se retira, la justicia se encuentra en un estado de crisis dadas las presiones que está sufriendo a nivel nacional, según su entender. "Cosas como ampliar el número de miembros de la Corte Suprema no me parecen, no estoy de acuerdo con eso. Creo que no es correcto y por eso me animo a decir que la justicia no está pasando un buen momento", reveló. En ese aspecto remarcó que el sentido de todo es que el juez sea esclavo de la Constitución y la ley.

Qué pasará con la causa contra el ex rector de la UNSJ

Uno de los casos más resonantes que le tocó intervenir a Gálvez fue causa Rudolph y Matar contra la Universidad Nacional de San Juan, y en particular contra el ex rector de la alta casa de estudios, Oscar Nasisi. La misma aún no fue resuelta, está para sentencia desde el 27 de noviembre del 2018, y por tanto Tiempo le consultó al juez qué pasará con ese expediente.

"Esa causa está casi lista, voy a tratar de resolverla antes de irme, en lo posible. De lo contrario, le quedará al Dr. Rago que me va a subrogar. Es mucha documentación y declaraciones que quedan por analizar todavía", explicó.

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