Al principio de la gestión de Marcelo Orrego parecía imposible quebrar la resistencia del peronismo en la Cámara de Diputados de la Provincia. Sin embargo, el oficialismo consiguió el apoyo de un grupo variopinto de legisladores para conformar una nueva mayoría. El bloque Bloquista, liderado por el presidente del partido homónimo, Luis Rueda, es clave en el esquema de repartición de poder. Son tres votos valiosos que apoyaron la sanción del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y la rescición del contrato para la construcción de El Tambolar.
El bloquismo, el partido del pragmatismo o el caballo de Troya
En el partido de la estrella siguen el ejemplo de Cantoni y Bravo. "El bloquismo para San Juan", repitieron los operadores. La charla con Marcelo Orrego. Los dirigentes que retornan a la fuerza centenaria.
Desde que la alianza San Juan por Todos, formada por peronistas y bloquistas, perdió las elecciones a la Gobernación, Rueda tomó una postura a tono con el comportamiento pragmático del partido. Es conocido que los hermanos Federico y Aldo Cantoni, fundadores del Partido Bloquista, sintonizaron bien con el presidente Juan Domingo Perón. Lo mismo hizo el tres veces gobernador -en periodos no consecutivos- Don Leopoldo Bravo. La fuerza centenaria consensuó con el peronismo. Pasó lo mismo en el 2007. Leopoldo Bravo (h) firmó un acuerdo electoral con el exgobernador José Luis Gioja. Una sociedad que duró hasta el 10 de diciembre del 2023.
Naturalmente, en cada proceso hay heridos. Hubo expulsados por no contemplar las obligaciones de los afiliados que marca la Carta Orgánica por una reforma de la exdiputada nacional Graciela Caselles. El exintendente de Capital, Enrique Conti, y los dirigentes César Aguilar, José Anselmo Aballay, y Franco Marchese, quedaron afuera. En tanto, Juan Domingo Bravo estuvo a tiro de la expulsión, pero una demora legal lo dejó como afiliado. También cayó en tela de juicio María de los Ángeles Moreno. Sin embargo, quedó adentro del partido por su bajo perfil. Todos los mencionados fueron -son- refractarios al peronismo y participaron en las listas de la coalición -hoy extinta- Juntos por el Cambio en las legislativas del 2021 o simplemente manifestaron el apoyo.
En ese momento, Rueda jugó a fondo con el justicialismo. No solamente en términos electorales, sino también por su cercanía con Sergio Uñac. El bloquista fue el subsecretario de Unidad de Gobernación. Estaba ubicado al lado del despacho del gobernador en Casa de Gobierno. Tuvo una influencia de alto impacto. Incluso aconsejó a dirigentes jóvenes del peronismo que se referenciaban en él como el exdirector de la Juventud, Emiliano Paradiso. El líder del partido de la estrella era la puerta de ingreso al primer mandatario provincial. Para hablar con Uñac, había que pasar por Rueda o, al menos, esa era la sencación que imperó desde el 2015 hasta el 2023.
El repaso histórico, aunque tedioso, en necesario para entender qué ocurre hoy en el Partido Bloquista. Hay un detalle que ocurrió en la conformación de las listas del año pasado. La presentación de los candidatos del lema San Juan por Todos tenía el germen del distanciamiento político entre Rueda y Uñac. El bloquista figuró tercero en la nómina de diputados proporcionales por el uñaquismo. Es decir, aunque uno de los Uñac -Sergio o Rubén- hubiese ganado las elecciones, no había una relación entre gobernador y funcionario. Rueda prefirió ir a la Cámara de Diputados de la Provincia al tiempo que impulsó armados propios para competir por las intendencias.
Lo demás ya se sabe. Rueda participó del gobierno hasta el 10 de diciembre y cambió el chip. Desde el primer momento, aclaró que el frente electoral había terminado y que ahora tenía autonomía para decidir los destinos bloquistas. "Ahora no estamos en ningún frente" dijo, en abril, en una entrevista con este diario, y explicó que "yo acabo de ser electo diciendo que este año solo vamos hablar de bloquismo". Mientras tanto, profundizó su separación de Uñac y del peronismo.
Hay vientos de cambio en la fuerza que fundaron Federico y Aldo Cantoni. Ya en el inicio del 2024, Rueda mostró distancia respecto del senador nacional -exgobernador- Sergio Uñac. En Off the record, el streaming de Política de Tiempo, Rueda se despegó de Uñac y aseguró que nunca fue de su círculo "más amigo" y fue más allá al aseverar que "muchas veces" el senador Uñac no escuchaba cuando él cuestionaba ciertas cosas.
"Hemos estado doce años juntos y se lo agradezco, me dio la posibilidad de acompañarlo en un proyecto. Nunca he sido de los más amigos de él. Hay muchas veces que no me escuchaba, le cuestionaba algunas cosas. Cuando fui agarrando confianza le cuestionaba algunas cosas, él me daba sus miradas. Me queda la tranquilidad de que no me guardaba las cosas, que me daba bolilla ponele que no, por ahí se quedaba y me decía tenés razón", comentó a principios de abril.
Mientras tanto, sucedieron cinco hechos: Rueda reeligió como presidente del partido ante la exigua resistencia que presentó Juan Domingo Bravo; generó un lazo de confianza con la administración orreguista al punto tal de recibir a dos funcionarios -bloquistas disidentes- del Gobernador en el Comité central, el subsecretario de Trabajo, Franco Marchese, expulsado en el 2021, y el presidente de la Caja de Acción Social, Juan Pablo Medina, amigo de Orrego; habló con el presidente de la Unión Cívica Radical, Eduardo Castro, sobre la fiscalización de los procesos electorales; tuvo contacto con el presidente del Foro de Abogados, el excandidato a intendente de la Capital, Franco Montes, también afiliado.
Con todo, lo más importante fue la charla con el Gobernador después de una declaración -tildada de desafortunada por los bloquistas- de César Aguilar. En tono electoral, el actual secretario de Gobierno de la Capital pidió que Rueda renuncie a la presidencia de la fuerza centenaria si quiere incorporarse al oficialismo. Cayó mal en las filas bloquistas y fue un tema de conversarción con Orrego. Aunque, huelga decirlo, la conversación pasó por temas institucionales principalmente. Por ahora, el Gobernador es esquivo a las definiciones sobre las elecciones legislativas nacionales del 2025. Y si bien están trabajando juntos en términos legislativos, el pragmatismo del Partido Bloquista, provoca cierta cautela. Un diputado orreguista calificó al bloquismo como un potencial "caballo de Troya".
Por su parte, los correligionarios cercanos a Rueda están entusiasmados por el rol actual del partido. Como dijo Graciela Caselles en Off the record, hoy el bloquismo es "la niña bonita" de la política sanjuanina. Tiene como perspectiva un 2025 competitivo ya sea con el oficialismo, solos, o con los libertarios. Hubo contactos entre Rueda y el diputado nacional José peluc, el representante de Javier en San Juan. Esa situación se enfrió. Todo indica que el libertario busca un equipo técnico conformado por los bloquistas que se fueron a su casa para no inmiscuirse en la pelea de los apellidos ilustres -Bravo, Acosta, Conti, Medina- y la actual conducción plebeya. No obstante, si hay amnistía y retorno de los viejos correligionarios, no es descabellado pensar en una alianza.
De momento, el Partido Bloquista coquetea con Orrego, y viceversa. El Gobierno provincial necesita los tres votos en la Cámara de Diputados. Ambos espacios destacan la gobernabilidad. Rueda presentará un proyecto de reforma electoral que busca la boleta única, impide que las elecciones provinciales puedan despegarse de las nacionales, y resucita las internas partidarias para definir candidatos –con dudas sobre el carácter vinculante o no de dicha instancia-. Además de los legisladores, Pedro Rizo, el hombre que construyó el sistema con el que los sanjuaninos volvieron a las urnas tras la dictadura militar, está en la confección del proyecto.