El Senado de la Nación convirtió en ley la denominada Reforma Laboral impulsada por el oficialismo nacional y los tres representantes por San Juan quedaron divididos al momento de la votación. En sintonía con las decisiones por la nueva Ley Penal Juvenil, el exgobernador y actual senador Sergio Uñac y María Celeste Giménez, ambos integrantes del bloque peronista, votaron en contra del proyecto. En cambio, el legislador de La Libertad Avanza, Bruno Olivera, acompañó la iniciativa y se inclinó a favor de la propuesta promovida por el presidente Javier Milei.
Dos votos en contra y uno a favor: así votaron los senadores sanjuaninos, tras convertir en ley la Reforma Laboral
La iniciativa impulsada por el oficialismo nacional fue aprobada por 42 votos contra 28. Los representantes de San Juan se dividieron: el peronismo rechazó el proyecto y La Libertad Avanza lo acompañó.
La norma fue aprobada con 42 votos afirmativos, 28 negativos y dos abstenciones de senadores patagónicos que, si bien manifestaron su rechazo al contenido, optaron por abstenerse en desacuerdo con el sistema de votación. La sanción llegó pasadas las 22.30 de este viernes y cerró una racha positiva para el oficialismo en las sesiones extraordinarias: cinco proyectos aprobados sobre cinco presentados.
Horas antes, la Cámara alta también había convertido en ley el Régimen Penal Juvenil, que establece la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años como eje central. Con la reforma laboral, el Ejecutivo logró avanzar sobre uno de los puntos que había quedado pendiente tras el debate de la Ley Bases.
Cambios incorporados
Durante su paso por Diputados, el oficialismo aceptó modificaciones clave. Entre ellas, se eliminó el artículo 44, que reducía los plazos de licencias pagas y el porcentaje de remuneración ante accidentes o enfermedades no vinculadas al trabajo. El Senado no podía introducir nuevos cambios en esta instancia: debía avalar la versión proveniente de la Cámara baja o insistir con el texto original. Finalmente, se ratificó lo votado por Diputados.
A nivel general, también se quitaron disposiciones referidas a alivios en el impuesto a las Ganancias para grandes empresas y se realizaron ajustes en torno a los aportes compulsivos sindicales, con topes más bajos. Se mantuvo el 6% destinado a obras sociales y se reformuló el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), vinculado al pago de indemnizaciones.
Además, se incorporó como anexo el traspaso de la justicia laboral a la Ciudad de Buenos Aires, una decisión que recibió críticas de la oposición por el mecanismo utilizado para su tratamiento.
Los principales ejes de la ley
Entre los puntos centrales, la norma establece:
- Convenios colectivos: otorga prioridad a los acuerdos por empresa o región por sobre los sectoriales o por rama, y elimina la ultraactividad automática de los convenios vencidos.
- Fondo de Asistencia Laboral (FAL): asistirá a las empresas en el pago de indemnizaciones mediante aportes obligatorios. Las grandes empresas deberán contribuir con el 1% de las remuneraciones brutas y las MiPyMEs con el 2,5%.
- Vacaciones: habilita el fraccionamiento en períodos no menores a siete días corridos y establece un esquema flexible de notificación.
- Indemnizaciones: mantiene el criterio de un mes de sueldo por año trabajado, pero excluye conceptos no mensuales como el aguinaldo y premios extraordinarios. Fija topes y permite el pago en cuotas bajo determinadas condiciones.
- Banco de horas: posibilita compensar horas extraordinarias mediante acuerdos escritos, con límites de jornada y descanso.
- Trabajadores de plataforma: crea la figura del repartidor independiente, bajo contrato de servicio y no como relación laboral.
- Derecho a huelga: amplía el listado de servicios esenciales, que deberán garantizar un 75% de funcionamiento, y crea la categoría de “trascendentales”, con un 50% de cobertura obligatoria.
- Blanqueo laboral: prevé eximiciones de hasta el 70% en deudas por aportes y un régimen de incentivo para nuevos trabajadores registrados.